La sociedad está obsesionada con la delgadez, especialmente con la femenina. Revistas, escaparates, dietas, reality shows, pasarelas de modelos, prototipos de actrices, anuncios publicitarios con chicas que, de ser reales, no podrían sostenerse en pie. Así es, exactamente lo que le pasaría a la muñeca Barbie, Dios… ¿en qué mundo vivimos? Ayer leí que en Aragón, está aumentando el porcentaje de chicas de Educación Secundaria que se hacen cortes para no tener hambre y poder adelgazar, dos chicas saltaron hace apenas unos días de una azotea… ¿qué más tiene que pasar para que alguien tome medidas y ponga límites a las campañas de publicidad y a los foros que fomentan la anorexia y la bulimia? ¿Qué tiene que pasar más para que alguien controle el contenido de la publicidad, claramente machista y falocéntrica en la que la mujer es un objeto y no puede tener imperfecciones para “su hombre”?
¿Cómo de importante es el cuerpo? ¿Y todas las que no tenemos un cuerpo 10, qué hacemos? Yo te lo diré: Luchar durante toda la vida para conseguirlo, ¿no? Unos kilitos menos, una nariz un poco más recta, pestañas más largas, unos dientes perfectos, no ser lo suficientemente alta o baja, no tener pelos en sitios donde una señorita no debería tener…
Pero te contaré un secreto: nadie tiene un cuerpo 10, todas las personas estamos acomplejadas, nos enseñan a estarlo, nos crean un prototipo de hombre y mujer ideal que no existe, en una sociedad en la que, según mi humilde punto de vista, ya no se debería hablar de “el hombre” y “la mujer”… pero esa sociedad sólo está en mi imaginación, porque sólo hace falta encender la televisión para poder hacerte una idea de que esos “EL” y “ELLA” existen, son gigantes que nos acompañan en nuestra vida y de los que (nos hacen creer que) no podemos huir. Pero sí que podemos ser conscientes de ellos, ser conscientes de qué hacemos y por qué, y a partir de ahí decidir si seguir haciéndolo o no. Es tan sencillo como pensar el porqué de tus acciones un día concreto, tómatelo como un juego y a ver qué pasa. Ahora ya estás dentro. Te he invitado a jugar. ¿Vas a rechazar la oportunidad de observarte? De tomar tiempo para ver cómo te comportas… y, especialmente, cómo se comportan las personas de tu alrededor.
A veces es una buena idea desentonar con el resto del mundo, porque así, poco a poco, podremos servir de ejemplo, podremos demostrar a las niñas y a los niños que pueden ser como quieran, vestir del color que les apetezca, vivir su propia vida y no la que los demás quieren que vivan.
Para más articulos asi:
¿Cómo de importante es el cuerpo? ¿Y todas las que no tenemos un cuerpo 10, qué hacemos? Yo te lo diré: Luchar durante toda la vida para conseguirlo, ¿no? Unos kilitos menos, una nariz un poco más recta, pestañas más largas, unos dientes perfectos, no ser lo suficientemente alta o baja, no tener pelos en sitios donde una señorita no debería tener…
Pero te contaré un secreto: nadie tiene un cuerpo 10, todas las personas estamos acomplejadas, nos enseñan a estarlo, nos crean un prototipo de hombre y mujer ideal que no existe, en una sociedad en la que, según mi humilde punto de vista, ya no se debería hablar de “el hombre” y “la mujer”… pero esa sociedad sólo está en mi imaginación, porque sólo hace falta encender la televisión para poder hacerte una idea de que esos “EL” y “ELLA” existen, son gigantes que nos acompañan en nuestra vida y de los que (nos hacen creer que) no podemos huir. Pero sí que podemos ser conscientes de ellos, ser conscientes de qué hacemos y por qué, y a partir de ahí decidir si seguir haciéndolo o no. Es tan sencillo como pensar el porqué de tus acciones un día concreto, tómatelo como un juego y a ver qué pasa. Ahora ya estás dentro. Te he invitado a jugar. ¿Vas a rechazar la oportunidad de observarte? De tomar tiempo para ver cómo te comportas… y, especialmente, cómo se comportan las personas de tu alrededor.
A veces es una buena idea desentonar con el resto del mundo, porque así, poco a poco, podremos servir de ejemplo, podremos demostrar a las niñas y a los niños que pueden ser como quieran, vestir del color que les apetezca, vivir su propia vida y no la que los demás quieren que vivan.
Para más articulos asi: