En vista de que el consumo abusivo de alcohol da lugar a 3,3 millones de muertes prematuras a lo largo de todo el mundo, que son nada menos que casi el 6% del total, es necesario tomar medidas para evitar esto.
Cuando casi el 25% de muertes de jóvenes de entre 20 y 39 años se atribuyen al consumo excesivo de alcohol, nos encontramos con que la situación es más grave de lo que podríamos llegar a pensar inicialmente.
Se impone la necesidad de fomentar un consumo más responsable de las bebidas alcohólicas, frente a las cuales el refresco representa la alternativa más saludable, especialmente en las personas más jóvenes, si bien evidentemente el consumo excesivo de cualquier bebida puede llegar a ser perjudicial.
El Parlamento Europeo ha solicitado incluir en su etiquetado información sobre el contenido calórico de las bebidas alcohólicas, así como los riesgos de conducir bajo sus efectos y en mujeres embarazadas.
Todo esto ha sido aprobado por el Pleno de la Eurocámara, y ha solicitado al Ejecutivo comunitario a que presente una propuesta para iniciar una estrategia en el período 2016-2022. Entre las propuestas, se solicita que se incluya una recopilación de datos fiables, mejora de prevención y tratamiento para reducir los accidentes por alcohol.
La resolución se plantea la obligatoriedad de incluir información sobre el contenido nutricional e ingredientes de las bebidas alcohólicas, teniendo en cuenta que el contenido calórico ha de verse de manera clara en las bebidas.
En un artículo publicado en el British Medical Journal se afirma que no hay razón para que el tratamiento de las calorías de las bebidas alcohólicas sea diferente a la de otras bebidas. Y de hecho, la Comisión del Parlamento ha de tomar una decisión definitiva al respecto antes del 2016.
Hay mucho reconocimiento al respecto. Basta decir que la mayoría de mujeres no sabe que dos copas grandes de vino, que se pueden llegar a tomar en un día, tienen 370 calorías. Se requieren alrededor de 2000 calorías o menos al día, especialmente si se busca bajar peso.
Los productores de alcoholes fuertes y vino se resisten a que se dé este nuevo etiquetado de las bebidas, aunque 63 de 68 miembros de la comisión aprobaron la resolución.
Por otro lado, se pretende reducir el consumo joven de alcohol al aplicar más estrictamente las limitaciones de edad de consumo reduciendo la publicidad del alcohol.
Así mismo, se harán campañas para concienciar sobre el abuso de alcohol y sus peligros, especialmente en menores, buscando con ello reducir también los accidentes de tráfico debido a ello. Esta es una petición directa de la Eurocámara.
También se pretende controlar más la venta transfronteriza de alcohol por Internet. Todo ello en vista de una vida más saludable en que sí se puede incluir alcohol pero con moderación.
Cuando casi el 25% de muertes de jóvenes de entre 20 y 39 años se atribuyen al consumo excesivo de alcohol, nos encontramos con que la situación es más grave de lo que podríamos llegar a pensar inicialmente.
Se impone la necesidad de fomentar un consumo más responsable de las bebidas alcohólicas, frente a las cuales el refresco representa la alternativa más saludable, especialmente en las personas más jóvenes, si bien evidentemente el consumo excesivo de cualquier bebida puede llegar a ser perjudicial.
El Parlamento Europeo ha solicitado incluir en su etiquetado información sobre el contenido calórico de las bebidas alcohólicas, así como los riesgos de conducir bajo sus efectos y en mujeres embarazadas.
Todo esto ha sido aprobado por el Pleno de la Eurocámara, y ha solicitado al Ejecutivo comunitario a que presente una propuesta para iniciar una estrategia en el período 2016-2022. Entre las propuestas, se solicita que se incluya una recopilación de datos fiables, mejora de prevención y tratamiento para reducir los accidentes por alcohol.
La resolución se plantea la obligatoriedad de incluir información sobre el contenido nutricional e ingredientes de las bebidas alcohólicas, teniendo en cuenta que el contenido calórico ha de verse de manera clara en las bebidas.
En un artículo publicado en el British Medical Journal se afirma que no hay razón para que el tratamiento de las calorías de las bebidas alcohólicas sea diferente a la de otras bebidas. Y de hecho, la Comisión del Parlamento ha de tomar una decisión definitiva al respecto antes del 2016.
Hay mucho reconocimiento al respecto. Basta decir que la mayoría de mujeres no sabe que dos copas grandes de vino, que se pueden llegar a tomar en un día, tienen 370 calorías. Se requieren alrededor de 2000 calorías o menos al día, especialmente si se busca bajar peso.
Los productores de alcoholes fuertes y vino se resisten a que se dé este nuevo etiquetado de las bebidas, aunque 63 de 68 miembros de la comisión aprobaron la resolución.
Por otro lado, se pretende reducir el consumo joven de alcohol al aplicar más estrictamente las limitaciones de edad de consumo reduciendo la publicidad del alcohol.
Así mismo, se harán campañas para concienciar sobre el abuso de alcohol y sus peligros, especialmente en menores, buscando con ello reducir también los accidentes de tráfico debido a ello. Esta es una petición directa de la Eurocámara.
También se pretende controlar más la venta transfronteriza de alcohol por Internet. Todo ello en vista de una vida más saludable en que sí se puede incluir alcohol pero con moderación.