Teniendo ya los primeros resultados oficiales de las PASO, de lo que también hay certezas oficiales y no oficiales, es de los fraudes a los que ya estamos acostumbrados... lamentablemente.
Se han denunciado fraudes en los distritos con más peso, osea en la Provincia de Buenos Aires, en Córdoba, en la CABA y también en Santa Fe.
¿De qué se trataron estos fraudes? Por lo menos los titulares que yo leí, decían que las boletas que más faltaron fueron las del FAP (Binner), pero también de la UCR y otros.
¿Cómo se solucionaría este grave problema? Muy simple, con la Boleta Única.
¿Y por qué no se implementa entonces? Porque el PJ en todas sus variantes, incluído el FpV por supuesto, no quieren saber nada.
¿Y por qué no quieren saber nada? Fácil, porque se les acaba el curro.
Así, simple. Es sabido que en el Conurbano Bonaerense la práctica cuasi-mafiosa de los intendentes, punteros políticos y militantes del PJ, siempre fue así, fraudulenta. Y como todos sabemos en ese sub-distrito de la Prov. de Bs. As. es donde se concentra la mayor cantidad de gente, de las cuales muchas son pobres y treméndamente dependiente del poder político... ¿se acuerdan de la frase de Pino? Bueno, aquí se aplicaría perfectamente.
Y bueno, todo eso conforma el caldo de cultivo ideal para practicar fraude, coaccionar a las personas y hacer básicamente lo que quieran.
Todo esto se vería imposibilitado si se implementara la boleta única, y como no quieren perder el poder es que se oponen, con argumentos estúpidos como ahora vamos a ver, a la implementación a nivel nacional.
Y en los distritos donde no tienen control ni influencia es que ya se usa la boleta única, con diferentes modalidades pero única al fin.
El siguiente es un artículo de Juan Manuel Abal Medina en Página|12, es una especie de "justificación" del por que, supuestamente, usar la boleta única a nivel nacinal no sería una medida superadora al sistema actual.
Voy a ir poniendo párrafos del artículo y a continuación un breve análisis de cada uno.
Abal Medina haciendo el clásico gesto de la "V" mientras sostiene una bandera de La Cagámpora.
Para quien no lo sepa, Juan Manuel Abal Medina es un dirigente kirchnerista (de La Cámpora) que ocupa el pueto de Secretario de Comunicación Pública.
Bueno, acá ya aparecen un par de argumentos insostenibles y tergiversados.Mitos y realidades de la boleta única.
Algunos años atrás, desde ciertos sectores de la política, de los medios de comunicación y de la sociedad civil se sostenía que la democracia argentina nunca funcionaría adecuadamente hasta que no se eliminara la llamada “lista sábana”. El tópico era repetido con insistencia, hasta volverse un sentido común ampliamente difundido. Los especialistas en sistemas electorales, en cambio, eran escépticos: las alternativas a la “lista sábana” tenían sus propios defectos, algunos de los cuales (como la eliminación de la proporcionalidad en la distribución de bancas o el fin del cupo femenino) resultaban aún peores que aquello que supuestamente se venía a remediar. Con el tiempo, la prédica por el voto uninominal como reemplazo a las “listas sábana” terminó languideciendo.
En tiempos más recientes el reclamo pasa por la llamada “boleta única” como alternativa a las boletas partidarias que tradicionalmente han existido en nuestro país (y que siguen vigentes en países como Francia, España, Suecia, Israel o Uruguay). Esta iniciativa fue particularmente reclamada en el transcurso del diálogo político que el Gobierno, a instancias de la Presidenta, mantuvo con todas las fuerzas de la oposición partidaria durante la segunda mitad del año 2009. En esos debates y en los que tuvieron lugar en el ámbito parlamentario cuando el Ejecutivo envió su proyecto de ley, referentes políticos y académicos de la oposición llegaron a descalificar el conjunto de medidas que el Congreso aprobó en la ley 26.571, señalando que sin la boleta única la reforma no tenía ningún sentido.
Primero, que el sistema tradicional de boleta se aplique en países como Francia, España, Suecia, Israel o Uruguay no se si es algo bueno o malo. De por sí nomás, osea del hecho de que sea usado en esos países, no dice nada. Porque si recordamos que ahora mismoa en Europa, Israel y Francia no están para nada contentos con sus Gobiernos, Políticos y Partidos, la conclusión que sacamos no es positiva.
De hecho en España está a full el "Movimiento Democracia Real", que pide cambiar el sistema democrático de aquel país... así que no se. Y algo similar ocurre en Francia.
En Israel la situación es una cuestión más compleja que no se puede limitar su análisis a la forma de votación únicamente.
Luego Suecia... no es por desmerecernos o despreciarnos pero ¿alguien cree que aquí en Argentina el Pueblo tiene el mismo nivel de civismo que allá? Yo creo que en Suecia si se aplicara un sistema anárquico (osea sin Gobierno), aún así sería todo más ordenado y civilizado que acá... osea que como punto para compararnos no me parece que sirva.
Luego quiero rebatir lo que dice a cerca del "diálogo político" del 2009.
En ese marco fue que se sancionó la Ley de Reforma Política, Ley 26.571, y el marco en que se hizo ley está lejos de poderse calificar como "diálogo político", más bien fue una imposición, de la que participó el Kirchnerismo y también la UCR.
Desde Proyecto Sur se criticó siempre los aspectos negativos de esa reforma política, y entre ellos la no implementación de la boleta única.
Recordemos que luego de la votación en el Senado en la cual se transformó en ley, el Poder Ejecutivo (Cristina Fernández de Kirchner) vetó algunos artículos, entre los cuales había algunos que eximian a las pequeñas fuerzas de algunos impedimientos como por ejemplo el de obtener el 1,5% de los votos válidos... así que, ¿qué clase de "diálogo político" fue ese?
Hoy en día, con los resultados ya casi sobre la mesa, se demuestra que las críticas que se hicieron fueron acertadas, y que, una vez más, el bipartidismo ha actuado para mantener el statu quo.
Y, efectivamente, la Reforma Política sin la aplicación de la boleta única -entre otras cosas- no ha servido más que para afianzar el fraude y los malos hábitos electorales.
Es verdad lo que dice Abal Medina que en cuanto a la repartición de publicidad televisiva la Reforma Política fue positiva, pero ¿de qué sirve tener espacio publicitario en TV si luego quienes quieren votar a determinada fuerza política no encuantran la respectiva boleta en el cuarto oscuro? Con la boleta única eso no ocurriría.Así, muchos sostuvieron que iniciativas como la publicidad audiovisual equitativa, la modernización del padrón electoral o las primarias abiertas, obligatorias y simultáneas carecían de interés mientras se mantuviera un formato de boleta partidario que “favorece el clientelismo”. En verdad, como ya lo estamos viendo hoy con sólo encender la televisión, la reforma contenía una serie de medidas fundamentales que tienden a democratizar la competencia política, mejorando cuestiones que son claramente más estructurales que el tipo de boleta a utilizar. Hoy, fuerzas políticas de escasos recursos pueden difundir ampliamente su propuesta en los medios masivos de comunicación, fortaleciendo notablemente la calidad de nuestro régimen democrático.
Luego, aplaudo la modernización del Padrón Nacional y el hecho de haber fusionado las mesas y hacerlas mixtas.
Finalmente, lo de las PASO dista mucho de ser una buena medida. Como ya se ha expresado anteriormente, las PASO tienen un montón de irregularidades; desde ser hasta de ser proscriptivas y, como si fuera poco, no cumplir el cometido para el cual fueron ideadas que es, justamente, ser elecciones primarias, en la mayoría de los distritos.
Así que Abal Medina intentó utilizar estos argumentos, erroneamente por dos, para justificar la no implementación de la boleta única.
Sea cual sea el caso (voto en blanco a conciencia o por ignorancia) no puede atribuírsele a la boleta única el hecho. ¿Por qué? Porque si el votante desea votar en blanco igual lo va a hacer, sea con boleta única o con boleta común.Pero volvamos a la cuestión de las boletas. Los partidarios de la boleta única afirman que ésta termina con una serie de prácticas impropias de la democracia, como el robo de boletas a los partidos que carecen de fiscales en los centros de votación. A diferencia de los distritos uninominales antes reclamados, la boleta única efectivamente presenta ciertas virtudes que obligan a considerarla con atención. Las experiencias recientes de Santa Fe y Córdoba revelan aspectos positivos que pueden incorporarse también al ámbito nacional en futuras elecciones, pero también sugieren ciertos inconvenientes que debemos analizar y que los partidarios acérrimos de la boleta única no suelen tomar en cuenta.
