Los libertadores con botas duras:
Los ejercito de Stalin, en su avance hacia Alemania a través de la Europa Oriental dominada por los nazis, estuvieron tan interesados en afirmar su dominio político como en conseguir la victoria militar. Los carteles de las carreteras y los eslóganes de las vallas publicitarias en alemán fueron reemplazados rápidamente por otros en ruso.
Las tropas soviéticas recibieron más de una calida recepción en su camino hacia Berlín. Cuando los rusos se acercaban a Sofía, la capital Búlgara, los civiles salían de sus casas recibir al ejército rojo, muchos con flores y con el puño cerrado en alto (saludo comunista), los más fanáticos se acercaban con banderas rojas. Sobre el inicio de la avenida principal se coloco un cartel de bienvenida a los soviéticos.
Aunque las sonrisas muchas veces eran forzadas, muchos temían que el ejercito rojo los liberara pero al mismo tiempo los ocupara.
Los no comunistas de Polonia, Rumania, Bulgaria y Hungría fueron los primeros en temer una inminente conquista del ejercito rojo de sus respectivos países.
En Yugoslavia Josip Tito, líder partisano comunista, pensó esta posibilidad, así que solicito el apoyo soviético para liberar Belgrado, lo que logro, pero al poco tiempo presiono a los soviéticos para que abandonen no solo Belgrado, sino toda Yugoslavia.
Para la mayor parte de los países "liberados", la influencia soviética llego para quedarse por un largo tiempo.
El ejército rojo pisa Bucarest:
Rumania históricamente hostil a Rusia, se había unido a Alemania en su ataque contra la Unión Soviética, para recuperar los territorios perdidos solo unos meses antes. Cuando la guerra fue una causa perdida, los rumanos buscaron que los occidentales detuvieran a los soviéticos, pero no recibieron ninguna respuesta de los aliados, así fue como Rumania firmo un armisticio con los soviéticos, y esto dejo que los soviéticos pisaran Bucarest, una multitud recibió a los rojos en la capital.
El ejército rojo llega a Sofía:
Bulgaria fue aliada de Alemania por los intereses geográficos que tenia en los Balcanes, Bulgaria le declaro la guerra a occidente pero no a la Unión Soviética. Los alemanes ocuparon Bulgaria hasta que los soviéticos liberaron Bucarest, luego de ese hecho, el gobierno búlgaro expulso a los propios alemanes, así fue como los soviéticos sin problemas llegaron a Sofía y al igual que en Bucarest fueron recibidos por una multitud que celebraba en las calles la liberación de la capital.
Yugoslavia, libre pero sin soldados ocupando:
En Yugoslavia, las fuerzas partisanas habían sido lo suficientemente fuertes como para frenar a diez divisiones alemanes, hubo una pretensión de solidaridad inspirada por los soviéticos. El ejercito rojo entro junto a las fuerzas partisanas en Belgrado, la capital yugoslava, donde encontraron resistencia alemanes pero que fue destruida luego de varias semanas, pero según el acuerdo yugoslavo-soviéticos los soviéticos solo pisarían Yugoslavia para ayudar a los partisanos, la ocupación de esta no estaba en el acuerdo, y tras la liberación de Belgrado, los soviéticos se retiraron de Yugoslavia.
El frió recibimiento de Polonia:
Los polacos humillados desde la invasión ruso-alemana de 1939, recibieron con escepticismo a sus antiguos enemigos rusos cuando reaparecieron como libertadores. Los polacos de Varsovia se levantaron contra los alemanes pensando que los soviéticos llegarían a Varsovia antes de que la resistencia fuera sofocada, el plan no funciono y Stalin dejo que los alemanes masacraran a los polacos de Varsovia, muchos discuten que fue para afirmarse en Polonia y evitar así que suceda lo ya visto en Yugoslavia. En Enero de 1945 los soviéticos liberaron Varsovia junto al Segundo ejercito polaco, a diferencia de las demás capitales, cuando los soviéticos tomaron la capital no hubo ninguna sonrisa, ni flores, ni banderas, ni cantos, solo silencio absoluto de una ciudad fantasma que vivió en carne propia el terror de los nazis.
La caída de Budapest:
Los húngaros, estaban cansados de la guerra y muchos se unieron a la resistencia para cuando el ejército rojo pisara Budapest. El ejercito rojo piso Budapest pero esta tuvo que ser asediada por más de 50 días para caer definitivamente, ya que la resistencia alemana y los búlgaros leales a Hitler no dejaron caer la capital. Una ofensiva final en Febrero de 1945 termino con la batalla de Budapest, y dejando así que los soviéticos ocuparan Budapest, no hubo muchas celebraciones, solo los cánticos de los búlgaros que pertenecían a la resistencia y habían luchado junto a los soviéticos.
Viena, el pasaje final antes de Alemania:
En Austria, los rusos instaron a la población a alzarse en contra de las autoridades alemanas, diciendo que los alemanes convertirían Viena en un reducto que dejaría la ciudad en ruinas. Eso no ocurrió pues los alemanes se retiraron de la ciudad para evitar lo que los rusos hubieran querido que ocurriera. Una vez que todas las fuerzas alemanas dejaron la ciudad, los vieneses se mantuvieron en sus casas y al llegar la fuerza soviética de ocupación el 13 de abril de 1945, encontraron las calles de Viena casi totalmente desiertas solo hubo resistencia de algunos soldados alemanes que decidieron quedarse a defender su ciudad que por aquellos años era el Tercer Reich aunque estas fuerzas fueron rápidamente desarticuladas por el ejercito rojo. No hubo festejos, ni recibimientos, menos flores o sonrisas. El ejército rojo siguió su avance sobre Alemania.
