
Sino te gustan estas historias o no tenes ganas de leerlas , evita comentarios ofensivos.Este post lo hice para las personas que realmente les gustan estas historias , como a mi.

Casa embrujada
"Yo vivo en una casa donde murieron unas personas que hicieron brujerias desde que me di cuenta sucedieron muchas cosas a terradoras en las noches se escuchaban ruidos y una persona o espiritu que gritaba de vuelvan me mi hogar no le tomamos mucha importancia ya que era una vecindad donde pasaban personas gritando tonterias pero un dia todo en nuestra casa cambio los cuadros estaban de cabeza y todo desordenado y tubimos mucho temor ya nada era igual en las noches nos daba temor salir al baño por que dpronto veiamos personas esto esreal aun vivimos alli."

Personas muertas
"Tenia la edad 13 años cuando sucedio por primera vez era las 11.30pm tenia la costumbre de ir a comprar a esas horas ya que por donde vivo las tiendas quedan abiertas hazta la 1 o 2 am ...dias antes de ese heco habia muerto un vecino mio que vivia al frente de casa ..el ya era de edad ...sali a comprar como casi todos las noches cuando senti que alguien me seguia ...voltie a ver y no habia nada entonces senti que alguien estaba detras ...camine mas deprisa a casa ...y cerca a ella lo vi vi ala persona que habia muerto dias antes ..el estaba con la ropa habitual de siempre entonces me quede fria no sabia que hacer me puse palida ...voltie a todos lados me sentia aterrorizada cuando mire de nuevo el ya no estaba entonces apresure el paso a casa estaba a punto de ingresar cuando se me aparecio de nuevo lo mire y no podia creerlo habia oido hablar de personas que habian tenido un encuentro casi parecido con personas ya muertas pero no lo creia hazta que me paso a mi ese dia entre a casa palida y tartamudeaba mi familia me pregunto que pasaba les conte lo sucedido se quedaron pasmados ...aunque con las dudas de que sera verdad o no ...no se que paso ese dia pero solo se que desde entonces puedo ver a gente que muere o antes de que lo haga no es casi siempre pero ya me sucedio varias veces al comienzo me daba miedo aunque admito que aun siento terror ...hoy ya con 19años aun me sigue pasando estas cosas creanme esto es real ....tendrias que vivirlo para saber lo que se siente..."

En la habitacion
"Hace tiempo cuando yo era mas pequeño me encontraba solo en el cuarto donde por ninguna extraña razon mama dejaba que entraramos ahi pues no fue asi yo lo hice y al estar ahi senti como si algo frio y humedo tocara todo mi cuerpoo haciendo me sentir un escalofrio rotundo y profundo que corria por todo mi cuerpo con unas ancias tremendras de poder gritar y salir de ahi corriendo pero desgraciadamente mi cuerpo estaba en un estado de paralisis temporal que impidia hacer algun movimiento asi de que pr una extraña razon senti de que alguien como si viniera de la nada me habia sido enpujado asi afuera haciendome caer sobre el suelo haciendome perder la mayoria de mis sentidos y olvidandome por un momento en que posicion estaba."

Mi abuela
"LO QUE LES VOYA CONTAR ME LO CONTO MI ABUELA LO QUE LE SUCEDIO A MI ABUELA EN HONDURAS EN EL DEPARTEMENTO DE FRANCISCO MORAZAN EN UNA ALDEA LLAMADA SABANAGRANDE VIVIAN MUY ALEJADOS DEL PUEBLO CASI POR EL CEMENTERIO VIVIA UNA SEÑORA CON 3 HIJOS EN ESA CASA PASABAN COSAS ESPELUZNANTE A PARTIR DE LAS 6:00 PM EN ADELANTE LAS LAMINAS CHILLABAN COMO SI ALGO ESTUBIERA CAMINANDO SOBRE ELLA SE ESCUCHABA GENTE HABLANDO EN LA COSINA LAS HOYAS Y TRASTES SE ROMPIAN EN LA NOCHE UNA VEZ DE ESAS MI ABUELA SALIO A VER QUE PASABA Y LO QUE SE ENCONTRO FUE UN ANIMAL NEGRO CON UNOS OJOS ROJOS QUE LA QUEDO VIENDO MI ABUELA MI ABUELA SE ASUSTO MUCHO EN OTRA MI ABUELA SE QUEDABA SOLO EN ESO ELLA SE DURMIO EL LA CAMA Y ELLA SINTIO QUE ALGO DE ACOSTO SOBRE ELLA Y DESPUES LE MOVIAN LA CAMA COMO SI ALGUIEN QUISIERA QUE ELLA NO ESTUBIERA EN ESA CASA PERO LO MAS EXTRAÑO FUE CUANDO LA PUSO EN VENTA LA CASA SOLO UNA SEÑORA SE LA COMPRABA SUPUESTAMENTE ELLA HACIA COSAS MALAS COMO BRUJERIA SE LA VENDIO A UNA CANTIDAD MUY BAJA .. ESPERO QUE LE HAYA GUSTADO LA HISTORIA A LO QUE ME CONTOS GRACIAS POR HABERLA LEIDO ESPERO ESCRIBIR OTRA HISTORIA PARA QUE SIENTAS LO QUE LE PASA A ALGUNAS PERSONAS ..."

En la casa vieja
"Todo comenzó cuando yo tenía 4 años y nos habíamos cambiado a una casa muy vieja en Zapopan JAL. Ya de por sí una colonia vieja.
Bueno esa casa tenía su historia, según cuentan los vecinos del lugar, que en esa casa vivía Una viejecilla sola y enferma, eso sí! Con muchos perros, el cual los llamaba como si fueran sus hijos, esta viejecilla era cuidada por una vecina de la casa del frente, el cual le daba sus medicinas todos los días por las tardes y algo de comer pues esta vecina llamada Lupe o Guadalupe, no recuerdo.. Ahora vecina de nosotros amiga de mi mama, platicó que una noche se percato de que en la casa de la viejecilla, sus perros ladraban y maullaban, Lupe fue enseguida para ver que estaba sucediendo al llegar se dio cuenta de que la viejecilla había muerto.
Fue encontrada tirada en el piso de su habitación, con todas sus medicinas tiradas le había dado un infarto. Después la casa fue vendida y rentada a nosotros, por quienes la verdad desconozco, ni, mi mama se acuerda. Bueno, aquí es donde entro yo.
Tuve varios sucesos relacionados con la viejecilla, este es uno de ellos de hecho el primero. Pero antes quisiera darles una descripción de la casa ya que son casas muy grandes, sobre todo porque tienen mucha profundidad.
Entras, puerta principal empieza el patio, a un costado están las recamaras y la sala de TV, ese patio te conduce a otro patio más grande en donde se encuentra un baño y la cocina, una cocina muy grande, la cual te llevaba a un pequeño patio cruzas y sales a un corral y al fondo otro baño, que es el que funcionaba.
Con enjarres de tierra y piso de mosaicos. Bueno ahora sí. Una tarde yo paseaba por el patio grande cerca de la casa, era una tarde nublada, como si quisiera llover, solo estábamos en casa, dos hermanas mayores que yo y el más pequeño y yo. Mi madre estaba trabajando, mi padre no vivía con nosotros, el más pequeño dormía en el cuarto mi hermana la mayor estaba con los quehaceres de la casa, mi otra hermana no recuerdo y pues yo estaba jugando por toda la casa.
Del patio me fui a la cocina y después al patio pequeño, que conduce al corral, lo ultimo de la casa.
Regularmente esa puerta que conduce la patio pequeño siempre esta cerrada, pero estaba abierta y me metí, como cualquier niño travieso y curioso. la verdad eran rincones de la casa que jamás había entrado, todo era extraño y feo para mí, con un hedor horrible por todo el lugar, no quise entrar mas adentro porque sentí mucho miedo había un árbol que se empezó amover con el viento y tuve un impulso de volver adentro, pero una ráfaga de viento cerro la puerta azotándola con un tundente y aterrador ruido chillante, y no podía entrar porque la puerta se abre por dentro, no sé que paso un sonido atrajo mi atención, un sonido que provenía de los muros y el árbol, yo le gritaba a mis hermanas pero estas no me escuchaban, cuando de pronto escuche que alguien me estaba llamando con sonidos y del árbol se empezó haberse una especie de mancha negra flotando en el aire, esta sé hacia más grande y más grande, empezó hadar forma de una persona, para ser preciso de una mujer ya grande muy pálida de su rostro, ya no quise mirar mas, solo golpeaba la puerta desesperación, mi llanto era inconsolable, como sentía mi piel que se estiraba al sentir que esa cosa se me acercaba, cuando de pronto, la puerta se abrió.
Era mi hermana y la abrase como loco ella desconcertada me abrasó y pregunto que pasaba, no le conteste por mi llanto desconsolable y nunca les conté hasta después de grande, a pesar de lo que paso, no fue algo traumante para mí, pues seguí jugando por toda la casa claro menos allí, pues me cerraron la puerta. No dejo de pensar en lo que paso aquella tarde, ni que sería la única vez, pues sentía que sería el comienzo de algo espantoso. Y así fue."

Una historia de terror
Quiero contaros una cosa que sucedió en mi pueblo, esta historia es verdad, al menos eso dicen, pero a mi me puso los pelos de punta al escucharla..... todo empezó hace muchos años, en mi pueblo, que por aquel entonces solo era un pueblito mas de los muchos perdidos entre las montañas de asturias. mi pueblo como ya he dicho era pequeñito, apenas tenía una pequeña plaza con iglesia, un parque, una pequeña cárcel y una escuela, con todas las casa apiñadas alrededor. pero aún así estaba muy orgulloso de su escuela: era una de las mejores de toda la cuenca, pues era bastante grande y estaba al alcance de todas las familias, aunque los profesores escaseaban. pero un buen día, un día de clase, un grupo de alumnos estaban haciendo manualidades con su profesora. tendrían apenas 8 ó 9 años, y se lo pasaban en grande con el barro y las pinturas. la profesora, una joven muy guapa y que había empezado hacía apenas un mes, puso la radio para oír el parte del tiempo, pues la clase se iba el día siguiente al monte de excursión. pero a la mitad del parte, un hombre con voz muy grave cortó la comunicación y dio una noticia de última hora:
"les comunicamos que se ha escapado un peligroso asesino de la cárcel del pueblo... por favor, les rogamos que cierren herméticamente puertas y ventanas hasta que sea detenido. “gracias"
los niños se asustaron mucho y con razón; la cárcel quedaba muy cerca de la escuela. la profesora los tranquilizó y se puso a contarles historias para que se calmaran y se olvidaran un poco de aquello, pero a una niña le entraron muchas ganas de ir al servicio... la "profe", con la poca experiencia que tenía y después de lo que habían dicho en la radio, no sabía si dejar a la niña ir, pero ésta insistía tanto que al final la dejó; antes de marchar, acordaron una contraseña para saber que era la niña y no el temido preso: cuando llegara, tenía que dar tres golpes en la puerta y arañarla dos veces. la niña se fue al baño, pero nunca volvió. el preso, que estaba escondido en un lavabo, la obligó a que le dijera la contraseña y luego le cortó la cabeza. la profesora estaba ya preocupada, habían pasado veinte minutos y la niña aún no había vuelto. pero de pronto, en la puerta se escucharon tres golpes y dos arañazos: es ella, pensó la joven. pero al abrir la puerta, se encontró con el cuerpo sin cabeza de la pobre niña....de un salto, el preso entró en la clase, y entre gritos de terror y dolor, acabó con todos los niños..... sólo la profesora quedó con vida, pues logró saltar por una ventana....
Hoy en día está en un psiquiátrico, no puede parar de repetir una y otra vez: tres golpes y dos arañazos, tres golpes y dos arañazos.... la escuela estuvo a punto de ser derrumbada , pues solo traía malos recuerdos, pero al final la dejaron. dicen que si entras, en el baño podrás ver la cabeza de la niña, que te mira fijamente con ojos llenos de terror, y que en la clase, chorrean sin parar regueros de sangre por las paredes...

