¡Hola! Este domingo 13 de noviembre cumplo 23 años. Y, no sé, se me ocurrieron algunas cosas que escribí en el momento y ahora transcribo, que aprendí este último año. Seguro fueron más, pero son las primeras que se me ocurrieron de acuerdo a mi experiencia desde la adolescencia. En fin, espero que lo disfruten 
No te tomes un año sabático.
Sé que es tentador. Salís de la secundaria, no querés saber nada de los profesores, tus compañeros, el viaje de egresados ya pasó, no querés trabajar y querés rascarte un año entero para “pensar qué vas a hacer”. No lo hagas. Yo lo hice (No porque quisiera, sino porque perdí un año en el ingreso de mi facultad, me fue mal) y los primeros tres meses fueron geniales, pero después de pasarme las tardes enteras sin saber que hacer, sin planes ni para la noche misma, es deprimente. Peor aún, ves que tus amigos van rindiendo materias, ya no salen tan seguido con vos, sino que ahora también tienen amigos en la facultad, otros trabajan y se compran un auto, una bici, se van a vivir solos, a viajar… y vos seguís en el mismo casillero. Te invitan al día del estudiante y te sentís un fracaso, entonces te lo repito: no lo hagas.
Ahorrá e invertí.
Sos joven, seguramente la plata que te dan tus viejos te la querés limar en escabio, salidas, fichines, ropa o cualquiera sea tu pasión. Yo recién este año empecé a ahorrar en serio, pero me gastaba mucho la plata en pelotudeces, bajarme 500 pesos en una noche de boliche, una remera que me gustó, un chocolate porque si. Después a fin de año, unos tres amigos vinieron a invitarme a ir a unas vacaciones en la costa con ellos, y resulta que no tuve plata, y mi viejo no me iba a garpar más guita de la que ya me dió. Me perdí unas lindas vacaciones con mis amigos, y hasta el día de hoy me quedé con las ganas.
No trabajes por trabajar de cualquier cosa.
¿Te acordás el año sabático que me tomé? Cuando no pude más con la vagancia, salí a tirar curriculum por cualquier lado, y agarré un laburo explotador en un restaurante, donde me pagaban apenas $1800 morlacos al mes. No voy a negarte que aprendí mucho de horarios, responsabilidades, compañerismo, pero al tercer mes no pude más con la rutina por tan poca ganancia y renuncié. Sé honesto con tus capacidades, tratá de encontrar a algún amigo de tus viejos o hermanos, alguien cercano que sepa valorarte, porque hay cosas que en un papel no podés plasmar, y no van a contratarte si no tenés experiencia (en realidad es muy difícil).
Cuidate (You know).
No seas boludo. “Yo tomo pastillas, no pasa nada” te va a decir alguna golfa. Las ETS existen, estuve paranoiqueado varios meses porque me salieron unas cosas raras en la tararira y no te lo recomiendo, la semana previa a los análisis no pude dormir haciéndome la cabeza. Por suerte no era nada malo, y estoy bien.
Siempre estate leyendo algo.
Andá a una librería, fijate qué te llama la atención, compralo y dejalo en el baño. O al lado de la cama. Si no te gusta leer, en algún momento te vas a tentar y le vas a hechar una ojeada, y no vas a poder parar. Ya no llevo más celular al baño, en su lugar demoro media hora el garco, pero me bajo 25 páginas de cualquier novela histórica (mi género favorito), y es hermoso. No solo por la historia o novela que estés leyendo, sino porque empezás a mejorar en varios aspectos de la vida sin darte cuenta. Dialéctica, trato con las personas, contemplación por boludeces que antes estaban, pero no veías. No te digo que vas a tener superpoderes, pero hace la diferencia (Si, con las lincesas también hace la diferencia).
Viajá a donde puedas, al menos una vez por año.
Ya sé que los florines siempre son un limitante, pero si seguís mi consejo de ahorrar, alguna vez en el año, un finde a una chacra a 100km, a la montaña, al río, vas a poder hacer. Con o sin amigos. Con o sin lincesa. Con las vacaciones de verano no bastan, y a mitad de año a todos nos da esa paja de querer irnos a la mierda de donde vivimos. Si no te despejas y te das ese lujo, te volvés loco.
No llames demasiado la atención, pero tampoco desaparezcas. Odio y amor.
No busques la aprobación de nadie. Sé vos mismo, si el otro no te sabe valorar así, dejalo pasar. No dependas del ‘Si’ y el ‘No’ de quienes te rodean, pero haceles saber que estás ahí por si necesitan algo. No odies porque te odian. El odio con el odio no se combate, sino con indiferencia. El odio es admiración, muy en el fondo. Así que si no le caes bien a alguien, es mejor que no le busques explicación, ya se le va a pasar, y si no, que la sude.
Tampoco ames desenfrenadamente, porque te van a ver como un pajero. Antes de tomar cualquier decisión de mierda por amor, clavate una.
Abrazá hoy a tus abuelos.
Cuando cumplís 20, a veces antes, a veces después, tus abuelos empiezan a tener problemas de salud, y antes de que te des cuenta, ya no van a estar más. Todo pasa muy rápido, generalmente los viejitos por una caída, un golpe en la cabeza o cosas que a nosotros no nos hace mella, les internan o hasta puede pasar a mayores. Sé que ir al geriátrico a visitarlos o a sus casa, puede ser lo más aburrido del mundo. Pero cuando no estén lo vas a extrañar.
Enamorate, llorá, y volvé a enamorarte.
Por más consejos que te den, te la tenés que mandar solito para aprender. Y si sos de los que dan consejos y no te dan pelota, no te enojes, porque realmente no hay vuelta que darle. Todos nos la tenemos que mandar, enamorarnos pelotudamente y hacer tonteras para aprender de la vida. Somos curiosos, y si te dicen que no toqués fuego porque quema, queremos confirmarlo, quemarnos y llorar. Pero siempre quedate al lado de tu amig@, por más que haya desaparecido un año porque se puso de novi@, cuando vuelva va a ser otro, y le vas a decir ¡Te lo dije, gil!
No te compares.
No hay vuelta que darle, por más que intentes, capás nunca seas tan bueno en algo como la otra persona. Pero no te desanimes, dale la vuelta y vas a terminar encontrando tu rumbo, no entres en crisis, no te creas un inutil, vas a terminar odiando a todo el mundo, y… ¿Te acordás que te dije que el odio es admiración? Bueno, no seas gil. No te desanimes tan fácil.
Comprate una libreta, un pizarrón o lo que sea, y anotá todo lo que se te ocurra.
Soñaste algo loco, ibas en el bondi mirando la nada, te estabas pegando un duchazo y ¡Pam! una idea millonaria se te vino a la cabeza. Lo mejor es tener un pizarrón colgado en tu pieza, o una libretita en la mochila. Anotalo todo, hasta lo más ridículo, que si se te ocurrió fue por algo. Después lo analizás, clasificás las ideas y ves si hacés algo con ellas.
Caminá, nadá, o lo que te guste.
No te quedes clavándote una paja en los tiempos libres. Sacá a pasear al perro, andá a nadar, corré. Me dijeron que a los 40 el cuerpo te lo agradece, no sé. Para entonces hago otro post.
Aprendé un hobbie raro.
Seguro que siempre hubo algo que quisiste hacer, o que viste hacer y dijiste “uh que bueno” y ahí quedó. Intentá hacer algo. Puede ser armar un rompecabezas, dibujar, cocinar, jugar al golf. Algo atípico. Te va a dar un buen tema de conversación con la gente, la mente ocupada en vos mismo, vas a empezar a apreciar lo que sos y a conocerte de otra manera.
Animate a tocar un instrumento.
Si no querés ir a profesor de música, buscá algún instrumento autodidacta y flasheala. Una guitarra, una armónica, un charango, un órgano. No hay nada más lindo que poder interpretar tus canciones favoritas. Te digo que sea autodidacta, porque yo me compré un violín por una locura que se me ocurrió en el momento, y tenía la plata, y después me di cuenta que solo no iba a poder aprenderlo. Pero si tenés la chance de pagar y el tiempo de acudir a un profe, hacelo.
¿También cumplís veinti pico este año?

No te tomes un año sabático.
Sé que es tentador. Salís de la secundaria, no querés saber nada de los profesores, tus compañeros, el viaje de egresados ya pasó, no querés trabajar y querés rascarte un año entero para “pensar qué vas a hacer”. No lo hagas. Yo lo hice (No porque quisiera, sino porque perdí un año en el ingreso de mi facultad, me fue mal) y los primeros tres meses fueron geniales, pero después de pasarme las tardes enteras sin saber que hacer, sin planes ni para la noche misma, es deprimente. Peor aún, ves que tus amigos van rindiendo materias, ya no salen tan seguido con vos, sino que ahora también tienen amigos en la facultad, otros trabajan y se compran un auto, una bici, se van a vivir solos, a viajar… y vos seguís en el mismo casillero. Te invitan al día del estudiante y te sentís un fracaso, entonces te lo repito: no lo hagas.
Ahorrá e invertí.
Sos joven, seguramente la plata que te dan tus viejos te la querés limar en escabio, salidas, fichines, ropa o cualquiera sea tu pasión. Yo recién este año empecé a ahorrar en serio, pero me gastaba mucho la plata en pelotudeces, bajarme 500 pesos en una noche de boliche, una remera que me gustó, un chocolate porque si. Después a fin de año, unos tres amigos vinieron a invitarme a ir a unas vacaciones en la costa con ellos, y resulta que no tuve plata, y mi viejo no me iba a garpar más guita de la que ya me dió. Me perdí unas lindas vacaciones con mis amigos, y hasta el día de hoy me quedé con las ganas.
No trabajes por trabajar de cualquier cosa.
¿Te acordás el año sabático que me tomé? Cuando no pude más con la vagancia, salí a tirar curriculum por cualquier lado, y agarré un laburo explotador en un restaurante, donde me pagaban apenas $1800 morlacos al mes. No voy a negarte que aprendí mucho de horarios, responsabilidades, compañerismo, pero al tercer mes no pude más con la rutina por tan poca ganancia y renuncié. Sé honesto con tus capacidades, tratá de encontrar a algún amigo de tus viejos o hermanos, alguien cercano que sepa valorarte, porque hay cosas que en un papel no podés plasmar, y no van a contratarte si no tenés experiencia (en realidad es muy difícil).
Cuidate (You know).
No seas boludo. “Yo tomo pastillas, no pasa nada” te va a decir alguna golfa. Las ETS existen, estuve paranoiqueado varios meses porque me salieron unas cosas raras en la tararira y no te lo recomiendo, la semana previa a los análisis no pude dormir haciéndome la cabeza. Por suerte no era nada malo, y estoy bien.
Siempre estate leyendo algo.
Andá a una librería, fijate qué te llama la atención, compralo y dejalo en el baño. O al lado de la cama. Si no te gusta leer, en algún momento te vas a tentar y le vas a hechar una ojeada, y no vas a poder parar. Ya no llevo más celular al baño, en su lugar demoro media hora el garco, pero me bajo 25 páginas de cualquier novela histórica (mi género favorito), y es hermoso. No solo por la historia o novela que estés leyendo, sino porque empezás a mejorar en varios aspectos de la vida sin darte cuenta. Dialéctica, trato con las personas, contemplación por boludeces que antes estaban, pero no veías. No te digo que vas a tener superpoderes, pero hace la diferencia (Si, con las lincesas también hace la diferencia).
Viajá a donde puedas, al menos una vez por año.
Ya sé que los florines siempre son un limitante, pero si seguís mi consejo de ahorrar, alguna vez en el año, un finde a una chacra a 100km, a la montaña, al río, vas a poder hacer. Con o sin amigos. Con o sin lincesa. Con las vacaciones de verano no bastan, y a mitad de año a todos nos da esa paja de querer irnos a la mierda de donde vivimos. Si no te despejas y te das ese lujo, te volvés loco.
No llames demasiado la atención, pero tampoco desaparezcas. Odio y amor.
No busques la aprobación de nadie. Sé vos mismo, si el otro no te sabe valorar así, dejalo pasar. No dependas del ‘Si’ y el ‘No’ de quienes te rodean, pero haceles saber que estás ahí por si necesitan algo. No odies porque te odian. El odio con el odio no se combate, sino con indiferencia. El odio es admiración, muy en el fondo. Así que si no le caes bien a alguien, es mejor que no le busques explicación, ya se le va a pasar, y si no, que la sude.
Tampoco ames desenfrenadamente, porque te van a ver como un pajero. Antes de tomar cualquier decisión de mierda por amor, clavate una.
Abrazá hoy a tus abuelos.
Cuando cumplís 20, a veces antes, a veces después, tus abuelos empiezan a tener problemas de salud, y antes de que te des cuenta, ya no van a estar más. Todo pasa muy rápido, generalmente los viejitos por una caída, un golpe en la cabeza o cosas que a nosotros no nos hace mella, les internan o hasta puede pasar a mayores. Sé que ir al geriátrico a visitarlos o a sus casa, puede ser lo más aburrido del mundo. Pero cuando no estén lo vas a extrañar.
Enamorate, llorá, y volvé a enamorarte.
Por más consejos que te den, te la tenés que mandar solito para aprender. Y si sos de los que dan consejos y no te dan pelota, no te enojes, porque realmente no hay vuelta que darle. Todos nos la tenemos que mandar, enamorarnos pelotudamente y hacer tonteras para aprender de la vida. Somos curiosos, y si te dicen que no toqués fuego porque quema, queremos confirmarlo, quemarnos y llorar. Pero siempre quedate al lado de tu amig@, por más que haya desaparecido un año porque se puso de novi@, cuando vuelva va a ser otro, y le vas a decir ¡Te lo dije, gil!
No te compares.
No hay vuelta que darle, por más que intentes, capás nunca seas tan bueno en algo como la otra persona. Pero no te desanimes, dale la vuelta y vas a terminar encontrando tu rumbo, no entres en crisis, no te creas un inutil, vas a terminar odiando a todo el mundo, y… ¿Te acordás que te dije que el odio es admiración? Bueno, no seas gil. No te desanimes tan fácil.
Comprate una libreta, un pizarrón o lo que sea, y anotá todo lo que se te ocurra.
Soñaste algo loco, ibas en el bondi mirando la nada, te estabas pegando un duchazo y ¡Pam! una idea millonaria se te vino a la cabeza. Lo mejor es tener un pizarrón colgado en tu pieza, o una libretita en la mochila. Anotalo todo, hasta lo más ridículo, que si se te ocurrió fue por algo. Después lo analizás, clasificás las ideas y ves si hacés algo con ellas.
Caminá, nadá, o lo que te guste.
No te quedes clavándote una paja en los tiempos libres. Sacá a pasear al perro, andá a nadar, corré. Me dijeron que a los 40 el cuerpo te lo agradece, no sé. Para entonces hago otro post.
Aprendé un hobbie raro.
Seguro que siempre hubo algo que quisiste hacer, o que viste hacer y dijiste “uh que bueno” y ahí quedó. Intentá hacer algo. Puede ser armar un rompecabezas, dibujar, cocinar, jugar al golf. Algo atípico. Te va a dar un buen tema de conversación con la gente, la mente ocupada en vos mismo, vas a empezar a apreciar lo que sos y a conocerte de otra manera.
Animate a tocar un instrumento.
Si no querés ir a profesor de música, buscá algún instrumento autodidacta y flasheala. Una guitarra, una armónica, un charango, un órgano. No hay nada más lindo que poder interpretar tus canciones favoritas. Te digo que sea autodidacta, porque yo me compré un violín por una locura que se me ocurrió en el momento, y tenía la plata, y después me di cuenta que solo no iba a poder aprenderlo. Pero si tenés la chance de pagar y el tiempo de acudir a un profe, hacelo.
¿También cumplís veinti pico este año?