Fuente:
Los siguientes libros:
Los ejercito de Stalin, en su avance hacia Alemania a través de la Europa Oriental dominada por los nazis, estuvieron tan interesados en afirmar su dominio político como en conseguir la victoria militar. Los carteles de las carreteras y los eslóganes de las vallas publicitarias en alemán fueron reemplazados rápidamente por otros en ruso.
Las tropas soviéticas recibieron más de una calida recepción en su camino hacia Berlín. Cuando los rusos se acercaban a Sofía, la capital Búlgara, los civiles salían de sus casas recibir al ejército rojo, muchos con flores y con el puño cerrado en alto (saludo comunista), los más fanáticos se acercaban con banderas rojas. Sobre el inicio de la avenida principal se coloco un cartel de bienvenida a los soviéticos.
Aunque las sonrisas muchas veces eran forzadas, muchos temían que el ejercito rojo los liberara pero al mismo tiempo los ocupara.
Los no comunistas de Polonia, Rumania, Bulgaria y Hungría fueron los primeros en temer una inminente conquista del ejercito rojo de sus respectivos países.
En Yugoslavia Josip Tito, líder partisano comunista, pensó esta posibilidad, así que solicito el apoyo soviético para liberar Belgrado, lo que logro, pero al poco tiempo presiono a los soviéticos para que abandonen no solo Belgrado, sino toda Yugoslavia.
Para la mayor parte de los países "liberados", la influencia soviética llego para quedarse por un largo tiempo.
El ejército rojo pisa Bucarest:
Rumania históricamente hostil a Rusia, se había unido a Alemania en su ataque contra la Unión Soviética, para recuperar los territorios perdidos solo unos meses antes. Cuando la guerra fue una causa perdida, los rumanos buscaron que los occidentales detuvieran a los soviéticos, pero no recibieron ninguna respuesta de los aliados, así fue como Rumania firmo un armisticio con los soviéticos, y esto dejo que los soviéticos pisaran Bucarest, una multitud recibió a los rojos en la capital.
El ejército rojo llega a Sofía:
Bulgaria fue aliada de Alemania por los intereses geográficos que tenia en los Balcanes, Bulgaria le declaro la guerra a occidente pero no a la Unión Soviética. Los alemanes ocuparon Bulgaria hasta que los soviéticos liberaron Bucarest, luego de ese hecho, el gobierno búlgaro expulso a los propios alemanes, así fue como los soviéticos sin problemas llegaron a Sofía y al igual que en Bucarest fueron recibidos por una multitud que celebraba en las calles la liberación de la capital.
Yugoslavia, libre pero sin soldados ocupando:
En Yugoslavia, las fuerzas partisanas habían sido lo suficientemente fuertes como para frenar a diez divisiones alemanes, hubo una pretensión de solidaridad inspirada por los soviéticos. El ejercito rojo entro junto a las fuerzas partisanas en Belgrado, la capital yugoslava, donde encontraron resistencia alemanes pero que fue destruida luego de varias semanas, pero según el acuerdo yugoslavo-soviéticos los soviéticos solo pisarían Yugoslavia para ayudar a los partisanos, la ocupación de esta no estaba en el acuerdo, y tras la liberación de Belgrado, los soviéticos se retiraron de Yugoslavia.
El frió recibimiento de Polonia:
Los polacos humillados desde la invasión ruso-alemana de 1939, recibieron con escepticismo a sus antiguos enemigos rusos cuando reaparecieron como libertadores. Los polacos de Varsovia se levantaron contra los alemanes pensando que los soviéticos llegarían a Varsovia antes de que la resistencia fuera sofocada, el plan no funciono y Stalin dejo que los alemanes masacraran a los polacos de Varsovia, muchos discuten que fue para afirmarse en Polonia y evitar así que suceda lo ya visto en Yugoslavia. En Enero de 1945 los soviéticos liberaron Varsovia junto al Segundo ejercito polaco, a diferencia de las demás capitales, cuando los soviéticos tomaron la capital no hubo ninguna sonrisa, ni flores, ni banderas, ni cantos, solo silencio absoluto de una ciudad fantasma que vivió en carne propia el terror de los nazis.
La caída de Budapest:
Los húngaros, estaban cansados de la guerra y muchos se unieron a la resistencia para cuando el ejército rojo pisara Budapest. El ejercito rojo piso Budapest pero esta tuvo que ser asediada por más de 50 días para caer definitivamente, ya que la resistencia alemana y los búlgaros leales a Hitler no dejaron caer la capital. Una ofensiva final en Febrero de 1945 termino con la batalla de Budapest, y dejando así que los soviéticos ocuparan Budapest, no hubo muchas celebraciones, solo los cánticos de los búlgaros que pertenecían a la resistencia y habían luchado junto a los soviéticos.
Viena, el pasaje final antes de Alemania:
En Austria, los rusos instaron a la población a alzarse en contra de las autoridades alemanas, diciendo que los alemanes convertirían Viena en un reducto que dejaría la ciudad en ruinas. Eso no ocurrió pues los alemanes se retiraron de la ciudad para evitar lo que los rusos hubieran querido que ocurriera. Una vez que todas las fuerzas alemanas dejaron la ciudad, los vieneses se mantuvieron en sus casas y al llegar la fuerza soviética de ocupación el 13 de abril de 1945, encontraron las calles de Viena casi totalmente desiertas solo hubo resistencia de algunos soldados alemanes que decidieron quedarse a defender su ciudad que por aquellos años era el Tercer Reich aunque estas fuerzas fueron rápidamente desarticuladas por el ejercito rojo. No hubo festejos, ni recibimientos, menos flores o sonrisas. El ejército rojo siguió su avance sobre Alemania.
Fuente:
Los siguientes libros: