InicioSalud BienestarPara los/las que Tienen Hijos






Cómo frenar en diez pasos los berrinches de los chicos difíciles







Jo Frazer fue baby sitter ( o niñera) durante 15 años hasta que la cadena de televisión ABC la puso como protagonista de un éxito mundial que se transmitió en 47 países: “Superniñera”. Este es un show en el que ella encarrila a casos desesperados de niños maleducados, llorones y caprichosos, justo en el momento en que la familia entera entre en crisis- hasta convertirlos en angelitos.



Su libro Superniñera: Cómo conseguir lo mejor de tus hijos – en el que Jo revela las técnicas para civilizar malcriados - estuvo 17 semanas en la lista de best sellers del diario New York Times.





En él describe su método, que es tan efectivo como simple: ser consistentes, comunicarse claramente con los chicos y no premiar el mal comportamiento.




Estos son los diez consejos infalibles para convertir a un diablo en un primor:

1- No dejarse alterar por los berrinches: El chico hace un berrinche para llamar la atención, y lo logra porque nos dedicamos a calmarlo cada vez que lo hace. Si no consigue atraer nuestra atención, verá que no vale la pena repetir la escena.

2- No mirarlo ni hablarle mientras le dura el ataque de nervios: Que sepa que esos ataques no logran que los padres se acerquen a él, sino que logran que los aleja.

3- No enfurecerse con él:
Sería demostrarle que tiene suficiente poder como para hacernos sacar de las casillas. No hay que decirle “ ¡Me arruinaste el paseo!” o “ ¿Por qué me hacés esto?”, sino que sepa que quien pierde es él. Lo que hay que decirle es: “Mientras vos gritás, yo me voy a tomar un helado”…¡Hay que ver como se le pasa todo!

4- Hablarle bajo y sin violencia. Que sea él quien haga silencio para poder escuchar a los demás .Es muy cómico verlos pasar del llanto furioso a preguntar gimoteando mocoso “¿Qué me dijiste?”. Nunca están desesperados, sino atentos a ver cómo reaccionamos

5- En pleno berrinche, hay que suspenderle toda actividad y retirarlo a su cuarto hasta que se le pase
. Jo le da un minuto de penitencia por cada año de edad del niño. No es un castigo, sino un tiempo de reflexión solitaria al cabo del cual debe regresar a pedir disculpas por lo que ha hecho.

6- Si tiene berrinches en público, hay que ignorarlo, como si fuera en casa.
Hay que ignorarlo, esperar que se agote de llorar y no hacerse mala sangre.

7- Hay que abrazarlo y mimarlo cuando no hace berrinches. Hay que hablarle mirándolo a los ojos para que sepa que lo amamos cuando no grita. Si sólo se le presta atención cuando está furioso, va a tener berrinches todo el tiempo.

8- Jamás hay que darle los gustos para parar un berrinche. Aunque sea algo que le corresponde, no hay que dárselo hasta que lo pida bien, mostrándose amable

9- Hay que permitirles expresar su frustración y broncas. Tienen derecho a exteriorizar sus emociones, pero no a maltratar a los demás .

10- No hay que darles explicaciones de por qué no puede hacer algo, ni intentar razonar con ellos : Decirle “Porque yo lo digo” no es tiranía , sino una respuesta que da seguridad y tranquilidad : ¡alguien está a cargo!. No hay que pegarles, sino quitarles privilegios. Tampoco hay que ablandarse con las lágrimas.

Ejercer la autoridad, poner límites y animarse a decirles un “no” rotundo da mejores resultados que decirles a todo que sí.
Como nos decía aquí Jaime Barylko, todo es cuestión de perderles el miedo a los hijos....

¿Tendremos miedo a que no nos quieran si les decimos que no?




Suerte!
Datos archivados del Taringa! original
0puntos
0visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
2visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

d
deepdisha🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts50
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.