
Hace varias semanas vengo siguiendo y averiguando cosas sobre la asonada de la cual Taringa está siendo presa. La conclusión es simple y asequible a cualquiera que se tome el trabajo de buscar nombres, coincidencias e historias de los protagonistas.
No ahondaré en lo absurdo de la acusación, pues está bien explicada en los post que rankean la página, sino más bien en lo que expresa el título, el trasfondo y el verdadero objetivo.
En Argentina es común desviar siempre la atención de las verdaderas cuestiones que hacen a nuestra vida cotidiana. Un tipo mata a otro para robarle y la noticia fácil es "Pibes chorros asesinan a profesor de Tango". Todo se pierde en datos irrisorios, en la anécdota del asesinato contada por movileros cuasi analfabetos o en comentarios de corte fascistoide al estilo Eduardo Feinman. Ninguno de estos actores que forjan este "teatro de revistas" de la realidad se anima a hacer una simple pregunta: "¿Por qué?".
El tenebroso imperio de la información lo impide, pero como nunca se sabe donde puede salirte un grano, en cualquier momento te aparece uno en el o*to, y de yapa le ponen Taringa!, en vez de "El espacio del debate cultural". En ese grano que crece día a día por un torrentoso afluente de "users" la gente se pregunta constantemente "¿Por Qué?", disparando un debate y un intercambio cultural que no se da en ningún lugar, foro, bagatela o mercado de pulgas argentino. Las opiniones y las producciones culturales son accesibles a todos.
Las corporaciones no lo pueden controlar, Taringa se retroalimenta con publicidad que cada vez llega a mas individuos, seducidos por el trueque de cultura y opiniones. Las corporaciones no lo toleran.
No ahondaré en lo absurdo de la acusación, pues está bien explicada en los post que rankean la página, sino más bien en lo que expresa el título, el trasfondo y el verdadero objetivo.
En Argentina es común desviar siempre la atención de las verdaderas cuestiones que hacen a nuestra vida cotidiana. Un tipo mata a otro para robarle y la noticia fácil es "Pibes chorros asesinan a profesor de Tango". Todo se pierde en datos irrisorios, en la anécdota del asesinato contada por movileros cuasi analfabetos o en comentarios de corte fascistoide al estilo Eduardo Feinman. Ninguno de estos actores que forjan este "teatro de revistas" de la realidad se anima a hacer una simple pregunta: "¿Por qué?".
El tenebroso imperio de la información lo impide, pero como nunca se sabe donde puede salirte un grano, en cualquier momento te aparece uno en el o*to, y de yapa le ponen Taringa!, en vez de "El espacio del debate cultural". En ese grano que crece día a día por un torrentoso afluente de "users" la gente se pregunta constantemente "¿Por Qué?", disparando un debate y un intercambio cultural que no se da en ningún lugar, foro, bagatela o mercado de pulgas argentino. Las opiniones y las producciones culturales son accesibles a todos.
Las corporaciones no lo pueden controlar, Taringa se retroalimenta con publicidad que cada vez llega a mas individuos, seducidos por el trueque de cultura y opiniones. Las corporaciones no lo toleran.
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Taringa!
T! debe entenderse como un espacio que es de todos los que participamos. Independientemente de los "dueños" que ganan dinero con la publicidad, lo interesante de T! es la posibilidad de "postear" y leer lo que queramos sin el filtro de las corporaciones.
Las Corporaciones de Difusión
Taringa ha tenido la inmensa mala suerte de adentrarse en un campo que hoy está muy susceptibilizado: la información. El detrimento económico que provoca a las grandes corporaciones el intercambio de material cultural es irrisorio. Aunque estos pulpos están acostumbrados a apretar hasta el último tornillo, no es esencialmente un problema económico. Lo que les afecta sobremanera es la irreverencia que este espacio provoca en quienes se creen "los "dueños" de la difusión. Encabezados por el Clorin mas acido de la historia, se encumbra esta corporación apestosa que durante muchísimos años ha controlado desde la información diaria hasta las publicaciones de autor, pasando por ediciones escolares ( actualmente regentea la edición de manuales escolares en CABA ) hasta la organización del mayor conclave editorial del país, La Feria Del Libro. Su idea es clara, y para muestra basta un botón: Desde que tomaron las riendas de la feria literaria, parece más un Mc Donalds de libros que una exposición cultural.
Clorin ( dueño de AGEA, Editorial La Razón, Tinta Fresca y AGR) y todas sus alcahuetas y rehenes son los que mandan en la Corporación de la Difusión. El estandarte de esta Corporación es la Cámara Argentina del Libro, que al igual que la SIP, no representa a los escritores si no a las Editoriales, o sea los dueños de los medios de difusión literaria. Obviamente actúan igual que la organización de dueños de medios, presionan y corrompen a gobiernos para seguir obteniendo beneficios de los creadores de la cultura escrita. Los perjudicados son los escritores y los lectores. Los primeros, inventores de todo lo que se lee en el libro, sin más ayuda que su cerebro e imaginación reciben migajas del fruto de su esfuerzo. Lamentablemente deben sustentarse con otros trabajos que poco tienen que ver con su profesión ( El mejor ejemplo es Eduardo Sacheri, dueño del libro que finalmente, hecho película gano el Oscar en EEUU y exploto en las librerías de Latinoamérica: El Misterio de sus Ojos. Si las normas fueran justas, con semejante éxito este autor debería haber podido juntar suficiente dinero como para poder dedicarse exclusivamente a la literatura, sin embargo debe hacerlo en sus tiempos libres, ya que para poder vivir mes a mes debe dar clase en una escuela secundaria de Ramos Mejía).
Y el lector es el otro perjudicado, quien debe pagar sumas estrafalarias por libros que tienen un costo de publicación de $ 8 por libro y se cobran a más de $70.
Clorin ( dueño de AGEA, Editorial La Razón, Tinta Fresca y AGR) y todas sus alcahuetas y rehenes son los que mandan en la Corporación de la Difusión. El estandarte de esta Corporación es la Cámara Argentina del Libro, que al igual que la SIP, no representa a los escritores si no a las Editoriales, o sea los dueños de los medios de difusión literaria. Obviamente actúan igual que la organización de dueños de medios, presionan y corrompen a gobiernos para seguir obteniendo beneficios de los creadores de la cultura escrita. Los perjudicados son los escritores y los lectores. Los primeros, inventores de todo lo que se lee en el libro, sin más ayuda que su cerebro e imaginación reciben migajas del fruto de su esfuerzo. Lamentablemente deben sustentarse con otros trabajos que poco tienen que ver con su profesión ( El mejor ejemplo es Eduardo Sacheri, dueño del libro que finalmente, hecho película gano el Oscar en EEUU y exploto en las librerías de Latinoamérica: El Misterio de sus Ojos. Si las normas fueran justas, con semejante éxito este autor debería haber podido juntar suficiente dinero como para poder dedicarse exclusivamente a la literatura, sin embargo debe hacerlo en sus tiempos libres, ya que para poder vivir mes a mes debe dar clase en una escuela secundaria de Ramos Mejía).
Y el lector es el otro perjudicado, quien debe pagar sumas estrafalarias por libros que tienen un costo de publicación de $ 8 por libro y se cobran a más de $70.
El Control de la Difusión
Hace ya mucho tiempo que se sabe que el control de la información es un arma muy poderosa. Sin embargo, hoy en día, el debate se torna sobre la difusión. La difusión ha tomado un papel tan relevante como la información, ya que son los medios por los cuales una información corre. Clorín, ha hecho caso a sus accionista de Goldman Sach, y poco a poco ha acaparado la mayoría de los canales de difusión, con el fin de eliminar o disciplinar a autores, opiniones o corrientes de pensamiento contraria a su esquema. Acá entra T!, un espacio donde lo peor que te puede pasar es que los denominados "Exterminadores" te bajen un post que después habrá que subir nuevamente con la respectiva advertencia al amigo Ari_cantu ( que por otra parte debe estar muy triste por la paliza que recibió el domingo en la olorosa ). Nadie tiene la autoridad para proscribir o impedir el tráfico de información y cultura de 7 millones de personas. 7 millones de personas trocando ideas y material cultural es un dato aterrador para el Establishment de cualquier país. Y más para los que controlan que los canales de difusión estén siempre orientados por sus ideas. Un grano el o*to.
La Familia Judicial
Si de corporaciones hablamos no podemos olvidar a esta geronte corporación siempre bien dispuesta a acatar los designios del poder. Aristóteles decía "Si la justicia no es equitativa no es justicia, es crueldad". En nuestra República podemos alardear tranquilamente de llevar muchísimos años de crueldad. Mientras a algunos les parece justo que un grupo tenga bajo su control el 80% del espectro comunicacional a otros les parece injusto que gente troque electrónicamente y sin fines de lucro material cultural. De yapa deben fallar sobre un tema que siquiera conocen, pues nuestra justicia ha quedado atascado en la década del ´60, ya sea por conceptos del derecho o por su funcionamiento regular ( edificios derruidos, archivos en papel, edictos tipiados en máquina de escribir!!!!!!!!). Los nuevos integrantes en vez de traer bríos renovados, se adosan a la engominada pacatería judicial. La nueva Corte Suprema ha intentado en varias oportunidades mermar el poder corporativo de la justicia, pero en todas ha fallado e incluso se advierte una inercia hacia la idea de "tendremos que convivir con ello".
¿Será justicia?
Independientemente d lo que resuelva la justicia en torno a los dueños económicos de T! el peligro se cierne sobre la comunidad. Una vez que tenga el sustento de la justicia, la corporación actuara símil la Ley de Medios. Comenzará a bombardear con pequeños fallos que irán socavando el sustento del espacio. Una comunidad de 7 millones de personas no se amalgama de un día para el otro, pero si tenemos en cuenta el fondo de la cuestión, no será tan fácil para ellos desmantelar este lugar tan lindo.
La Familia Judicial
Si de corporaciones hablamos no podemos olvidar a esta geronte corporación siempre bien dispuesta a acatar los designios del poder. Aristóteles decía "Si la justicia no es equitativa no es justicia, es crueldad". En nuestra República podemos alardear tranquilamente de llevar muchísimos años de crueldad. Mientras a algunos les parece justo que un grupo tenga bajo su control el 80% del espectro comunicacional a otros les parece injusto que gente troque electrónicamente y sin fines de lucro material cultural. De yapa deben fallar sobre un tema que siquiera conocen, pues nuestra justicia ha quedado atascado en la década del ´60, ya sea por conceptos del derecho o por su funcionamiento regular ( edificios derruidos, archivos en papel, edictos tipiados en máquina de escribir!!!!!!!!). Los nuevos integrantes en vez de traer bríos renovados, se adosan a la engominada pacatería judicial. La nueva Corte Suprema ha intentado en varias oportunidades mermar el poder corporativo de la justicia, pero en todas ha fallado e incluso se advierte una inercia hacia la idea de "tendremos que convivir con ello".
¿Será justicia?
Independientemente d lo que resuelva la justicia en torno a los dueños económicos de T! el peligro se cierne sobre la comunidad. Una vez que tenga el sustento de la justicia, la corporación actuara símil la Ley de Medios. Comenzará a bombardear con pequeños fallos que irán socavando el sustento del espacio. Una comunidad de 7 millones de personas no se amalgama de un día para el otro, pero si tenemos en cuenta el fondo de la cuestión, no será tan fácil para ellos desmantelar este lugar tan lindo.
Lord_Muelle - http://lemuelle.com/2011/05/17/las-coorporaciones-intentan-aniquilar-a-taringa/
También vale visitar mi blog: www.lemuelle.com
Off Twitter @Lord Muelle