¿Por qué tantas
mujeres rusas hermosas
en una prisa para casarse?
Las jóvenes chicas rusas suelen contraer matrimonio a edades muy tempranas. En 2012 más de 10.000 recién casadas no habían cumplido los 18 años.
Las rusas se casan a los 22 años (media estadística), edad casi impensable para la sociedad occidental. A nivel mundial, la edad de matrimonio tiende a aumentar, pero en Rusia esta tendencia tiene sus propias peculiaridades.
Cuando en 1897 se hizo el primer censo de la población, sus resultados revelaron que el 95% de los habitantes del país se habían casado a una edad muy temprana. A finales del siglo XVIII, los cánones religiosos permitían a las muchachas desposarse a partir de los 13 años; y a los muchachos, a partir de los 15. La cifra se elevaría en 1830 hasta los 16 y los 18 años, respectivamente. “Sin embargo, los campesinos y las capas más bajas de la población urbana a menudo solicitaban a las autoridades un permiso de matrimonio para muchachas más jóvenes. El principal argumento era la necesidad de realizar las labores de la casa. En un examen médico se determinaba su grado de pubertad. Si se llevaba a cabo por doctores, la sentencia solía ser negativa; pero si lo realizaban los clérigos, el matrimonio se bendecía”, explican los expertos.
Una joven que a los 19 años todavía no estuviese casada, ya se consideraba una solterona. Y a los 20, dejaba de presentar interés para los novios. “Algún defecto tendrá, si en cuatro años no ha podido encontrar marido”, decían. Semejantes opiniones vienen de los siglos, pero los estudios demográficos confirman su actualidad. Pese a los impresionantes cambios sociales, la opinión pública se mantiene firme sobre la edad para casarse.
A principios de los noventa, al igual que hace un siglo, el 30% de las jóvenes habían contraído matrimonio antes de haber cumplido los 20, y a los 25 años más del 85% había pasado por lo menos una vez por el registro civil. La motivación, sin embargo, era muy distinta: la libertad sexual era una realidad, pero los anticonceptivos apenas existían en la URSS. Mientras, la presión para legalizar las relaciones sexuales era muy fuerte, tener niños nacidos fuera de matrimonio estaba mal visto en la sociedad.
Todo empezó a cambiar en la década pasada.
La edad a la que las mujeres rusas consideran apropiado casarse no ha sufrido grandes modificaciones, pero los criterios son ya otros. Vivir juntos sin casarse se ha convertido en algo completamente normal para la mayoría de la gente, visto con buenos ojos por el 55% de la población. El 43% de los encuestados no ve nada grave en que los niños nazcan fuera del matrimonio. Y los casamientos por embarazo van disminuyendo.
Los sociólogos indican que el criterio tradicionalista de que el matrimonio es la única forma para una joven de conseguir éxito social está cayendo en el olvido. Las recientes encuestas revelan que “un buen trabajo” se considera no menos importante que “un buen matrimonio”. Ello, sin embargo, no significa que el modelo tradicional esté cambiando: basta con meterse en algún foro femenino para darse cuenta de que “encontrar marido después de los 30” sigue siendo uno de los temas más populares. Las mujeres que nacieron después de la desintegración de la URSS, por supuesto, no se consideran solteronas si no se casan a una edad temprana. Saben que la buena preparación y una carrera profesional dan mayor seguridad en la vida que un novio prometedor. Aun así, la situación económica y social del país condiciona en gran medida la conducta de las jóvenes rusas. Muchas de ellas siguen prefiriendo casarse a edades muy tempranas, dejan los estudios y se dedican a criar hijos. Al sentirse más protegidas, se separan con facilidad para volver a empezar. De acuerdo con el informe demográfico hecho público por la ONU en 2012, Rusia es el líder mundial en número de divorcios, y la mayor parte de ellos se realiza por iniciativa de la mujer.
Las jóvenes chicas rusas suelen contraer matrimonio a edades muy tempranas. En 2012 más de 10.000 recién casadas no habían cumplido los 18 años.
Las rusas se casan a los 22 años (media estadística), edad casi impensable para la sociedad occidental. A nivel mundial, la edad de matrimonio tiende a aumentar, pero en Rusia esta tendencia tiene sus propias peculiaridades.
Cuando en 1897 se hizo el primer censo de la población, sus resultados revelaron que el 95% de los habitantes del país se habían casado a una edad muy temprana. A finales del siglo XVIII, los cánones religiosos permitían a las muchachas desposarse a partir de los 13 años; y a los muchachos, a partir de los 15. La cifra se elevaría en 1830 hasta los 16 y los 18 años, respectivamente. “Sin embargo, los campesinos y las capas más bajas de la población urbana a menudo solicitaban a las autoridades un permiso de matrimonio para muchachas más jóvenes. El principal argumento era la necesidad de realizar las labores de la casa. En un examen médico se determinaba su grado de pubertad. Si se llevaba a cabo por doctores, la sentencia solía ser negativa; pero si lo realizaban los clérigos, el matrimonio se bendecía”, explican los expertos.
Una joven que a los 19 años todavía no estuviese casada, ya se consideraba una solterona. Y a los 20, dejaba de presentar interés para los novios. “Algún defecto tendrá, si en cuatro años no ha podido encontrar marido”, decían. Semejantes opiniones vienen de los siglos, pero los estudios demográficos confirman su actualidad. Pese a los impresionantes cambios sociales, la opinión pública se mantiene firme sobre la edad para casarse.
A principios de los noventa, al igual que hace un siglo, el 30% de las jóvenes habían contraído matrimonio antes de haber cumplido los 20, y a los 25 años más del 85% había pasado por lo menos una vez por el registro civil. La motivación, sin embargo, era muy distinta: la libertad sexual era una realidad, pero los anticonceptivos apenas existían en la URSS. Mientras, la presión para legalizar las relaciones sexuales era muy fuerte, tener niños nacidos fuera de matrimonio estaba mal visto en la sociedad.
Todo empezó a cambiar en la década pasada.
La edad a la que las mujeres rusas consideran apropiado casarse no ha sufrido grandes modificaciones, pero los criterios son ya otros. Vivir juntos sin casarse se ha convertido en algo completamente normal para la mayoría de la gente, visto con buenos ojos por el 55% de la población. El 43% de los encuestados no ve nada grave en que los niños nazcan fuera del matrimonio. Y los casamientos por embarazo van disminuyendo.
Los sociólogos indican que el criterio tradicionalista de que el matrimonio es la única forma para una joven de conseguir éxito social está cayendo en el olvido. Las recientes encuestas revelan que “un buen trabajo” se considera no menos importante que “un buen matrimonio”. Ello, sin embargo, no significa que el modelo tradicional esté cambiando: basta con meterse en algún foro femenino para darse cuenta de que “encontrar marido después de los 30” sigue siendo uno de los temas más populares. Las mujeres que nacieron después de la desintegración de la URSS, por supuesto, no se consideran solteronas si no se casan a una edad temprana. Saben que la buena preparación y una carrera profesional dan mayor seguridad en la vida que un novio prometedor. Aun así, la situación económica y social del país condiciona en gran medida la conducta de las jóvenes rusas. Muchas de ellas siguen prefiriendo casarse a edades muy tempranas, dejan los estudios y se dedican a criar hijos. Al sentirse más protegidas, se separan con facilidad para volver a empezar. De acuerdo con el informe demográfico hecho público por la ONU en 2012, Rusia es el líder mundial en número de divorcios, y la mayor parte de ellos se realiza por iniciativa de la mujer.