El viejo y querido prensado paraguayo
Últimamente percibí que en Argentina se está menospreciando al consumo de ''prensado paraguayo''. Así es, el prensado está siendo discriminado; existe hasta una prensado-fobia. Y por otra parte se venera el consumo de flores.
El fumón argentino se puso esnobista, se puso burgués, quiere flores y cerveza Miller.
Viven hablando mierda del prensado man y olvidan aquellas veces que siendo adolescentes se fumaron un paragua y se colgaron mirando un documental sobre tiburones, riendo con amigos, o no sé, jugando Playstation.
El Argentino no tiene memoria o recuerda con odio, una de dos. Nadie recuerda con cariño al prensado, a ese color marrón, a las experiencias vividas con ese veneno, a esa incognita de no saber con que carajos está cortado, a la magia del mismo.
El prensado es pueblo, es folklore, y merece ser recordado con un poco mas de afecto. Al final de cuentas, cuando se te termina la planta, o muere esa onda de flores ''tan ricas'' que fumás, cuando te falte porro, el prensado estará esperándote con sus resinosos brazos abiertos, a un precio accesible. El prensado no te abandona. Mal necesario. Romance toxico. Llamalo como quieras, pero el siempre está.
Te banco Prensado, y aunque esta sociedad superficial elitista te discrimine y te odie, yo te respeto y te recuerdo con nostalgia.
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