Una supuesta vida anterior
" El 18 de Julio de 1.990 a las 9:15 A.M. nació mi hijo por cesárea. Un niño. A las 11:30 A.M el médico pediatra llegó a mi habitación para entregarme al bebé, me dijo algunas cosas y lo colocó a mi lado derecho. Tan pronto lo miré, sentí una extraña sensación en todo mi cuerpo, lo miré y sorprendida exclamé: "Mi Papá?"; "Qué hace aquí mi Papá?". Sentí que era mi padre el que me miraba y que estaba allí para darme lo que me había quedado debiendo.
Mi padre fue un hombre demasiado severo que impuso su voluntad en la familia (mi mamá y 8 hermanos), machista a morir y que tuvo conmigo un comportamiento poco claro para mí, pues siempre sentí que me evitaba, no le gustaba acariciarme, poco se dirigía a mí.
Cuando fui al colegio y a la Universidad me apoyó económicamente, pero, jamás hubo un diálogo. Jamás tocó a mi primera hija, ni entró a mi casa, ni siquiera me recibía un vaso de agua. Murió cuando Yo tenía 12 semanas de embarazo de Andrés.
Aquella extraña sensación de mi padre frente a mí, pequeño, indefenso y frágil, mirándome con aquellos hermosos ojos azules y dependiendo de mí, era indescriptible. Me sentía feliz, con ganas de llorar y no pude evitar decirle que Yo lo iba a amar y que no necesitaba darme nada, ni pagarme el amor que me había negado, porque siempre lo había comprendido y perdonado.
Al mes de haber nacido vino una hermana para conocer a Andrés. Y que sorpresa la que se llevó!!. Comentó lo siguiente: "Andrés es como mi Papá en persona". Me decía que algo tenía ese niño que la hacía conmover. Esta hermana era la hija preferida de mi Papá a quien él le brindaba desde niña muchas caricias y después de ser adulta (al terminar su carrera), ayuda económica lo que nunca hizo conmigo.
Desde los 2 ó 3 meses el niño comenzó a hacer un sonido con su rinofaringe (la garganta), idéntico al que hacía mi Papá, el cual lo hacía porque tenía una afección de las fosas nasales y los pulmones (Rinitis y Asma Bronquial), esta afección se desencadenó según él desde el día de mi nacimiento.
De día y de noche el niño estuvo haciendo este ruido, sin tener absolutamente ninguna congestión en sus fosas nasales!!. Mi Mamá y el resto de hermanos se sorprendían por este hecho y siempre comentaban: "Hace un ruido igual a como lo hacía su abuelito!!"
Cuando Andrés comenzó a hablar y se le preguntaba: "Cómo te llamas?", siempre decía: "José". "No", le decía Yo, "Tú no te llamas José, Tú eres Andrés". "No, no", siempre respondía, "Yo me llamo es José". Finalmente no le seguía insistiendo, hasta que se le pasó esa idea. Saben como se llamaba mi padre?...José!!
Cuando tenía aproximadamente 15 meses fuimos a visitar a su abuelita (ella vivía en otra ciudad). Nos sentamos en la sala y de pronto el niño vio en la pared una foto del abuelito cuando era adulto (tendría unos 33 años), el niño corrió hacia esa pared y señalando la foto dijo en su lenguaje : "Yo, Andrés...Yo Andrés", todos sus familiares le decían: " Ese es su abuelito, el nono suyo, su nonito". "No, no, Yo Andrés...Yo Andrés".
Nadie de la familia fue capaz de convencer al niño de que ese no era él sino su abuelito. Y durante varios minutos estuvo mirando la foto y señalaba su pecho con el dedo índice y repitiendo: "Yo, Andrés...Yo Andrés...Yo, grande".
De aproximadamente 18 meses, salía de su alcoba con una correa enrollada alrededor de la mano y decía con actitud amenazante: " Le pego con la colea!. Toy blavo!. Le pego con la colea!". Al verlo inmediatamente venía a mi mente y sentía a mi Papá exactamente de la misma manera como nos castigaba de pequeños y utilizando las mismas palabras!!.
Cuando se le preguntaba: "Andrés Tú donde naciste?". Siempre respondía: "En Toledo". No había poder humano en ese entonces que lo convenciera que el había nacido realmente en otra ciudad (Manizales). Ya ustedes se imaginarán donde vivió durante toda su vida mi Papá: Pues en Toledo!!.
Cuando era algo mayor había dos cosas que le fascinaban: Hablar de Toledo y que Yo le contara como me comportaba y que sentía de niña por José mi Papá. Primero lo de Toledo, hablaba muchas, pero, muchísimas cosas de lo que hacía cuando vivía en este pueblo, siempre comenzaba: "Cuando Yo era grande y vivía en Toledo..." y seguía con toda una cantidad de relatos que ahora no recuerdo. Por supuesto mi niño nunca ha vivido en este pueblo!!. Segundo, lo de nuestra relación cuando era niña. Andrés durante las noches prefería antes de que le leyera cuentos, de que le contara como me comportaba y lo que sentía por Papá, aún recuerdo cuando me pedía: "Cuéntame una historia de cuando tú eras chiquita, con el nono Joche". Mientras le contaba él quedaba fascinado y encantado.
Andrés entró a estudiar a muy temprana edad (3 y ½ años), cuando llegó al colegio lo primero que dijo es que quería entrar al equipo de fútbol porque quería ser futbolista, es apasionado por este deporte, es más aún a la edad que tiene dice que cuando grande se va a ir a Italia para estudiar fútbol. Su Papá jamás ha tocado un balón de fútbol y a sus tíos no les gusta este deporte. Sin embargo, su abuelito era un aficionado y practicante y hasta bien entrado en años participaba en equipos de fútbol de rodillones (equipos donde juegan personas mayores), le gustaba exhibir las fotos con sus amigos de este deporte.
Hoy, sabemos que nos amamos entrañablemente. En secreto nos decimos cosas para que la hermanita y el papi no se den cuenta. Tiene 8 y ½ años y hace 8 días me envió un mensaje:
" Mami Yo te amo!! Mami desde que nací te amo con todo mi cuerpo, mi alma y mi corazón.
Cuando te vi, creí que eras para mí un gran rayo de sol"

Noche de miedo
Hace un año en esta fecha, cambió mi vida para siempre. Subí junto a mi esposo, Modesto Almanza, al remolcador 13 de Marzo, que zarparía de la bahía de La Habana. Viajábamos alrededor de 70 personas, muchos de ellos eran familiares y amigos.
Cuando estábamos a siete millas de la costa fuimos interceptados por las embarcaciones castristas. De inmediato empezaron a darnos bandazos. Sentimos miedo por los niños a bordo, el más pequeño de cinco meses de nacido. Levantamos los niños y empezamos a gritar que por favor no dispararan. Alguien levantó a una niña y conociendo al que manejaba uno de los remolcadores que nos atacaba le gritó: "¡Chino, Jabao, no hagas eso, aquí hay niños!" Si no baja a su niña de tres años, se la matan con los chorros de agua de las mangueras de presión
.
En una acción programada, se nos puso un remolcador por atrás. El más grande, que era verde con una raya roja, un rayo rojo, se nos subió en popa y nos partió a la mitad el barco. Al suceder esto el barco quedó a la deriva porque el patrón, Fidelio Ramel, cayó al agua a consecuencia de la fuerza de las mangueras. Fue entonces que Raúl Muñoz asumió el control de la nave y trató de ayudarnos, de salvarnos porque ya el barco tenía tanta agua que estaba a punto de hundirse.
A pesar de eso, ellos seguían echando agua directamente a las caras de los niños, que ya ni respirar podían. Ya nosotros sabíamos que nos íbamos a hundir. En ese momento Raúl paró el remolcador. Ni eso respetaron. La misión era hundirnos.
Cuando el barco se partió en dos, cayó una caja de madera al agua. Era la nevera que flotaba y muchos tratamos de llegar a ella. Fue entonces que comenzaron a girar las naves a nuestro alrededor, creando un enorme remolino que se tragaba a la gente. Así murió mi cuñada Pilar Almanza Romero. Cuando a mí me fueron a sacar del barco, su niño Yasel Perodin Almanza me tenía el pie agarrado. Cuando me sacaron se me desprendió el tennis y se fue, se lo tragó el remolino y no lo pude agarrar...eso fue terrible.
Después vi a mi cuñado Sergio Perodin salir con el otro niño y sentí alivio porque al menos uno se había salvado. Había una niñita inflada de tanta agua que parecía un sapito. Así nos dejaron hasta el amanecer que nos recogió una lancha Griffin. Fue una noche de espanto. Al subir los insulté, les dije que eran unos asesinos. Dejaron morir a niños y ancianos. Veintitrés niños muertos, asesinados de forma tan despiadada.
Ahí no terminó nuestra odisea. Mi esposo y mi cuñado fueron llevados a Villa Marista donde permanecieron arrestados durante varias semanas. Nunca recuperamos los cadáveres. En una ocasión cuando fui a Villa Marista y pregunté por qué habían mentido en la versión que ofreció la prensa castrista, me insultaron.
Fueron días terribles. Mi sobrino Sergito me preguntaba que por qué no sacaban a su mamá y a su hermanito del fondo del mar. ¡Tantas familias destruidas! ¡Tantos niños asesinados! Los hombres estaban presos, el pueblo estaba enardecido y sobre nosotros había una vigilancia tremenda. A pesar del acoso, di mi testimonio para que se conociera en el exterior. Yo sabía que era la única forma en que llegarían a conocer los hechos reales.
Después que mi testimonio se conoció a través de Radio Martí y La Voz de la Fundación, la Seguridad del Estado amenazó con arrestarme. Pero realmente ya poco podían hacer. Mi testimonio contribuyó a que se conociera la verdad. A que el mundo supiera la magnitud del crimen.
Unos meses más tarde abordamos una balsa. Nuestro destino fue Guantánamo. Al llegar a Estados Unidos mi familia y yo testificamos ante el Congreso norteamericano. Mi cuñado Sergio Perodin testificó ante la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas en Ginebra. Siempre estaremos dispuestos a denunciar la masacre del remolcador 13 de Marzo.
Nueve meses después del hundimiento del remolcador, di a luz a Maydli. Tal vez ella fue la sobreviviente más joven de la matanza. Tal vez ya yo llevaba a mi niña en el vientre aquel 13 de julio. Sin saberlo, mi instinto maternal me hizo luchar para salvarla. Hay días en los que miro su rostro y pienso en los 23 niños que yacen en el fondo del mar. Es en días como esos que no comprendo cómo existen personas que están dispuestas a llegar a acuerdos con una tiranía. ¿Qué garantías tienen de que no volverán a cometer semejante crimen?
A veces pienso que todo fue una pesadilla. Pero los gritos de horror de las madres que perdieron a sus hijos, las manitas de los niños hundiéndose para siempre en el fondo del mar y el llanto que compartimos es real. Tan real que me asusta pensar que los seres humanos puedan ser capaces de tanta crueldad.

Naci en Costa Rica
Nací en un pequeño barrio de la ciudad de San José de Costa Rica. Eran los años cincuenta. Ahora que estoy aquí, me siento a recordar con especial romanticismo, y puedo visualizar hasta el menor detalle. Recuerdo una mañana muy soleada, pero no puedo sentir la impresión del sol quemante, sino un calor suave y acariciador. Una brisa con aroma a césped mojado refresca mi nostálgica nariz. No detecto ningún pensamiento triste ni derrotista, es más, siento no saber qué significan esas palabras. En esa época soy un ser que vive y se siente condueño de todo lo que existe, aunque no estoy muy seguro de lo que eso pueda significar.
Una noche nos visitó mi hermana con su marido. Mi madre estaba emocionada por ello, a tal grado que compró las mejores viandas y orgullosamente las sirvió para así agasajar al especial invitado. Conversaron hasta tarde y cuando se percataron de que mis ojos se cerraban del sueño; apenas pude darme cuenta que una varonil fuerza levitóme hasta mi cama.
Mi dormir no fue lo usualmente plácido. Unas metálicas voces poblaron mi crepuscular estado, unas voces más allá del espacio y del tiempo, no lograba entenderlas, pero sí me transmitían un nuevo sentimiento, angustia. El silencio repentino me despertó en la soledad de mi habitación. Mi cama sonó cuando me senté y lentamente mi mirada traspasó la gran ventana donde se apreciaba el inmenso patio. Mi corazón se sobresaltó al ver una fría y fantasmal imagen. Era el mismo patio de siempre, la luz de la luna llena iluminaba los árboles creando una negra sombra debajo de ellos que contrastaba con el fulgor plateado del alumbrado césped, pero algo había cambiado, una fantasmal niebla lo invadía todo. La triste luz plateada bañaba el piso de madera. Un sepulcral frío invadió mi alma. Continuaba observando el patio como esperando que algo sucediese, el tiempo pasó, y mis ojos se fueron cerrando. Mi sueño volvió a ser incómodo.
Al día siguiente me levanté a la rutina. No me sentía bien.
Con los días, mi malestar aumentó, mi cara perdió su color y mi espíritu se debilitó. Es apendicitis.. dijo el doctor. Y fui trasladado el hospital de emergencia, ya que según el dictamen, mi vida corría serio peligro.
Mis actuales recuerdos de esa época específica están repletos de lagunas. Tal parece que mi vida se hubiera dividido en dos partes. Antes y después de aquella noche.
Penosamente recuerdo el monótono cuarto del Hospital San Juan de Dios, su hilera de camas ocupadas por otros infantes. La mente nublada por el efecto de un sedante, un desplazamiento rápido hacia una fría sala de operaciones. De ahí en adelante, una pequeña sucesión de imágenes y sensaciones extrañas. Un olvido total, un sueño sin soñar.
Una semana después regresé a mi casa. Mi madre me miraba escrutadoramente. Sus ojos tristes y desvelados me recordaban un rostro de Cristo que había visto en la Iglesia Catedral.
¿Dónde está papá?
No hubo repuesta.
Mi pensamiento se dirigió alegre hacia aquel hombre corpulento, quien de cuclillas me esperaba con los morenos y peludos brazos abiertos. Dentro de su abrazo había encontrado una seguridad infinita. Esa sensación era reciente. Todavía tenía prendido en mi nariz el varonil aroma de su colonia.
El tiempo continuó su mecánico movimiento.
Llegó el momento de volver a salir a reunirme con mis amigos. Emilio, Yito, Francisco y el otro. Es extraño, no puedo recordar el nombre de aquel niño que muchas veces jugó conmigo. Les he preguntado a todos y ninguno parece saber de qué estoy hablando. Me intriga. Si bien es cierto que no fue mi mejor amigo, pero tampoco recuerdo que fueran pocas las veces que lo vi. El asunto empeora cuando se me hizo imposible situar su casa.
Mis recuerdos de esa fantasmal imagen se remontan a aquella época pacifica y diferente. Mi joven mente pronto desistió y traté de olvidar esa situación, en vista de que habían otros asuntos más trascendentes.
Terminó la escuela, llegó el Colegio, y la Universidad, mi vida siguió su ritmo.
Una noche, llegué a la casa alrededor de las once de la noche. Silenciosamente atravesé el largo pasillo que conducía a mi dormitorio. Como las habitaciones no tenían puerta, pude ver las difuminadas figuras acostadas. Allí estaba mi madre, luego mi abuela con su característico olor a varios ungüentos balsámicos.
Un golpe seco me despertó en la madrugada, su eco todavía resonaba en mi cabeza. Era extraño, nadie se había levantado, solamente yo. Esperé a oír voces o cualquier otra cosa. Pero no oí nada.
Un escalofrío me recorrió de pies a cabeza, una sensación de dejá vu invadió mi entendimiento. No sabía si estaba despierto o soñaba. La misma luz lunar bañaba el piso, la misma niebla. Terror. Tenía crispada la piel. Una sensación de inmovilidad. Músculos rígidos, expectantes, defensivos... .
Era igual que la otra noche... pero hacía tantos años.
Mis pensamientos se nublaron. Tuve una extraña sensación ambulatoria, sensual, lujuriosa. Me incorporé de mi cama, y salí de mi habitación. Un poderoso deseo carnal me impulsaba a visitar la habitación de la criada. Imaginaba su tibio cuerpo, sus sensuales caricias, su enloquecedor olor a mujer. Avancé. Y como salido de un éxtasis, mis pensamientos se ordenaron. Mi conciencia volvió a tomar las riendas. Ahí estaba yo, sentado en mi cama; no había avanzado. También en ese momento recapacité en el hecho de que el cuarto contiguo estaba desocupado y de que según entendía, nunca habíamos tenido servicio doméstico. No podía recordar que nadie hubiera dormido allí nunca.
A la mañana siguiente mi abuela amaneció muerta.
Por ser mi familia muy pequeña, al funeral sólo asistimos mi madre y yo. Triste sería la imagen mía compartiendo penosamente el peso del ataúd con el panteonero.
Con el pasar de los días el sentimiento de pérdida se hizo más fuerte. No solamente era la falta del ser querido, sino la creciente sensación de que con el tiempo iban desapareciendo de mi vida personas. Figuras que una vez tuvieron forma, nombre, atributos definidos, ahora no eran más que manchas borrosas.
Gracias a Dios, nos hemos cambiado de casa, porque aborrezco el pensar en la posibilidad de que esa maldita visión se vuelva a repetir.
Otra casa, otra vida.
Siempre creí que este día llegaría, ahora estoy esperando pacientemente que mi novia llegue desde su lejana casa hasta la iglesia donde nos casaremos. Anoche no dormí bien, imágenes de la odiada casa me atenazaron toda la noche.
Por fin llega, bueno,... dicen que la novia es la última en llegar. Ya las dos parejas que nos servirán de padrinos denotan impaciencia. Este matrimonio no será normal, ya que tendrá una quinta persona como padrino, es.... . Mi día se nubla con un terror más allá de lo imaginado, no puedo recordar el nombre, Oh Dios, tampoco puedo recordar nada acerca de mi amigo. No pero esta vez no podrán convencerme de que estoy delirando. Tengo una prueba irrefutable, de alguna manera sé que el me prestó su jacket anoche en la fiesta de despedida de soltero. Quedó en mi vehículo.
La novia baja lentamente del vehículo de su padre. Le perturba mirar mi rostro ansioso. Se serena, sonríe, y me hace un gesto con la cabeza para que me adelante y empecemos.
Salimos de la Iglesia. Mi nuevo suegro apoya su mano en mi hombro y me susurra...
...Tome las llaves de mi vehículo para que lleve a su esposa al aeropuerto. Yo lo seguiré en otro vehículo y allá me lo entrega.
Mis ojos vidriosos sólo atinaron a dirigirle una estúpida mirada.

De Terror
"Soy una mujer de 25 años, originaria de Jalisco, México. Cuando tenía 17 años empecé a soñar con una joven que siempre me llevaba flores. Era siempre un ramo de flores blancas. El tipo de ramo es como el que envían a los difuntos para su velación. Siempre al verla en el sueño, me daba miedo, pero sabía que algo me quería decir. Después de soñarla casi todos los días, durante un mes, decidí buscar al padre de la parroquia que se encuentra cerca de mi casa para preguntarle que hacer, a lo que él me contestó que quizás era mi ángel que me quería proteger, o algún alma del purgatorio que quería que le cumpliera algún favor que no pudo hacer en vida. Me aclaró que si era lo segundo, le mandara oficiar una misa para que descansara en paz. Y así lo hice. Le mandé oficiar una misa por las dudas.
Sin embargo la seguía soñando. A veces descansaba una semana, pero seguían tres. Y así paso un año. Justo una semana antes de cumplir los 18 años, entré a trabajar como empleada doméstica a la casa de un Abogado. A los pocos meses de trabajar allí, llegó de visita una hermana de la señora que provenía de la Ciudad de México, pues había ido a visitar a una tía porque su hija había muerto hacía poco más de un año. La chica y yo nos hicimos muy buenas amigas y me empezó a contar la historia de Carmen, su prima.
Esta chica tenía 17 años cuando falleció. Se suicidó. La causa no la supieron nunca, solamente un día apareció muerta en su habitación con las venas cortadas. A mi me entristeció mucho su historia, y me dijo que traía una foto de ella ya que era muy bonita y en vida era muy agradable. Pero al ver la foto sentí un escalofrío por todo el cuerpo. Carmen era la chica que yo he soñado desde el día de su muerte, el 2 de abril de 1993. Hasta la fecha no sé qué mensaje quiere darme. Le he pedido que me lo diga en sueños (pues presente creo que no lo resistiría), pero no me lo dice. Desde que la hermana de la señora me contó su historia, la soñé un mes seguido, todas las noches. Después, sólo cuando tengo algún miedo o algo muy importante que hacer.
Ahora sé que ella sólo está aquí para cuidarme y no darme ningún mensaje. Ya no me quiere dar ramos de flores porque sabe que les tengo mucho miedo, porque es la forma en la que ella se presentó a mi. Ahora, cuando la sueño, solamente me da una sonrisa y eso quiere decir que las cosas van a mejorar."

El fantasma del balneario
"Este era el caso del cliente más asiduo de las termas Orión. Era un hombre ya mayor, que acudía al establecimiento casi desde que se inauguró y que sentía un cariño especial por el edificio en sí y por las personas que en él trabajaban o pasaban unos días de descanso. El buen hombre era conocido y respetado por todos, puesto que era una persona tranquila y sociable, perfectamente acorde con el carácter apacible de un balneario.
En cuanto podía, el burgués se acercaba a las termas y disfrutaba de unos días de baños, paseos, masajes y curas de todo tipo. Soltero, era feliz en el balneario, donde podía olvidarse de las preocupaciones que le comportaba el negocio familiar que regentaba en Barcelona.
Pero, desgraciadamente, la edad de oro de los balnearios llegó a su fin y, pasada la guerra, una grave decadencia afectó a todos los centros termales que hasta el momento habían disfrutado de una salud envidiable, tanto por los beneficios que sus aguas reportaban a los clientes como por los que se plasmaban en la buena marcha del negocio.
Las termas Orión no quedaron al margen de tal declive, y tuvieron también que cerrar, para tristeza de los clientes habituales, especialmente el señor de Barcelona, que nunca más fue el mismo. Sin la bondad del agua de Santa Coloma y la compañía de sus gentes, se entristeció, cayó enfermo y finalmente murió.
Pasados unos años, el bonito edificio que había albergado las termas era ya un espectro de lo que una vez fue. Las fachadas degradadas, los jardines descuidados, todo daba la impresión de que el edificio llevaba años abandonado, como así era. Las termas se convirtieron en lugar de juegos de los jóvenes del pueblo, que se adentraban en el gran edificio contando historias sobre hechos extraños acaecidos allí.
Fueron estos chicos los que un día vieron la silueta de un hombre mayor paseando por las dependencias del balneario. Al describir los muchachos la apariencia del fantasma a sus familiares más viejos, nadie dudó acerca de la verdadera personalidad de la aparición: se trataba del comerciante barcelonés, que había salido de su descanso eterno para regresar a su añorado y querido balneario.
Sin embargo, desde que las termas Orión vuelven a estar llenas de vida y en pleno funcionamiento, nunca más se ha visto a ningún fantasma en sus dependencias, quizá sea porque el barcelonés ha retornado a su descanso, contento por volver a ver su lugar preferido lleno de vida otra vez."

La despedida de mi padre
Yo tenia tres años me faltaban unos cuantos meses para cumplir cuatro anos y vivíamos en un ranchito y éramos muy pobres, los recuerdos que tengo de mi papá son muy pocos mas tengo muy presente lo sucedido como si lo estuviera viendo en este momento.
Era en el mes de mayo que mi papá se puso muy grabe mas recuerdo que una mañana me desperté muy desesperada por ver a mi papá y desperté gritándole me levante corrí por toda la casa y no lo encontraba por ninguna parte sentía una necesidad por verlo seguí buscando cuando llegue al baño ya no estaba.
Después mi tía llegó y nos dijo a mis seis hermanos y a mi que se habían llevado a mi papá al doctor y que ella nos cuidaría.
Después recuerdo que llegó mi abuela y le dijo a mi tía, viste a esos niños de negro que van a velar a su padre. Recuerdo que era un día muy triste y hacía mucho aire con remolinos en fin yo no entendía muy bien que significaba cuando me decían que mi papá murió, yo solamente veía a todos llorando y yo no podía llorar por que no entendía lo que pasaba veía la caja de mi papá mas nunca me acercaron a verlo en fin lo sepultaron y nunca mas lo volví a ver, yo preguntaba que cuando vendría mi papá y me decían que nunca lo volvería a ver pero yo no les creía en mi yo sentía que el iba a regresar y pasaron tres meses yo seguía con unas ansias muy grandes por verlo de vuelta asta que un día era de noche y dormíamos en el mismo cuarto mis hermanos, mi mamá, la mama de mi papá se que daba a cuidar a mi mama por que estaba por dar a luz de mi hermano en total que todos estábamos en el mismo cuarto y yo compartía una camita con mi hermano menor el con la cabeza para un fin de la cama y yo de la otra frente a la puerta del cuarto y recuerdo que no podía dormir y solo volteaba a ver por la ventana de la puerta que entraba un poco de luz de la luna cuando de repente vi mucha luz y de repente apareció mi papá yo me sentía feliz de verlo y nunca sentí miedo el bestia una sabana blanca sujetada del hombro y unos calcetines verdes y me pregunto que donde estaba mi mama yo apunte hacia la cama de mi mama donde dormía con mi abuela la madre de mi padre el camino y se dirigió hacia su cama suspiro y toco la cara de mi mama la miro por un instante y me pregunto que donde estaban mis hermanos le señale hacia su cama todos dormían juntos se acerco los contemplo y suspiro muy triste después se dirigió a mi y me dijo ya me boy y nunca voy a volver después desapareció como una luz atravesando la ventana y se fue, yo un poco confundida pero satisfecha de haberlo visto ya me sentía mejor y fue entonces cuando comprendí que nunca lo volvería a ver.
Al siguiente día me desperté muy feliz y le dije a mi mama que mi papá había venido a visitarnos y le conté como paso todo después me pregunto si traía algo puesto y le conteste que traía una sabana blanca envuelta como Dios y unos calcetines verdes fue entonces cuando me creyó por que así fue como lo sepultaron desnudo solo una sabana envuelta y sus calcetines verdes yo nunca había oído como fue sepultado y así mi mama me creyó después hasta me pagaban otros niños para que les contara la aparición y despedida de mi padre.
Me despierto llorando
Félix Pablo Escribano (Ávila, 1917) tenía 23 años cuando llegó a Mauthausen, el 24 de agosto de 1940, en la segunda expedición de españoles que ingresó en el campo. Estuvo allí hasta la liberación, el 5 de mayo de 1945. En su drillich (el traje a rayas de los prisioneros) llevaba el triángulo azul de los apátridas y el número que fue su única identificación en el campo de exterminio: 4.143. Vive en París desde el final de la guerra y sólo ha regresado una vez a España, para asistir a una boda. A algunos miembros de su familia no los ve desde 1939.
¿En qué comandos de trabajo estuvo durante los cinco años?
Comencé en la cantera. Al principio casi todos estábamos allí, porque había que sacar piedra para que terminaran el campo. Cuando llegamos nosotros aún no estaba terminado. Después estuve en limpieza, y en la cocina fue donde permanecí mas tiempo.
¿Esa estancia en la cocina, que le permitiría comer mejor, salvó su vida?
Sí, claro, aunque la comida teníamos que robarla. Cualquier cosa era mejor que la cantera. Trabajar allí era como estar en el infierno, porque había que subir aquellos 186 peldaños cargados con piedras y con unas pantuflas como único calzado. Siempre recordaré el ruido y los gritos de los prisioneros.
¿Cuántas veces temió que no iba a llegar al día siguiente?
Al entrar en el campo ya te decían que estabas condenado a muerte. Luego, cada noche te acostabas con el temor por lo que te esperaría por la mañana.
¿El recuerdo de aquellos años le suscita aún temor?
Hay días que me pregunto si de verdad estuve allí y pude sobrevivir. Recuerdo la cantera, y el olor a carne quemada que salía del crematorio. A veces todavía me despierto a media noche, y estoy llorando. Lo que yo he visto allí no puede ni imaginarse. Nadie puede imaginarse lo que ocurrió en el aquel campo si no lo ha vivido.
¿Sufrió algún castigo especial?
Una vez un oficial de las SS detectó que faltaba mantequilla. Nos reunió a todos los de la cocina para preguntar quién había sido. Nadie respondió, y nos castigó a todos con 25 golpes.
¿Qué siente por Alemania y los alemanes?
He pasado por Alemania para ir a Rusia y a Checoslovaquia, pero nunca me he detenido; no he querido hacerlo. Miro a los alemanes como si fueran mis enemigos.
¿También a los jóvenes de 30 años?
Sí. Mientras viva y mi cabeza esté en condiciones, no olvidaré lo que los alemanes hicieron.

Charles Manson
Nació en Kentucky en 1934. Hijo no deseado de una prostituta. Pasó su niñez y juventud en diferentes hogares; era un niño enfermizo, expuesto al alcohol, a drogas, prostitución y abuso.
Cuando tenía 18 años, comenzó a cometer robo de dinero y autos. Fue encarcelado un tiempo, y tuvo que realizar trabajos en instituciones. En 1954 se casó y tuvo un hijo, pero su matrimonio no duró mucho. Regrasó a la cárcel en 1960, por fraude y robo de autos. Salió en 1967 y se fue a vivir a San Francisco. CA., donde comenzó una comuna de hippies a la que llamó "la familia". Estaba integrada principalmente por mujeres. de San Francisco se mudaron a un estudio de películas abandonado en Holliwood. CA., en ese lugar se realizaban orgías y las drogas circulaban con toda libertad entre la familia, principalmente el LSD. Después de un tiempo, la familia contaba con cerca de 40 integrantes, comandados por Manson.
Manson siempre había tenido el sueño de ser estrella de Rock, pero el rechazo que recibió por parte de productores y otras personalidades, hizo que comenzara a odiar a gente con dinero, principalmente famosas.
En julio de 1969, Bobby Breausolei, Susan Atkins y Mary Brunner (miembros de la familia), asesinaron a un productor de discos apellidado Hinman, todo por órdenes de Manson.
El 9 de agosto 1969, Manson mandó a Tex Watson, Patricia Krenwinkel, Susan Atkins y Linda Kasabian, miembros de la familia, a casa de Roman Polanski un director muy famoso. Esa noche en casa de Polanski, se encontraba Sharon Tate - esposa de Polanski - , Su amiga Abigail Folger con su novio Voytek Frykowsky, y el estilista Jay Sebring. También se encontraba en la casa, Steven Earl Parent quien era amigo del amo de llaves de la casa. Algo que cabe mencionar es que Sharon Tate tenía ocho meses de embarazo.
Los miembros de la familia, mataron a todos los que estaban en la casa.
Sharon Tate recibió 16 heridas con un cuchillo, algunas fueron en el corazón, los pulmones y el hígado; sobra decir que el bebé que esperaba murió con ella. Abigaíl Folger, murió de 28 puñaladas, su novio Voytek Fykowskyrecibió dos disparos, 13 golpes en la cabeza y 51 heridas provocadas con un cuchillo. jay Sebring recibió un balazo y 7 puñaladas. por último, Steven Earl Parent, recibió 4 disparos de revolver .22, cuando ya estaba en su carro. Como último detalle, los miembros de la familia escribierón la palabra "PIG" - con sangre de las víctimas - en una puerta.
Al otro día, Manson repitió su hazaña de manipulación, enviando a 6 miembros de su familia a casa del empresario Leno LaBianca y su esposa Rosamary, para asesinarlos.
Leno murió por 26 puñaladas y su esposa recibió 41. Esta vez, escribierón en dos paredes de la habitación dónde fué asesinado el matrimonio, las palabras "DEAD TO PIGS", "RISE"; y en la puerta del refrigerador "HEALTER SKELTER".
Tiempo antes de estos dos casos de homocidio, detuvierón y encarcelarón a Breausolei y Brunner, quienes inculparon a Manson por el asesinato de Hinman; así se fueron encontrando relaciones entre los casos Tate y LaBianca.
El 1° de septiembre de 1969, un niño llamado Steven Weiss, jugaba cerca de un lago, cuando se encontró un revolver calibre .22, el mismo que había sido utilizado para cometer los crímenes. Además, se encontraron huellas digittales de varios miembros de la familia en los lugares del los crímenes.
Ya se tenían suficientes pruebas y testimonios, para inculpar a Manson como autor intelectual de todos los asesinatos, aún así, algunos miembros de la familia, permanecían leales a Manson, defendiéndolo.
Manson y los miembros de la familia que resulatrón inculpados, fueron condenados a muerte, pero tiempo después, la pena de muerte fué abolida en ese estado.
En la actualidad Manson y su familia permanecen en la cárcel.

