Hace pocos días apareció una noticia que revolucionó el mercado de las nuevas tecnologías: Apple había demandado a Samsung por haber plagiar sus dispositivos. Exactamente la empresa de Steve Jobs acusaba a la coreana Samsung de haber copiado el aspecto, diseño e interfaz de sus principales dispositivos, iPad y iPhone, al a hora de crear el Samsung Galaxy S, el Nexus S y la tablet de Samsung, la Galaxy Tab, que por cierto es el único competidor actual del todopoderoso iPad II de la Gran Manzana.
La acusación, que fue presentada de manera oficial el pasado 15 de abril, indicaba que “en lugar de innovar y desarrollar su propia tecnología y un estilo único de Samsung para sus teléfonos inteligentes y tabletas, Samsung eligió copiar la tecnología de Apple, el interfaz y el estilo innovador”.
La respuesta de Samsung no se hizo esperar y la empresa surcoreana contraatacó a Steve Jobs denunciando a Apple por violación de patentes. Según Samsung Apple utilizó patentes de Samsung en áreas como la transmisión de datos o la tecnología utilizada para conectar dispositivos en ordenadores personales de forma inalámbrica.