estos son errores que ellas cometen respecto al sexo
1. Suponer que él puede tener una erección durísima cuando te conviene. Al contrario de la creencia popular, los hombres no pueden tocar un switch para erguir su pene porque tú decidiste dejar de ser una perra frígida. Hacer que tenga una erección es tu responsabilidad. Sugiero que averigües cómo hacerlo.
2. Pensar que besar necesita ser algo dulce y bonito todo el tiempo. A veces presionar tus labios contra la boca de tu pareja mientras te excitas es lo máximo. Depende de la situación.
3. Dejar que él sea responsable de tu orgasmo. Tú sabes lo que te excita. Dile. Si no lo haces, es tu culpa cuando está roncando y estás volviéndote loca por falta de satisfacción sexual.
4. Esperar que se abracen. Los hombres y las mujeres son diferentes. El sexo hace que la mayoría de las mujeres quieran hablar y crear un lazo íntimo y todas esas tonterías. Eso hace que los hombres se desmayen. Es algo biológico. Deja de luchar contra ello, y deja de echarle la culpa. No es su culpa.
5. Esperar que se duerma contigo en sus brazos. Eso se vuelve incómodo después de un rato. Un poco de abrazos no es irracional, ¿pero cuando se trata de dormir? Un brazo colgado por tu hombro debe ser suficiente.
6. Esperar que él siempre te inunde con encanto y romance. A veces es bonito. A veces. Pero esperar que siempre sea como de rosas y velas es como esperar que tú te portes como estrella de pornografía todo el tiempo. Si no estás dispuesta a hacer eso, no esperes que él cambie para ti.
7. Ser egoísta en la cama. Sin importar lo que nos obliga a creer la revista Cosmopolitan, es sexo NO sólo se trata de nosotras. Supéralo.
8. Usar Cosmopolitan como Biblia del sexo. No sé quien inventa la mitad de eso, pero estoy bastante seguro que necesitan terapia.
9. Quejarte cuando el empuja tu cabeza hacia su pene en vez de acariciar tu pelo. ¿Sabes por qué está empujando tontita? Porque no lo estás haciendo bien, y aparentemente has ignorado las demás insinuaciones que te ha dado. Presta atención a las señales que te está mandando.
10. No moverte para nada. La posición del misionero (con el hombre encima) no es una excusa para no hacer nada.
11. Esperar que él se desvista con algo de gracia. Él está a punto de conseguir concha. Conténtate con que se quitó los pantalones por completo. Si te importa tanto, desvístelo tú.
12. No afeitarte las piernas. Si quieres que tu hombre no tenga una barba rasposa, debes sacar y usar tu maquinilla de afeitar.
13. Permitir que tu ingle huela como la jungla amazona. Si, la depilación con cera duele. Si, algunas personas no quieren estar sin vellos. Está bien. Si te gusta el vello, bien. Si tienes piel sensible y no te puedes afeitar, lo siento por ti. Pero corta ese vello si quieres que él pase tiempo por allí abajo.
14. Suponer que el sexo significa una relación. La única relación que tienes es que ahora ha metido su pene en tu concha. Allí termina todo a menos que se diga lo contrario.
15. No hacer el sexo oral sólo porque estás en tu mes. Él no lo hacía. A menos que quieras que él no haga sexo oral por causa de sus propios altibajos hormonales, sugiero que te compres unas rodilleras.
16. Esperar que él averigüe lo que te gusta según los sonidos que haces. Usa tus palabras. ¿Alguna vez has escuchado cómo suenas cuando estás teniendo sexo? Si te escucharas en un casete, y alguien te pidiera una explicación de lo que causa un sonido u otro, 67% de las mujeres respondería con respuestas como “Me golpeé el dedo del pie” o “Subí por unas escaleras” o “Estaba instalando tablaroca”.
17. Dejar que los condones sean responsabilidad de él. Si eres activa sexualmente e insistes que él use un condón, sugiero que compres una caja y que la mantengas junto a tu cama. No todos los hombres los tienen a la mano, y es tanto tu responsabilidad como la de él. Si piensas que eso te convierte en puta, no debes tener sexo. Regresa a la escuela.
18. Si te pones nerviosa cuando él habla con palabras sucias. Un poco de fantasía puede ser bonito. Si él te trata con respeto todo el tiempo, no debes de ofenderte cuando te llama su pequeña putita sucia. Cuando te dice puta y que te vengas, es su manera de mostrar que le importa si te satisface. Deja de ser delicadita.
19. Negarse a ser espontánea. Sé que esto suena escandaloso pero a veces el sexo FUERA de la recámara es divertido.
20. Despreciar un rapidín sólo porque no es un lento maratón sensual. El sexo es algo dinámico. Hay una energía cruda impresionante cuando sólo tienes 20 minutos pero necesitas a alguien tanto que lo haces medio vestida contra una pared. Reajusta tu pensar.
21. Ser demasiada refinadita como para decirle qué es y qué no es aceptable antes de tener el sexo. Sé honesta. Si él pregunta si puede darte un pinchazo en el trasero, y te ríes y dices “no” como si fuera una invitación, no te sorprendes cuando él “accidentalmente” pone su pene en tu trasero.
22. Esperar que él te desvista. Sin duda, quitar un sostén no es siempre fácil. Ayuda al hombre.
23. Desvestirte en la oscuridad. Si eres tímida, baja las luces, pero dale al hombre algo que ver. No debes quitarte la ropa de prisa y luego esconderte de repente bajo la colcha tampoco.
24. Negarte a estar encima. No hay por qué los hombres deben hacer todo el esfuerzo todo el tiempo.
25. Tener esa expresión aburrida en tu cara. Los hombres se fijan en lo visual comparado con las mujeres. Dale algo que ver. Ponte encima y arquea tu espalda un poco. Muévete. Haz algo para indicar que 1) no estás muerta y 2) no has sufrido una apoplejía menor que te haya dejado sin poder moverte.
50 errores que las mujeres cometen al tener sexo
26. Esperar que haga todo el tocar mientras estás encima de él. Es tu cuerpo, estás acostumbrada a él. Juega con tus tetas, frota tu clítoris, haz algo para que su trabajo sea más fácil.
27. Tener demasiado miedo para guiar la mano de tu pareja cuando te está tocando. ¿No te gusta la manera en que lo está haciendo? Toma su mano con suavidad y muéstrale cómo te gusta.
28. Meterte a la cama con él, desnudarte, fajar y luego decidir que sólo quieres que se abracen, luego ponerte ofendida cuando él quiere más. Es tu decisión detenerte, pero no te pongas toda sorprendida cuando lo confundas. Lo tienes desnudo en tu cama, ¿Qué más pensabas que iba a pasar?
29. Negarte a dejar que él tome el control. Así que eres feminista. ¿Y qué? Dejar que él tome las riendas no hace que lo seas menos.
30. Negarte a tomar el control. Está bien gatear, cruzando la cama para empujarle hacia abajo y echarte encima. No es su responsabilidad iniciar las cosas todo el tiempo.
31. Olvidar que él tiene un cuerpo que le gusta ser tocado también. Los hombres tienen cosas como espaldas, hombros y panzas y otras partes que son agradables para besar y tocar. Pierdes muchas partes buenas al enfocarte sólo en su pene.
32. No hacer caso a sus testículos. En serio, allí están. Bésalos, lámelos, chúpalos, ten una relación con ellos, pero hazles caso.
33. Abandonarlo antes del final. No hay nada peor que cuando una chica excita a un hombre y luego se va porque no quiere complicaciones.
34. Salir con todo un discurso sobre no ser un objeto sexual cuando él intenta coger tus senos. Sólo une uno con el otro y disfrútalo. Tendrás una hermosa vista.
35. Esperar que él te trate como una muñeca de porcelana. Detesto dar malas noticias pero no te vas a romper hermana. Hacerlo contra una pared te da un moretón en el hombro. ¿Y qué? Míralo después y ríete del recuerdo.
36. Negarte a tratar de hacer otras cosas en el nombre de “hacer el amor”. No estás haciendo nada. Estás desnuda con otra persona. Haciendo muecas y sonidos extraños. Deja de convertirlo en algo romántico.
37. No tomes las cosas demasiado en serio. El sexo es divertido. En realidad es divertidísimo. En algún momento, alguien se va a caer de la cama, va a golpear su cabeza con una lámpara, patear a un enano o tropezarse encima de una cabra por accidente. Es como te enfrentas a todo eso, lo que de veras importa.
38. Quejarte como arpía cuando él sugiere un sexo entre tres. Es el sueño de muchos hombres. (Sé que mi ex está leyendo esto ahora, así que haré una rápida interjección. Una petición de sexo entre tres está bien. Hacerlo cada 5 minutos no lo es. Hay que saber la diferencia.)
39. Seguir haciéndole el sexo oral a un hombre cuando sabes que tienes la boca horriblemente seca. En serio. Agarra una botella de agua.
40. Uñas. Es una cosa trazarlas por la espalda de tu pareja. Es otra cosa cuando agarras su mercancía con unas garras.
41. Quejarte cuando te deja algo de su leche encima. Estás teniendo sexo. Esas cosas pasan. Esa es la finalidad. Aclara dónde sí puede y dónde no puede eyacular y déjalo así. Acuérdate, cierra los poros de la piel.
42. No hacer nada de sonidos. Gime. Grita su nombre, o algo para que él sepa que es el mejor que has tenido, incluso si no lo es.
43. Fingir los orgasmos. No lo hagas. Al fingir un orgasmo (SI te cree) él piensa que hace todo bien. Y si él no sabe lo que no funciona, no lo va a cambiar. Empezar un círculo vicioso de sexo no gratificante eventualmente dañará a su ego.
44. No asearte antes del sexo. Sé que el sexo es algo espontáneo, pero esto es más bien una afirmación general. Si no te has bañado ese día, y las cosas huelen un poco a … mariscos… exigir el sexo oral es un poco ridículo de tu parte.
45. Cualquier cosa que involucre insertar algo en su cuerpo que no sea aprobado específicamente de antemano. No me importa lo que dice Cosmo, algunas cosas simplemente no son gratas sorpresas.
46. Negarte a usar aceites / crema batida / otras sustancias sucias pero divertidas porque tienes sábanas finas egipcias de algodón que fueron hechas a mano por la única persona capaz de duplicar ese mismo patrón. Se pueden lavar.
47. Hacer todos tus preparativos para dormir antes de tener el sexo. Sí, dormir con maquillaje puesto es malo. Pero ahora no es el momento para quitártelo. Puedes hacer algo mejor que eso. Y en realidad, coger con tu montón de pelo debajo de una redecilla y con crema para el acné en tu nariz no es la gran maravilla.
48. Limpiar después del sexo. Limpiar su leche es una cosa. Pero cambiar las sábanas de inmediato para poder ponerlas en la lavadora y luego desinfectar todo lo que tu cuerpo desnudo pueda haber tocado no es la manera de hacerlo.
49. Hacer todo un alboroto si él pierde una erección. Esta no es una interrogación o juego de 20 preguntas. Pasa. Lo más probable es que él está mortificado por que tú NO estás ayudándole. Abstente de usar frases como “pasa a todos”. Sólo cambia a otras actividades hasta que su pene se ponga duro de nuevo, y si no pasa, excítate de otra forma con él. Él todavía puede estimularte. Mascullar “Olvídalo” y luego darte una vuelta no está bien.
50. Hacer preguntas justo después. Es el equivalente para las mujeres de decir “¿te gustó?”. Ahora no es un buen momento para preguntar “¿Qué significa todo esto?”. En ese momento, lo más probable es que significa que necesita tomar algo, ir al baño, y tomar una siesta, quizá no en este orden.
en cuanto a nosotros.................
esto lo saque de una pagina, fue posteado por una mujer
1- Ir directamente al tema.
Hay que tener claro que normalmente hay “un camino que recorrer” dentro de toda relación sexual… ir directamente a meterle tus manos bajo la ropa interior tras apenas un par de besos posiblemente conseguirá el efecto contrario al de excitación que perseguimos.
2- No saber cómo besarla.
Hay muchas formas de besar y sólo una o dos son adecuadas para cada situación. Apasionado, sensible, fuerte, suave… besar bien es un arte que lubrica los engranajes del sexo. Aprender a besar es indispensable para disfrutar de la experiencia… piensa que un beso (en la boca) ya es en sí mismo un acto sexual, así que si no sabes besar tu pareja podría pensar que tampoco sabrás ir más allá. (Yo no sé besar, ¿quién me enseña?)
3- Ser demasiado brusco/rudo cuando tocas sus zonas erógenas.
A nosotros nos suelen gustar más las caricias fuertes (a mi no), pero a ellas ese tipo de caricias sueles producirle más dolor que placer (y en algunos casos lo agradecen). Su clítoris es el punto más sensible de todo su cuerpo así que hay que tener mucho tacto a la hora de tocarlo. (dedos, manos, lengua, labios y nariz lubricados, please).
4- No acariciarla.
El segundo mayor órgano sexual de la mujer es su piel (el primero es su mente). Puedes convertir cada roce sobre su cuerpo en una caricia sexual… concentración, suavidad y calma (que parezca que sabes lo que haces).
5- Engancharse a sus pezones como un recién nacido.
Reconozco que en este punto siempre caigo… veo un pezón y me lo tengo que meter en la boca. Pero, por lo visto, antes debemos jugar con la lengua sobre su areola y el resto del pecho (sin olvidar las caricias, of course)… les encanta.
6- Morderle el lóbulo de la oreja porque crees que es sexy.
Puede que ella no piense lo mismo. En cualquier caso hay que hacerlo suavemente y esto también va por vosotras… que más de una vez he estado a punto de irme llorando a casa.
7- Hacerle un chupetón en el cuello
Si tienes más de 16 años esto no se debe hacer… si necesitas saber porqué es que tienes menos de 16. Dejar marcas sobre el cuerpo en zonas visibles sólo lo hacen los ganaderos con las vacas… respeta a tu pareja. (jaja, parece un slogan: “respeta a tu pareja y… no toméis drogas“)
8- No afeitarse antes del sexo.
Esto es obligatorio, la barba de dos o tres días se clava en la suave piel de las féminas con tremenda facilidad. Seguro que a ti tampoco te gustaría hacerlo con un tío que no para de clavarte su barba.
9- No lavarte (en general y antes del sexo).
La higiene es esencial… tampoco es plan de ir al baño justo antes a lavarte los bajos como si estuvieses con una prostituta pero hay que salir limpio de casa para asegurarse de que los calzoncillos no hacen ruido al despegarse de tu piel.
10- Olvidar que su cuerpo está esperando a ser tocado.
No hace falta llegar a la cama para comenzar las caricias… de hecho cualquier momento es un buen momento para tocarla sutilmente (o no tan sutilmente). A veces un roce de manos mientras camináis puede excitarla mucho más que las caricias premeditadas y evidentes.
11- Intentar meter tus dedos bajo su ropa interior antes de que esté preparada.
Tómate tu tiempo, deja que la situación se desarrolle con naturalidad… a veces la certeza de “lo que está por venir” es más erótico y excitante que el acto por sí mismo.
12- Tirar el condón al suelo.
Capullo, como tú no limpias… lo ideal es tirarlo a la basura. Evita lanzarlo al inodoro porque a veces se queda flotando… se han dado casos en los que se atascan las tuberías y no es una situación agradable. Tampoco suele ser agradable ver cómo lo guardas en el bolsillo/cartera como trofeo.
13- Ir directamente al clítoris durante el sexo oral o la masturbación.
A diferencia de nosotros, esto a ellas no tiene porqué gustarles. En todos los casos será mucho más excitante y placentero que te centres en la zona que hay entre su vulva y sus piernas, al rededor de los labios y su clítoris o incluso en otras zonas del cuerpo… seguro que provocarás más placer que sólo estimulando su clítoris.
14- Parar justo cuando ella no quiere que pares cueste lo que cueste.
A veces puede ocurrir que ella esté disfrutando tanto de la relación que se olvide por un momento de participar de forma activa… eso significa que lo estás haciendo bien, no que esté pensando en qué habrá para cenar.
15- Ser torpe al desnudarla.
En todo momento debe parecer que sabes lo que haces, eso es algo que consigue excitarlas más de lo que creemos y lo notan en seguida. Nunca he tenido problemas para arrancar un sujetador, pero sé que muchos se atragantan en este punto… si no estás seguro de hacerlo bien, NO LO HAGAS… sigue excitándola y se lo quitará ella misma.
16- Quitarte la ropa de forma ridícula.
Ten en cuenta que te está viendo alguien, procura quitarte la ropa con algo de dignidad. No hay nada más patético para una mujer que un hombre en calcetines y calzoncillos… salvo, posiblemente, un hombre en calcetines. El orden más adecuado es: primero parte de arriba (camisa, camiseta, etc), después calcetines, después pantalones, etc… evitar dar saltos por la habitación para hacerlo y mantener el equilibrio. O lo haces bien o darás que hablar en su círculo de amigas.
17- Esperar que se depile su “cosita” para ti.
Este punto me cabrea. A todos (o casi) nos encanta ver esas zonas depiladas… al menos parcialmente… pero a ellas les pica (prueba a depilarte tú y entenderás, como yo, porqué no lo hacen). Si no te puedes resistir pídeselo o explícale porqué quieres que lo haga, pero si dice “no” no la agobies y acepta su decisión.
18- Meterle un dedo en la vagina antes de que esté preparada, listos, fuera!!
En general, les gusta ser penetradas tanto como a nosotros penetrarlas. Pero sólo les gusta cuando es el momento correcto, es decir, cuando están lo suficientemente excitadas para disfrutarlo. Por ejemplo, durante el sexo oral mientras estimulas su clítoris (y alrededores) con tu lengua, llegará un punto en el que ella deseará tener uno o dos dedos dentro… comienza con uno y, si crees que le gustará, usa también otro… a no ser que tengas dedos de duende: CON DOS BASTA.
19- Atacar sin preguntar.
No coincido con este punto… ¿qué pasa con el factor sorpresa? Evidentemente debemos estar seguros de que ella está de acuerdo en tener relaciones y saber hasta dónde nos va a dejar llegar… eso no significa que tengamos que preguntar cada vez que queramos hacerlo, sino simplemente leer sus gestos (Piernas abiertas = Si; Corte de Mangas = No).
20- Intentar meterla a ciegas una y otra vez sin conseguirlo.
Si por alguna razón no encuentras la entrada al templo maldito… pídele que te ayuda. Notar como lo intentas en vano puede provocar carcajadas.
21- Esperar hacer el amor con ella dándote la espalda.
A muchas les encanta esta posición, pero a muchas otras les hace sentir incómodas… pueden ser más conscientes de su culo o sentirse como un objeto sexual por lo impersonal de la postura. Explicándole porqué te gustaría hacerlo así seguramente hará que coopere.
22- Empujar demasiado fuerte.
Como en el caso de la barba, a ti tampoco te gustaría tener a un tío metiéndotela demasiado fuerte. Al principio hay que ser suave y poco a poco aumentar la fuerza (si es necesario), pero nunca pasarse… si oyes crujir su cadera ya es tarde.
23- Correrse demasiado pronto.
No hay muchos hombres que puedan durar lo suficiente para satisfacer a una mujer que disfruta de su estimulo vaginal y punto G. A pesar de todo hay técnicas para intentar controlarnos como por ejemplo la conocida como “¿cuál era el nombre de aquel libro de Paco Umbral?”… u otras mejores como el Tantra.
24- No correrse o perder la erección al ponerse el condón.
El primer caso es poco habitual, así que soy raro hasta en eso… el segundo es casi la norma y prácticamente todos perdemos algo de vigor si no somos rápidos al ponerlo. “No terminar nunca” puede resultar molesto para ella, que puede pensar que no te excita lo suficiente o doloroso por erosión… puedes visitar a un especialista para ver si tienes algún problema. Para no perder la erección mientras nos ponemos el condón ya se han hecho muchos avances (PRONTO!!)
25- Preguntarle “¿Te ha gustado?”
Serás chuloplaya… si le ha gustado es algo que te comentarán los vecinos al quejarse de los gritos. Como mucho podrías preguntarle: “¿Qué te gustó más? ¿cuando te hacía xxxx o cuando te hacía xxxx?”
26- No darle sexo oral cuando lo está pidiendo a gritos.
A la mayoría nos gusta y nos excita… pero es que hay chochos y chochos. Si te desagrada el olor o el sabor podéis probar a ducharos/bañaros juntos antes del sexo. En cualquier caso, si no se lo haces no esperes que ella te haga lo propio a ti.
27- Fallar en darle placer si te corres demasiado rápido.
Recuerda: “Ella debe terminar primero!!”. Nosotros acabamos y perdemos por un pequeño lapso de tiempo el interés sexual (a mi no me pasa… yo voy a piñón fijo), pero suele pasar. Asegúrate de haberle dado placer antes (durante el sexo oral) para que ambos hayáis disfrutado de la relación. Si no consigues que disfrute se aburrirá en tu cama… y no quieres que eso pase.
28- Intentar coaccionarla para que te haga sexo oral.
Si quiere hacerlo lo hará y si no NO. Ella no te obliga a ti, así que respétala… no me hagas sacar otra vez el ejemplo del hombre de la barba.
29- Intentar forzar su cabeza para “que entre toda” mientras te practica sexo oral.
Aquí si… el hombre de la barba te hace eso y tú haces de todo menos disfrutar. Se trata de una relación entre dos personas que quieren pasarlo bien… ¿tú te lo pasas bien cuando tienes ganas de vomitar? (Pues vete al parque de atracciones). Lo que realmente nos da placer es su lengua jugando con el glande, mantén tus manos alejadas de su cabeza o, como mucho, sujeta su pelo y disfruta del espectáculo.
30- Sujetar su cabeza mientras te practica sexo oral.
Parecido al anterior pero no necesariamente igual… puede ser útil durante un momento, pero mantener la mano sujetando su cabeza puede llegar a agobiarle. Esto es muy común en el porno USAmericano, pero no por eso adecuado en la vida real.
31- Correrte en su boca sin haberle preguntado si está de acuerdo.
“Es que si le pregunto me dice que NO”… ya, ya lo sabemos, pequeño Timmy, ninguna te dice que SI la primera vez… pero al final se cansan, las convences o pierden una apuesta y consigues tu deseo. El sabor del semen (a mi me lo han contado) no es precisamente el de las uvas en enero… es algo desagradable y, si lo hace, lo hace porque A TI te gusta. De tragar ni hablamos… muy hambrienta tiene que estar una mujer para hacerlo sin tener en cuenta tus gustos. (Que también son los míos).
32- Pensar que el porno tiene algo que ver con la vida real.
La prueba: Levanta tu camiseta, ¿hay abdominales marcados? El porno no es real (por mucho que me joda), la mayoría de las prácticas son desagradables tanto para ellas como para ellos…
33- Poner una película porno sin preguntarle.
A ella puede desagradarle o hacerle sentir que no te excita por si misma. Puede ser una experiencia muy satisfactoria si está de acuerdo pero también un gran fracaso si no lo está… asegúrate antes.
34- Pedir perdón por el tamaño de tu pene.
Lo que me faltaba, esto no lo había oído nunca. A quien lo haga se lo cortamos. Recuerda: El 98% de las mujeres prefieren tener un amante sensible antes que uno con un gran pene. Tener la polla grande sólo te garantiza trabajo en la industria del porno… complacer a una mujer requiere mucho más.
35- Responder sinceramente cuando te pregunta “¿cómo era tu última amante?”
JAMÁS LE DIGAS A UNA MUJER QUE TU ÚLTIMA NOVIA/ROLLO/AMANTE ERA GENIAL. JAMÁS. Si te pregunta si está gorda, ¿le dirías la verdad? Pues ya está. “Mi última amante era lo peor, no sabía hacer nada y tuve que dejarla por eso…” Puede que tu pareja no te crea pero es justo lo que quiere oír.
36- Preguntarle si quiere hacer un trío con otra chica.
Suelen proponerlo ellas, casi ninguna quiere probar con otro chico pero sí con otra chica. La cuestión es que si se lo propones tú pensará que necesitas algo más y si hablas de una chica concreta se pondrá celosa. A mi me lo han propuesto en alguna ocasión pero con condiciones… una de las cuales era casi siempre: “pero a la otra no se lo puedes hacer, sólo a mi”
37- Hacer que ella haga todo el trabajo.
Cambiar de posición de vez en cuando siempre es buena idea para pasarlo bien. No le digas siempre que se ponga ella encima u os estanquéis en una misma postura… imaginación!!
38- Intentar meterla por detrás “sin querer queriendo”
El sexo anal es algo que se consigue hablando. No creo que para ellas sea una experiencia agradable (al menos no las primeras veces) y mucho menos si se hace en un momento inesperado. En cualquier caso, decir que fue “por accidente” no sirve de nada… no te creerá.
39- Fotografiar o filmar vuestras relaciones sexuales.
Desafortunadamente tomar fotos o grabar un vídeo de vuestras relaciones sexuales es poner cierto poder en las manos de la persona que tiene las fotos. Debemos estar seguros de la lealtad de nuestra pareja para poder hacer algo así y estar tranquilos… si los dos estáis seguros puede ser realmente morboso.
40- Caer en la misma rutina cada vez que lo hacéis.
Salvo que tus relaciones sexuales tengan la finalidad de procrear y sólo esa, no debes permitir que la rutina se suba a vuestra cama. Cambiar de posiciones, de roles, compartir fantasías, realizar juegos (vendarle los ojos, por ejemplo) o incluso hacerlo en sitios distintos al habitual… hace que la chispa nunca se apague.
41- No mantener el romance.
El romance es parte esencial de toda relación… vuestra historia (la parte que se saltan en las pelis porno) es una de las partes importantes del sexo. Ser romántico (pero no empalagoso) es algo difícil y que requiere mucha experiencia… no estamos hablando de escribirle poesías y comprarle bombones, sino de, por ejemplo, la sensualidad en las miradas y los gestos que hacen que note tu presencia aunque estéis en puntas diferentes de una misma sala. (Las poesías suelen ser malísimas, cutres y muy empalagosas).
42- Abofetearle el culo sin saber si quiere jugar a ser dominada.
Timmy, no importa lo excitante que te parezca… intenta algo más suave primero para ver cómo reacciona. Si no lo haces, te devolverá la hostia en la cara o, peor, en las pelotas.
43- Intentar hacerlo tal y como lo hacen en algún libro (o película).
Puede resultar divertido si lo habéis acordado, si no seguramente a ella no le gustará. Comunicación.
44- Jugar con su ano antes de que esté suficientemente excitada para que le guste.
Mientras estimulas su clítoris y tienes un dedo en su vagina quizá pienses que le podría gustar algo de jugueteo anal. Podrías usar tu dedo meñique para tocar suavemente su ano mientras que tu dedo índice juega con su punto G. Esto le encantará si está muy excitada o cerca del orgasmo… pero podría cortarle el rollo en caso contrario, hay que estar muy seguro de cuándo hacerlo.
45- Dejarla sorda gritándole al oído cuando te estás corriendo.
Muerde un rato la almohada o no habrá una segunda vez.
46- Decir guarradas sin estar seguro de que a ella le gusta.
En general un poco de lenguaje soez ayuda a aumentar la excitación. La primera vez que tu pareja te diga que “le folles su caliente y mojado coño” entenderás lo que te digo. Si aún no ha pasado puedes proponérselo a ver qué hace… quizá ella no se haya atrevido a hacerlo. Recuerda que según las malas lenguas “las más calladas son las que más se sueltan“.
47- Tumbarte sobre ella.
Si no quieres que muera aplastada o por asfixia… mantén con los brazos tu propio peso.
48- Eyacular sobre ella sin preguntarle.
Hacerlo es de lo más excitante (hacerlo sin preguntarle también), pero es preferible haberle preguntado antes. Luego se pone todo perdido y pasa lo que pasa.
49- Eyacular sin control.
Me refiero al efecto “manguera a presión – bombero pequeño”. Por cierto, si le das en la cara “sin querer” tampoco te creerá.
50- No tenerla un ratito entre tus brazos después del sexo.
Esos momentos son en los que tu pareja se siente (o debería sentirse) más cercana a ti… quiere saber que es especial, que es querida… quiere sentirse adorada por el hombre que está junto a ella. Darse la vuelta y quedarse dormido es, además de una falta de respeto, el acto perfecto para no volver a compartir cama con esa mujer. Préstale la atención que necesita.
51- No limpiar después del sexo.
Las cosas se ensucian, las camas se deshacen, la ropa termina tirada por todas partes… lo lógico es ayudar a recoger el campo de batalla. Si lo hacemos es muy posible que tengamos oportunidad de volver a destrozarlo.
no estoy muy de acuerdo con la segunda parte, pero lo publique para que no me digan machista