El gato negro
Ni espero ni solicito de crédito por la historia más extraordinaria, y, sin embargo, más familiar, que voy a referir. Tratándose de un caso en el que mis sentidos se niegan a aceptar su propia evidencia, yo debería estar realmente loco si así lo creyera. Sin embargo, no estoy loco, y con toda seguridad, no sueño.
Pero mañana puedo morir y quisiera hoy poder aliviar la carga de mi espíritu. Mi inmediato deseo es mostrar al mundo, de forma clara, sucinta y sin comentarios, una serie de simples acontecimientos domésticos que, por sus consecuencias, me han aterrorizado, torturado y destruido. A pesar de todo, no trataré de esclarecerlos.
A mí casi no me han producido otro sentimiento que el de horror; pero a muchas personas les parecerán menos terribles que barrocos. Tal vez más tarde haya una inteligencia que reduzca mi visión al estado de lugar común. Alguna inteligencia más tranquila, más lógica y mucho menos excitable que la mía encontrará, tan sólo en las cirscunstancias que relato con terror, una serie normal de causas y de efectos muy naturales
.La docilidad y humanidad de mi carácter fueron sorprendentes desde mi infancia. Tan notable era la ternura de mi corazón que había hecho de mí el juguete de mis amigos. Sentía una auténtica pasión por los animales y mis padres me permitieron poseer una gran variedad de ellos. Pasaba con ellos casi todo el tiempo, y nunca me consideraba tan feliz como cuando les daba de comer o los acariciaba. Esta particularidad de mi carácter fue creciendo con los años, y cuando fui hombre hice de ella una de mis principales fuentes de placer. Aquellos que han profesado afecto a un perro fiel y sagaz no necesitan explicación de la naturaleza o intensidad de la gratificación que eso puede producir. En el amor desinteresado de un animal, en el sacrificio de sí mismo, hay algo que llega directamente al corazón del que con frecuencia ha tenido ocasión de comprobar la amistad mezquina y la frágil fidelidad del Hombre vulgar.
Me casé joven, y tuve la suerte de descubrir en mi mujer una disposición de ánimo que no era distinta a la mía. Habiéndose dado cuenta de mi gusto por estos animales domésticos, no perdió ocasión alguna de proporcionarme algunos muy agradables. Tuvimos pájaros, una carpa rojo-dorada, un magnífico perro, conejos, un mono pequeño y un gato.
Era este último un animal muy grande y bello, completamente negro, y de una sagacidad muy sorprendete. Mi mujer, que era, en el fondo, algo supersticiosa, hablando de su inteligencia aludía con frecuencia a la antigua creencia popular que consideraba a todos los gatos negros como brujas disfrazadas. No quiere esto decir que hablara siempre en serio sobre este particular, y lo consigno sencillamente porque lo recuerdo.
Plutón- llamabase así el gato - era mi amigo predilecto. Sólo yo le daba de comer, y adondequiera que fuese me seguía por la casa. Incluso me costaba trabajo impedirle que me siguiera por la calle.
Nuestra amistad continuó así durante algunos años, en los cuales mi carácter general y mi temperamento ( me sonroja confesarlo ), por causa del demonio de la Intemperancia, sufrió una alteración radical y se hizo cada vez peor. Día a día me hice más taciturno, más irritable, más indiferente a los sentimientos ajenos. Empleé con mi mujer un lenguaje brutal, y con el tiempo la afligí incluso con violencias personales.
Como es natural, mis pobres animales debían de notar el cambio de mi carácer. No solamente no les atendía lo suficiente, sino que les maltrataba. Sin embargo, por lo que se refiere a Plutón, aún despertaba en mí la consideración suficiente para no pegarle. En cambio, no sentía ningún escrúpulo en maltratar a los conejos, al mono e incluso al perro, cuando, por casualidad o afecto, se cruzaban en mi camino.
Pero mi mal iba creciendo, porque ¿ qué mal admite una comparación con el alcohol? Andando el tiempo, el mismo Plutón, que envejecía y , naturalmente, se hacía un poco huraño, comenzó a experimentar los efectos de mi mal carácter.
Una noche, en ocasión de regresar a casa completamente ebrio, de vuelta de una de mis frecuentes guaridas de la ciudad, me pareció que el gato evitaba mi presencia. Lo cogí, pero él, horrorizado por mi violenta actitud, me hizo con los dientes una leve herida en la mano. Se apoderó de mi repentinamente un furor demoníaco. Ya no me conocía. Pareció como si, de pronto, mi alma original hubiese volado de mi cuerpo, y una malevolencia ruin, saturada de ginebra, se filtró en cada una de las fibras de mi ser. Sagué un cortaplumas del bolsillo de mi chaleco, lo abrí, cogí al pobre animal por la garganta y, deliberadamente, le arranqué un ojo de su cuenca... Me cubre el rubor, me abrasa, me estremezco al escribir esta abominable atrocidad.

Las sombras y el perro
Era practicamente la medianoche cuando me encontraba dormido, recuerdo que de pronto me sentí entre dormido y despierto y quise despertar, pero no podía.
Algo me jalaba hacia dentro de la cama y poco a poco sentía que me iba hunidiendo, mientras más trataba de levantarme más me hundía y de pronto sentí unas manos que me tomaban de los hombros jalandome hacia dentro de la cama.
No podía abrir los ojos ni podía hablar, entonces de pronto ya pude abrir los ojos y vi el techo de mi cuarto, sentía las manos que me jalaban y trataba de gritarle a mi mamá o a alguno de mi familia para que me ayudara.
Pero sucedió lo más horrible de toda la noche.
Asi sin poderme mover pude voltear y vi que una sombra pasó rapidamente por la ventana, de pronto sentí mucho frío y una ráfaga de aire entró.
Eso era imposible porque no tenía abierta la ventana, sin embargo la sentí.
Me encontraba desesperado y con mucho miedo, sentía esas horribles garras jalandome hacia la cama, no podía hablar ni moverme solo mirar como pasaban las cosas esa noche.
La sombra se proyecto por el techo y yo empecé a rezar, sentía que algo no estaba mal y sólo rogaba porque fuera lo que fuera no se apoderara de mi, la cama empezó a sacudirse como si alguien la estuviera empujando y yo rezaba aun con más fuerza, de pronto se escuchó un grito hueco, sonoro, muy grave... como si se fuera alejando, era como un quejido y lo acmpañaron otros quejidos como los que se ven en las peliculas de muertos.
Se alejaron y por fin pude moverme, mi cuerpo me dolía y estaba empapado en sudor y pronto descubrí que todo lo había soñado
Me levanté y fuí a la cocina a tomar un vaso de leche caliente, tratando de quitar de mi cabeza la terrible sensacion y la experiencia tan amarga que había vivido.
Ya más tarde regrese a la cama, sólo para escuchar una voz horrible que decía mi nombre, me levanté rápidamente y entonces descubrí algo que me dejó aterrado.
Alrededor de mi cama había tierra o ceniza, no lo sé, era un polvo oscuro que no sé de donde había salido.
Salté a la cama y comencé a rezar de nuevo, recuerdo que tenía lagrimas en los ojos y mucho miedo, las voces se escucharon de nuevo quejándose y yo deseaba que de nuevo fuera una pesadilla.
Me arrojé sobre la biblia que tenía guardada en un cajón y empecé a pedir porque no me pasara nada, luego escuché ruidos afuera y vi que la sombra se acercó a mi ventana.
Abrazé la biblia con todas mis fuerzas y oré como nunca.
Sonó un golpe seco y un grito y de pronto ya no se escuchó nada más. A lo lejos el perro de la casa vecina aullaba y todo volvió a la normalidad.
Al otro día me enteré que el perro había muerto en la noche y nunca supieron porque.
El fantasma de BlockBuster
link: