Hola taringueros soy javiersniper1 al parecer se debió a un error de un ordenado del super, aunque nunca se sabe. El caso es que un supermercado de Nueva Zelanda se abrió porque sí a eso de las ocho de la mañana del pasado Viernes Santo. ¿Fué un milagro?, ¿una prueba divina? No se sabe, pero al menos veinticuatro personas aprovecharon para hacer su compra antes de lo debido.
Imagináos la escena: pasillos desiertos (todavía no habían llegado ni los reponedores), toneladas de comida y artículos de diverso tipo dispuestos para ser llevados debido a un misterioso error. ¿Quién no aprovecharía para llevarse algo con un suculento descuento del 100%?
Os estaréis preguntando “¿es que no había ningún buen vecino que avisara a la policía de lo que estaba ocurriendo?”. Pues sí, lo hubo, pero como las buenas personas no madrugan (o eso creo) la autoridad no fue llamada hasta las 9:20, avisada de que en el supermercado había gente que cargaba “camiones de comida”.
También fue avisado Gleen Miller, dueño del establecimiento (sin relación con el afamado músico de jazz) . Al principio Miller se cabreó bastante tirando a mucho, pero al final, cuando se dio cuenta de que no se podía hacer nada se lo ha tomado como una extraña publicidad de su establecimiento.
Eso sí, el buen hombre descarta organizar otra “jornada de puertas abiertas”.
JAJA ESPERO QUE NO PASE EN SUS SUPERS COMENTEN.
Imagináos la escena: pasillos desiertos (todavía no habían llegado ni los reponedores), toneladas de comida y artículos de diverso tipo dispuestos para ser llevados debido a un misterioso error. ¿Quién no aprovecharía para llevarse algo con un suculento descuento del 100%?
Os estaréis preguntando “¿es que no había ningún buen vecino que avisara a la policía de lo que estaba ocurriendo?”. Pues sí, lo hubo, pero como las buenas personas no madrugan (o eso creo) la autoridad no fue llamada hasta las 9:20, avisada de que en el supermercado había gente que cargaba “camiones de comida”.
También fue avisado Gleen Miller, dueño del establecimiento (sin relación con el afamado músico de jazz) . Al principio Miller se cabreó bastante tirando a mucho, pero al final, cuando se dio cuenta de que no se podía hacer nada se lo ha tomado como una extraña publicidad de su establecimiento.
Eso sí, el buen hombre descarta organizar otra “jornada de puertas abiertas”.
JAJA ESPERO QUE NO PASE EN SUS SUPERS COMENTEN.

