Turquía retira la ley que perdonaba a los violadores de menores si se casaban con sus víctimas
EL Gobierno de Turquía ha retirado un controvertido proyecto de ley que podría haber anulado las condenas a los violadores de menores. La normativa pretendía eximir de la pena de cárcel a aquellos condenados que aceptaran casarse con sus víctimas.
Un aluvión masivo de protestas y la negativa de organismos internacionales como UNICEF y ONU Mujeres han detenido, al menos por el momento, que este proyecto siga su curso.
El gobierno no ha tenido más remedio que ceder. Sin embargo, el primer ministro turco Binali Yildrim ya ha afirmado en una conferencia en Estambul que " si llega una propuesta [de la oposición] se desarrollará" y que si esto no lo arregla consultarán a "ONGs, ciudadanos, expertos y académicos" para aprobar el proyecto con un amplio consenso.
Aunque el primer ministro ha enfatizado el crimen que suponen los matrimonios infantiles, su interés para que esta normativa sea aprobada en el Parlamento parece más que manifiesto. " Encontraremos una solución, no podemos ignorar este asunto", ha asegurado.
De llegar a hacerse realidad esta ley, según las voces más críticas, se legitimarían las uniones ilegales de adultos con menores. Uniones que ya suponen, según datos de UNICEF, el 15% de todas las uniones maritales que se celebran en Turquía.
Desde el gobierno se apostilla que la amnistía ahora revocada solo se produciría " en aquellos casos en los que no hubiera mediado fuerza o amenaza". Ese "atenuante" no parece convencer a nadie. Las organizaciones locales e internacionales ya han afirmado que el matrimonio solo significaría un castigo doble para la víctima, forzada a continuar con su atacante para el resto de sus días.
"Encontraremos una solución, no podemos ignorar este asunto"
EL Gobierno de Turquía ha retirado un controvertido proyecto de ley que podría haber anulado las condenas a los violadores de menores. La normativa pretendía eximir de la pena de cárcel a aquellos condenados que aceptaran casarse con sus víctimas.
Un aluvión masivo de protestas y la negativa de organismos internacionales como UNICEF y ONU Mujeres han detenido, al menos por el momento, que este proyecto siga su curso.
El gobierno no ha tenido más remedio que ceder. Sin embargo, el primer ministro turco Binali Yildrim ya ha afirmado en una conferencia en Estambul que " si llega una propuesta [de la oposición] se desarrollará" y que si esto no lo arregla consultarán a "ONGs, ciudadanos, expertos y académicos" para aprobar el proyecto con un amplio consenso.
Aunque el primer ministro ha enfatizado el crimen que suponen los matrimonios infantiles, su interés para que esta normativa sea aprobada en el Parlamento parece más que manifiesto. " Encontraremos una solución, no podemos ignorar este asunto", ha asegurado.
De llegar a hacerse realidad esta ley, según las voces más críticas, se legitimarían las uniones ilegales de adultos con menores. Uniones que ya suponen, según datos de UNICEF, el 15% de todas las uniones maritales que se celebran en Turquía.
Desde el gobierno se apostilla que la amnistía ahora revocada solo se produciría " en aquellos casos en los que no hubiera mediado fuerza o amenaza". Ese "atenuante" no parece convencer a nadie. Las organizaciones locales e internacionales ya han afirmado que el matrimonio solo significaría un castigo doble para la víctima, forzada a continuar con su atacante para el resto de sus días.
"Encontraremos una solución, no podemos ignorar este asunto"