Desde 1970 a 2015 la demencia senil y el terrible mal de Alzheimer incluido bajaron un 25% según un muy importante estudio de la prestigiosa Universidad de Michigan.
Durante 45 años se han recopilado datos por todo los Estados Unidos y los resultados son increíbles. El porcentaje de adultos con demencia, incluido el Alzheimer, ha bajado de 11,6 % en 1990 y 9,8 en 2000, según un amplio estudio de la Universidad de Michigan. Es decir, las tasas de demencia se desploman casi un 25% en treinta años.
En las últimas décadas del siglo XX se pensaba que uno de los grandes problemas médicos del siglo XXI iba a ser la demencia senil y todas las enfermedades neuronales causantes del deterioro de la razón, memoria y demencia causado básicamente por el aumento de los años de vida promedio de las personas.
Pues los cálculos estaban totalmente equivocados.
Las tasas de enfermedades neuronales disminuyeron un 25% que es una cifra en verdad enorme.
En los últimos años, los modelos epidemiológicos apuntaban insistentemente a que el envejecimiento de la población podía ocasionar que el número de enfermos de Alzheimer y se triplicara en 2050. Estas previsiones auguraban un golpe brutal no sólo a muchas familias, sino a los sistemas sanitarios de todo el mundo. Los nuevos datos nos obligan a repensar muchas cosas.
Estrictamente hablando, no es una sorpresa. A principios de 2010, un estudio descubrió que el riesgo de demencia había caído un 20% por década desde 1977.
Los datos actuales de la Universidad de Michigan confirman el descubrimiento gracias a una muestra mucho más amplia (más de 20.500 pacientes) y a representar mejor a toda la sociedad norteamericana (incluyendo especialmente a los segmentos menos favorecidos de ésta).
La gran pregunta ¿Por qué pasa esto?
Hay varios factores que tratan de explicar este fenómeno. Uno de ellos es la educación. Los ancianos estudiados realizaron mucho más estudios de escuela secundaria y universitaria que los de 1970. Trabajaron y se mantuvieron activos mucho más tiempo, utilizaron la computadora, los celulares, leyeron más libros, aprendieron otras lenguas, en fin mantuvieron durante más tiempo sus neuronas activas. Es significativo porque desde hace tiempo se sabe que más educación puede producir una mayor "reserva cognitiva y está sin duda protege a las neuronas.
Los datos del estudio sugieren que podemos incidir exitosamente en los factores que provocan la demencia y eso hace del futuro un sitio mucho mejor.
El otro factor es el sobrepeso. La tercera edad de 2016 estaba más rellenita que la del año 1970. Es curioso, pero, aunque la obesidad y el sobrepeso "en la última parte de la vida" parecen asociarse a un mayor riesgo de diabetes o enfermedades cardiovasculares, "pueden ser un factor protector frente a la demencia".
Como digo una noticia muy muy buena y que nos reafirman en la idea de que los factores que impulsan la demencia (una de las bestias negras que se pensaba tenía que afrontar la medicina actual) pueden modificarse, sea con la prevención o con cosas tan 'sencillas' como una alimentación mejor y la educación obligatoria para las personas mayores de 70 años.
Por eso cuando el chino pelotudo te diga ´´NO LEI NADA´´, pensa en el futuro de tu neuronas.
Durante 45 años se han recopilado datos por todo los Estados Unidos y los resultados son increíbles. El porcentaje de adultos con demencia, incluido el Alzheimer, ha bajado de 11,6 % en 1990 y 9,8 en 2000, según un amplio estudio de la Universidad de Michigan. Es decir, las tasas de demencia se desploman casi un 25% en treinta años.
En las últimas décadas del siglo XX se pensaba que uno de los grandes problemas médicos del siglo XXI iba a ser la demencia senil y todas las enfermedades neuronales causantes del deterioro de la razón, memoria y demencia causado básicamente por el aumento de los años de vida promedio de las personas.
Pues los cálculos estaban totalmente equivocados.
Las tasas de enfermedades neuronales disminuyeron un 25% que es una cifra en verdad enorme.
En los últimos años, los modelos epidemiológicos apuntaban insistentemente a que el envejecimiento de la población podía ocasionar que el número de enfermos de Alzheimer y se triplicara en 2050. Estas previsiones auguraban un golpe brutal no sólo a muchas familias, sino a los sistemas sanitarios de todo el mundo. Los nuevos datos nos obligan a repensar muchas cosas.
Estrictamente hablando, no es una sorpresa. A principios de 2010, un estudio descubrió que el riesgo de demencia había caído un 20% por década desde 1977.
Los datos actuales de la Universidad de Michigan confirman el descubrimiento gracias a una muestra mucho más amplia (más de 20.500 pacientes) y a representar mejor a toda la sociedad norteamericana (incluyendo especialmente a los segmentos menos favorecidos de ésta).
La gran pregunta ¿Por qué pasa esto?
Hay varios factores que tratan de explicar este fenómeno. Uno de ellos es la educación. Los ancianos estudiados realizaron mucho más estudios de escuela secundaria y universitaria que los de 1970. Trabajaron y se mantuvieron activos mucho más tiempo, utilizaron la computadora, los celulares, leyeron más libros, aprendieron otras lenguas, en fin mantuvieron durante más tiempo sus neuronas activas. Es significativo porque desde hace tiempo se sabe que más educación puede producir una mayor "reserva cognitiva y está sin duda protege a las neuronas.
Los datos del estudio sugieren que podemos incidir exitosamente en los factores que provocan la demencia y eso hace del futuro un sitio mucho mejor.
El otro factor es el sobrepeso. La tercera edad de 2016 estaba más rellenita que la del año 1970. Es curioso, pero, aunque la obesidad y el sobrepeso "en la última parte de la vida" parecen asociarse a un mayor riesgo de diabetes o enfermedades cardiovasculares, "pueden ser un factor protector frente a la demencia".
Como digo una noticia muy muy buena y que nos reafirman en la idea de que los factores que impulsan la demencia (una de las bestias negras que se pensaba tenía que afrontar la medicina actual) pueden modificarse, sea con la prevención o con cosas tan 'sencillas' como una alimentación mejor y la educación obligatoria para las personas mayores de 70 años.
Por eso cuando el chino pelotudo te diga ´´NO LEI NADA´´, pensa en el futuro de tu neuronas.