Donald Trump fue electro presidente de los EEUU Unidos de Norteamerica del Norte y esto traerá cambios importantísimos en sudacamérica. ¿Quien es el hombre que cambiará el mundo? acá cinco razones para amarlo
1- su padre era un hombre rico, pero Donald lo superó en todo y se volvió cientos de veces mas rico que su padre. Con un préstamo de un millón de dólares alcanzó una fortuna de 3000 millones en pocos años.
2- Luego de fracasar en Atlantic City estuvo a punto de perder todo. Sus deudas ascendían a 4000 millones de dólares, algo impagable para cualquiera. Sin embargo se recuperó, pagó sus deudas y no solo eso, al cabo de un tiempo volvió a estar entre los hombres mas ricos del mundo.
3- A sus hijos, en especial a Donald Juniors, su primogénito, les enseñó el valor del trabajo y el esfuerzo personal desde pequeños. Tal es así que Donald Jr empezó de jardinero, trabajo que mantuvo por algunos años.
4- No toma alcohol ya que su hermano murió por alcoholismo en 1982 y es completamente anti-drogas al punto de que a sus hijos les hacía repetir todas las mañanas que drogarse es cosa de estúpidos.
Frases de Donald Trump
«Todos jugamos al mismo juego. Y quienes más lo disfrutan son siempre los que ganan». 6 de octubre de 1980.
A la pregunta de qué haría si perdiera toda su fortuna, responde lo siguiente: «quizás me presentaría a presidente. No lo sé [...]. Me encantaría, y dedicaría mi vida a este país [...]. Creo que alguien con un punto de vista tan determinado, alguien con una visión tan clara, podría ser bastante impopular. Aunque tuviera razón. No tendría la oportunidad de ser elegido frente a alguien sin cerebro pero de sonrisa grande. Y esa es una reflexión muy triste sobre el proceso político». 6 de octubre de 1980.
«Bueno, nunca se sabe. Creo que soy bastante franco, y eso seguramente no me beneficiaría en la política. Pero me vendría muy bien si saliera elegido, para hacer mi trabajo», respondió el 17 de diciembre de 1987 cuando se le preguntó sobre su posible participación en la política.
«No lo hago por presumir. No nececisto presumir. No me hace falta, lo creas o no».