Así se trabaja en la mayor fábrica de consoladores de América: 15.000 al día
En tan solo 50 segundos de vídeo, la empresa muestran cómo también hacen anillos para el pene, ventosas, complementos, recordatorios, artículos de bromas, vibradores, cuerdas, látigos, mordazas de bola o diferentes tipos de lubricantes
Doc Johnson es la mayor fábrica de consoladores de América. Está situada en North Hollywood, a unos 16 kilómetros de Los Ángeles. Cuenta con una plantilla de unas 500 personas realizan unos 15.000 juguetes sexuales en cada jornada de 8 horas de trabajo, lo que equivale a unos 5.500.000 al año.
Así trabaja la mayor fábrica de consoladores: 15.000 al día
En tan solo 50 segundos de vídeo, la empresa ha querido mostrar cómo hacen anillos para el pene, ventosas, complementos, recordatorios, artículos de bromas, vibradores, cuerdas, látigos, mordazas de bola o diferentes tipos de lubricantes
Según informa Chad Braverman, director de operaciones de la compañía, el 70% de los juguetes sexuales que se venden en el mundo se producen en China, y la mitad de esta producción se consume en el mercado estadounidense.
En tan solo 50 segundos de vídeo, la empresa muestran cómo también hacen anillos para el pene, ventosas, complementos, recordatorios, artículos de bromas, vibradores, cuerdas, látigos, mordazas de bola o diferentes tipos de lubricantes
Doc Johnson es la mayor fábrica de consoladores de América. Está situada en North Hollywood, a unos 16 kilómetros de Los Ángeles. Cuenta con una plantilla de unas 500 personas realizan unos 15.000 juguetes sexuales en cada jornada de 8 horas de trabajo, lo que equivale a unos 5.500.000 al año.
Así trabaja la mayor fábrica de consoladores: 15.000 al día
En tan solo 50 segundos de vídeo, la empresa ha querido mostrar cómo hacen anillos para el pene, ventosas, complementos, recordatorios, artículos de bromas, vibradores, cuerdas, látigos, mordazas de bola o diferentes tipos de lubricantes
Según informa Chad Braverman, director de operaciones de la compañía, el 70% de los juguetes sexuales que se venden en el mundo se producen en China, y la mitad de esta producción se consume en el mercado estadounidense.