Existe algo, un hábito, que es ser demasiado amable, dar demasiado por los deás y ser demasiado caritativo. Para sobreponerte a la depresión tenés que dejar el hábito de agacharte para ganarte la aprobación de la gente. Y ya sé que es muy fácil decirlo que hacerlo, pero nadie dijo que sería fácil.
Aquellas personas afectadas por la depresión tienden a ser complacedores de las personas. Y aún así, irónicamente, a menudo estas acciones son vistas por los demás como actitudes egoístas y egocéntricas. Y generalmente esto te lleva a creer vos mismo que sos egoísta, egocéntrico, que no tenés nada para ofrecer al mundo. Te lleva a creer que tu forma de pensar no importa, que tu opinión es menos importante que la de cualquier otra persona. Es decir, terminás viviendo tu vida para los demás.
Vivir para los demás
Relato de Elzbieta Pettingill, autora sobreviviente de la depresión.
Yo era la hija que "era muy joven para entender las cosas" y por tanto, no podía hacer decisiones. Mi vida era diagramada por los adultos, que no eran capaces de ver el daño que causa la idea de "los niños no deben ser oídos". Tiempo después, cuando crecí, me aferraba a cualquier chico que me encontrara aunque sea minimamente atractiva. En esa época mi aspecto tenía únicamente valor en la mirada de otros.
Yo no era yo. Yo no era quién soy ahora, era "esclava" a cualquier persona que estuviera dispuesta a tenerme en su vida. Le tenía mucho miedo al rechazo, lo que causó que las demás personas se aprovecharan siempre de mí.
¡Qué agotador que era eso!, constantemente tener que poner a los demás antes que a uno mismo. Y al final obtener una recompensa mínima.
Todo esto para poder seguir creyendo que a alguien le importas, al menos que se queden un tiempo con vos.. hasta que se cansen.
Y después qué pasa, cuando lo inevitable pasa y te dejan solo? Te culpas, claro. Conscientemente, o subconscientemente tu baja autoestima cae aun más. Te deprimís más pensando que no hay un mañana.
Pero bueno, resulta que si hay un "mañana", bastante brillante incluso.
Seguro escuchaste la frase "a uno lo tratan como se deja tratar", pero la ignorás. Capáz porque alguna vez trataste de no dejarte basurear, pero al final te sale mal, porque te etiquetaron como agresivo o loquito.
Pero bueno querido, a quién carajo le importa? A quién le importa lo que los otros digan o piensen? A vos no te debería importar. Hay una única persona en todo el mundo cuya opinion debería importarte, y esa sos vos y sólo vos.
Hay una sola persona en todo el Universo que necesita que la complazcas, y esa persona sos vos.
Simplemente recordá esto: si te interesás demasiado, los demás se van a interesar poco. Si siempre estás disponible, los demás van a estar siempre ocupados para vos. Vas a sentir que tu tiempo no es ni cerca de valioso como el de los demás.
Vas a tener que estar preparado para los que se resistan a este cambio tuyo de encarar la vida. Preparate para manejar las consecuencias de tener el coraje para hacer lo que vos crees que es necesario. Dejá ir tus miedos, como por ejemplo perder tus pocos amigos o personas cercanas.
Vas a tener que dejar ir a las personas que no acepten tratarte de una manera más respetuosa y amorosa.
Aceptá y sentite bien estando solo por un tiempo, es decir sentite en paz estando solo con vos mismo. Tenés que conocerte a vos mismo, y averigua cuales son tus necesidades y deseos, para que nadie te pare en tu búsqueda de llegar a ellos. Sé un poquito egoísta a veces, tal vez muchas veces te hayan acusado de serlo, pero ahora es tiempo de mostrarle a los demás cuán egoísta podés ser realmente.
Vas a tener que renunciar a la culpa, o sea, sacátela de encima, liberate.
Sé tu numero uno, sé audaz, espontaneo. Aprendé a ser vos mismo en cada situación y aldedor de los demás. Este es el camino para empezar a amarte a vos mismo.
Acerca de la autora
Elzbieta Pettingill es una autora, ex modelo y sobreviviente de depresión. Sufrió abuso y violación en su niñez, y a causa de esto fue diagnosticada de de una depresión que la acechó de su niñez a su adeltez. Se dio cuenta que sólo ella podría cambiar su mente, y finalmente se sobrepuso a su depresión en sus 30s a través de un proceso de despertar espiritual consciente.
Esta historia es la base de su libro, "Life Realized".