Hoy se celebra el Día de los Zurdos, fecha que según cálculos generales mancomuna a unos 3.600.000 argentinos.
La recordación es ajena a los ecos de la reciente visita del barbudo dictador cubano a la Argentina y al debate sobre izquierdas y derechas en que se han trenzado aquí diversos grupos ideológicos. Debe verse como una mera casualidad que Castro cumpla hoy 77 años.
La celebración del Día de los Zurdos ha sido instituida por el Left-Handers Club, de Londres, que en nombre de sus 28.000 miembros invita -después de que lo hubieran hecho Marx y Engels en otro siglo y por otras razones- a que todos los zurdos se unan en una comunión de intereses y propósitos.
Fueron zurdos Leonardo da Vinci, Napoleón Bonaparte, Jack El Destripador, Herbert Hoover, Harpo Marx, Marilyn Monroe y Pablo Picasso. Y lo son Robert De Niro, Robert Redford, Woody Allen, Martina Navratilova, Nicole Kidman..., Fernanda, mi eterna profesora de inglés, y tantos otros.
"No, lo de Castro es un error; es biológicamente diestro", dijo a LA NACION, desde Miami, el escritor cubano Carlos Alberto Montaner, después de una consulta con Carlos Franqui, quien acompañó al líder de la revolución cubana en Sierra Maestra, como director de Radio Rebelde.
"Fidel siempre tomó las armas con la derecha", contestó Franqui.
Hace años, el Dr. J. E. Huhleey infirió, por estudios de la historia del arte -los de la pintura, en particular- que el 93 por ciento de la Humanidad ha sido diestra en los últimos 5000 años. Es ésa una de las estimaciones sobre zurdos con menor porcentaje que se conozca.
Huhleey sugirió, en un trabajo de 1977, que la tendencia maternal a sostener los bebes con el brazo y mano izquierdos había dado origen al proceso evolutivo de las habilidades diestras.
¿Pero qué precedió a aquella tendencia? Tal vez el instinto de los hijos a buscar refugio del lado donde oían latir el corazón maternal.
Ramón Leiguarda, presidente de la Fundación para la Lucha Contra las Enfermedades Neurológicas de la Infancia (Fleni), dijo a LA NACION que en términos neurobiológicos todavía no se sabe bien por qué unos son zurdos y otros son diestros.
En el pasado, padres y maestros procuraban muchas veces enderezar compulsivamente a los chicos y chicas que de manera espontánea escribían con la mano izquierda. Leiguarda recuerda los esfuerzos infructuosos a que fue sometida su hermana en la infancia por haber nacido con esa lateralidad.
En un artículo publicado por el diario Reforma, de México, el neurólogo Jesús Bejar Medina se suma a quienes mencionan a Castro entre los zurdos.
¿Y si la verdad estuviera en el medio? ¿Y si Castro fuera lo que antes se denominaba un zurdo contrariado, alguien a quien de chico molieron a palos para acostumbrarlo a que usara la derecha?
Hoy, al zurdo no se lo contradice. Se lo deja librado a su tendencia natural. "No se modifica lo que antes se consideraba una distorsión en el correcto manejo de las extremidades, porque la neurofisiología comprobó que no es una deformación", dijo a este diario la neuróloga Leonor Gold, presidenta del Instituto de Neurociencias Buenos Aires (Ineba).
Leiguarda, por su parte, señala que la condición de zurdo hasta podría estar revestida de ventajas. En principio, la función del lenguaje depende en los diestros del hemisferio derecho; ocurre a la inversa en el caso de aquellos en quienes prevalece el lado izquierdo del cerebro. Pero en la situación de los zurdos en los que la función de escribir no estuviera claramente definida entre hemisferios, la capacidad del cerebro de reorganizarse después de haber sufrido un daño parecería ser mayor, dice Leiguarda.
La recordación es ajena a los ecos de la reciente visita del barbudo dictador cubano a la Argentina y al debate sobre izquierdas y derechas en que se han trenzado aquí diversos grupos ideológicos. Debe verse como una mera casualidad que Castro cumpla hoy 77 años.
La celebración del Día de los Zurdos ha sido instituida por el Left-Handers Club, de Londres, que en nombre de sus 28.000 miembros invita -después de que lo hubieran hecho Marx y Engels en otro siglo y por otras razones- a que todos los zurdos se unan en una comunión de intereses y propósitos.
Fueron zurdos Leonardo da Vinci, Napoleón Bonaparte, Jack El Destripador, Herbert Hoover, Harpo Marx, Marilyn Monroe y Pablo Picasso. Y lo son Robert De Niro, Robert Redford, Woody Allen, Martina Navratilova, Nicole Kidman..., Fernanda, mi eterna profesora de inglés, y tantos otros.
"No, lo de Castro es un error; es biológicamente diestro", dijo a LA NACION, desde Miami, el escritor cubano Carlos Alberto Montaner, después de una consulta con Carlos Franqui, quien acompañó al líder de la revolución cubana en Sierra Maestra, como director de Radio Rebelde.
"Fidel siempre tomó las armas con la derecha", contestó Franqui.
Hace años, el Dr. J. E. Huhleey infirió, por estudios de la historia del arte -los de la pintura, en particular- que el 93 por ciento de la Humanidad ha sido diestra en los últimos 5000 años. Es ésa una de las estimaciones sobre zurdos con menor porcentaje que se conozca.
Huhleey sugirió, en un trabajo de 1977, que la tendencia maternal a sostener los bebes con el brazo y mano izquierdos había dado origen al proceso evolutivo de las habilidades diestras.
¿Pero qué precedió a aquella tendencia? Tal vez el instinto de los hijos a buscar refugio del lado donde oían latir el corazón maternal.
Ramón Leiguarda, presidente de la Fundación para la Lucha Contra las Enfermedades Neurológicas de la Infancia (Fleni), dijo a LA NACION que en términos neurobiológicos todavía no se sabe bien por qué unos son zurdos y otros son diestros.
En el pasado, padres y maestros procuraban muchas veces enderezar compulsivamente a los chicos y chicas que de manera espontánea escribían con la mano izquierda. Leiguarda recuerda los esfuerzos infructuosos a que fue sometida su hermana en la infancia por haber nacido con esa lateralidad.
En un artículo publicado por el diario Reforma, de México, el neurólogo Jesús Bejar Medina se suma a quienes mencionan a Castro entre los zurdos.
¿Y si la verdad estuviera en el medio? ¿Y si Castro fuera lo que antes se denominaba un zurdo contrariado, alguien a quien de chico molieron a palos para acostumbrarlo a que usara la derecha?
Hoy, al zurdo no se lo contradice. Se lo deja librado a su tendencia natural. "No se modifica lo que antes se consideraba una distorsión en el correcto manejo de las extremidades, porque la neurofisiología comprobó que no es una deformación", dijo a este diario la neuróloga Leonor Gold, presidenta del Instituto de Neurociencias Buenos Aires (Ineba).
Leiguarda, por su parte, señala que la condición de zurdo hasta podría estar revestida de ventajas. En principio, la función del lenguaje depende en los diestros del hemisferio derecho; ocurre a la inversa en el caso de aquellos en quienes prevalece el lado izquierdo del cerebro. Pero en la situación de los zurdos en los que la función de escribir no estuviera claramente definida entre hemisferios, la capacidad del cerebro de reorganizarse después de haber sufrido un daño parecería ser mayor, dice Leiguarda.