Así estaba Ben cuando lo llevaron a una clínica veterinaria en Vancouver, Canadá. Tenía varias heridas internas, huesos rotos y su oreja izquierda destrozada
Su exceso de piel le hacían tener una expresión desoladora, lo que le valió el sobrenombre de “el gato más triste del mundo”
Sandy, una de las trabajadoras del centro, decidió llevárselo a casa justo un día antes de que fuera sacrificado
Ella y su novio Adam son unos grandes amantes de los animales, por lo que pensaron que Ben se merecía esta segunda oportunidad
Al llegar a casa la actitud del gato empezó a cambiar
En tan solo una hora se le veía mucho más animado, ahora sí tenía ganas de comer y de vivir
Las lesiones que sufría en la espalda hacían temer que no volvería a caminar, pero finalmente, tras varias semanas de tratamiento, Ben consiguió hacer vida normal
Comparte casa con otros felinos
Y tiene un apetito voraz
Mientras tanto, Ben se ve mejor cada día
Gracias a dos amantes de los animales es como si hubiese vuelto a nacer
Aunque tenga algunas secuelas de su vida anterior
No le afectan en absoluto para ser feliz
Su exceso de piel le hacían tener una expresión desoladora, lo que le valió el sobrenombre de “el gato más triste del mundo”
Sandy, una de las trabajadoras del centro, decidió llevárselo a casa justo un día antes de que fuera sacrificado
Ella y su novio Adam son unos grandes amantes de los animales, por lo que pensaron que Ben se merecía esta segunda oportunidad
Al llegar a casa la actitud del gato empezó a cambiar
En tan solo una hora se le veía mucho más animado, ahora sí tenía ganas de comer y de vivir
Las lesiones que sufría en la espalda hacían temer que no volvería a caminar, pero finalmente, tras varias semanas de tratamiento, Ben consiguió hacer vida normal
Comparte casa con otros felinos
Y tiene un apetito voraz
Mientras tanto, Ben se ve mejor cada día
Gracias a dos amantes de los animales es como si hubiese vuelto a nacer
Aunque tenga algunas secuelas de su vida anterior
No le afectan en absoluto para ser feliz