El dios cristiano bíblico se compara al de un padre déspota “maldiciendo” a TODA la descendencia debido a una desobediencia de un hijo (el “pecado”). Muchas generaciones después, este dios ofrece en forma de sacrificio humano a uno (inocente) de los descendientes.
El padre también amenaza con confinar a sus hijos a un infierno perpetuo con tortura física si se produce tan solo el “pecado” del cuestionamiento de la autoridad del padre (además, todos los hijos están condenados, per sé, por el pecado antiguo del primer hijo). Esta regla excluye a los hijos que “crean” en lo que dijo el hermano que el padre sacrificó, torturó y asesinó (con la inclusión de la ceremonia de comer su carne y beber su sangre).
Debido a que los cristianos creen que Jesús es, semánticamente dios, el creador, entonces Yavhé (Jesús) se torturó y asesinó a sí mismo. Esto instantáneamente lo convierte en un masoquista cósmico. El dios cristiano fue flagelado con el método romano que utilizaba el desgarramiento de la piel con ganchos más la siguiente crucifixión. Experimentando así, una muerte lenta y agónica.
Esto solamente puede tener sentido para las víctimas de hipnosis religiosa y/o adoctrinamiento.
El cristianismo, siendo un cambio virtual (la revolución de Jesús) del primerísimo manifiesto, fue precedido por el establecimiento de principios y moral en el antiguo testamento, libro dedicado a Yavhé. No obstante, la psicopatía de Yavhé aquí se presenta de forma más directa y menos envuelta en la ceremonia confusa del masoquismo físico-espiritual protagonizada por Jesús: ¿Es Yavhé un monstruo inmoral?
El padre también amenaza con confinar a sus hijos a un infierno perpetuo con tortura física si se produce tan solo el “pecado” del cuestionamiento de la autoridad del padre (además, todos los hijos están condenados, per sé, por el pecado antiguo del primer hijo). Esta regla excluye a los hijos que “crean” en lo que dijo el hermano que el padre sacrificó, torturó y asesinó (con la inclusión de la ceremonia de comer su carne y beber su sangre).
Debido a que los cristianos creen que Jesús es, semánticamente dios, el creador, entonces Yavhé (Jesús) se torturó y asesinó a sí mismo. Esto instantáneamente lo convierte en un masoquista cósmico. El dios cristiano fue flagelado con el método romano que utilizaba el desgarramiento de la piel con ganchos más la siguiente crucifixión. Experimentando así, una muerte lenta y agónica.
Esto solamente puede tener sentido para las víctimas de hipnosis religiosa y/o adoctrinamiento.
El cristianismo, siendo un cambio virtual (la revolución de Jesús) del primerísimo manifiesto, fue precedido por el establecimiento de principios y moral en el antiguo testamento, libro dedicado a Yavhé. No obstante, la psicopatía de Yavhé aquí se presenta de forma más directa y menos envuelta en la ceremonia confusa del masoquismo físico-espiritual protagonizada por Jesús: ¿Es Yavhé un monstruo inmoral?