Los elevados niveles de voto blanco y nulo para las categorías legislativas (en torno del 20 por ciento en ambas provincias) deben ser contemplados. ¿Obedeció esto a una falta de información de los votantes sobre la operatoria de la boleta? ¿Se trató de una confusión al votar o de una deliberada abstención a emitir opinión sobre esos cargos? Puede que no sea objetable que una parte de los votantes no tenga información suficiente sobre las categorías legislativas y decline voluntariamente seleccionar a una lista, pero debemos precisar si éste es el caso y no, por ejemplo, que el sistema penalice a los votantes menos informados, que no conocen que también deben marcar ese cuerpo de la boleta y no sólo el cargo Ejecutivo.
Y si es debido a que el votante ignora cómo se efectúa la votación con el sistema de boleta única, la forma de resolver el problema es informando al votante mediante campañas de información masivas, y no esquivando la responsabilidad y seguir en la misma, avalando el fraude.
Hay que aspirar siempre a mejorar, no mantenerse en el mismo lugar.
¡Esto es increíble! ¿¡Osea que si el votante quire "votar cruzado" hay que tratar de impedírselo!? Porque eso es lo que pareciera que quiere decir en este párrafo.Una segunda cuestión a analizar tiene que ver con la tensión entre la mayor libertad que se otorga al votante con la boleta única (algo indudablemente positivo) y los efectos que ello pueda tener en materia de gobernabilidad. El caso santafesino sugiere que la boleta única favorece la probabilidad de que ocurran gobiernos divididos, dada la mayor facilidad para realizar un voto cruzado entre distintos partidos en diferentes categorías. En cambio, la boleta partidaria aplicada en elecciones concurrentes favorece el arrastre entre categorías y, así, quien triunfa en el Ejecutivo suele ser también el partido más votando en el Legislativo. Es decir que dos valores que habitualmente consideramos positivos (como ampliar la libertad del votante y contar con gobiernos respaldados legislativamente) pueden estar en tensión, y ello requiere cierta atención.
Esto es tan descabellado que no soporta un minuto de análisis... si el votante desea cortar boleta o marcar casilleros de diferentes partidos, el sistema debe intentar garantizar este deseo, no tratar de impedirlo... ¿qué sigue después, evitar que se voten a determinados candidatos? ¡Ah no, eso ya sucede!

Eso por un lado, luego habría que recordar que el nuestro es una país RE-PU-BLI-CA-NO, ¿qué quiere decir esto? Que los poderes que conforman al sistema son independientes entre sí, y mientras más independientes entre sí mejor... sino cambiemos a un sistema monárquico y listo.
Solamente a alguien que intenta justificar lo injustificable, de la manera que sea, utiliza como argumento el hecho de que el Poder Legislativo sea independiente del Ejecutivo... esto realmente me deja anodadado.
¿Y de qué manera la boleta única haría que los partidos políticos sean meras confederaciones de estructuras provinciales?Un tercer aspecto a considerar refiere al impacto de la boleta única sobre los partidos políticos. En la medida en que los candidatos de cada categoría deben realizar sus propias campañas (ya que no hay efecto arrastre entre ellos), puede tenderse a una personalización del voto que reduzca el ya debilitado peso de las organizaciones partidarias. Cuando esto se combina con un régimen federal, el fenómeno puede expresarse en una mayor territorialización de la política, que separe la competencia política nacional de lo que ocurre en cada provincia. Los politólogos coinciden en que contar con partidos políticos nacionales, que sean algo más que una confederación de estructuras provinciales, es fundamental para dotar de calidad a la democracia. En este sentido, pienso que el impacto de la boleta única puede ir en un sentido contrario al deseado.
Además, no se quienes serán los politólogos que dicen eso y nisiquiera creo que digan eso... es que viniendo de un kirchnerista, si me saludan diciendo "buenos días", salgo a la calle y veo a ver si es verdad que es un buen día.
Según lo que entiendo lo que plantea Abal Medina es que lo correcto sería que, teniendo un candidato principal fuerte a nivel nacional, entonces esa firgura arrastraría al resto de los candidatos del mismo partido a que consigan buena cantidad de votos... ¡¿y a eso lo califica como positivo?! Eso se llama personalismo, osea, de nuevo, cambiemos el sistema de gobierno e instauremos una monarquía donde el monarca haga y deshaga a gusto y placer.
Pongamos un ejemplo: en el puesto máximo de un partido que gobierna un país hipotético, llamémosle Cristilandia, gobierna una persona con muy buena imagen positiva (no especifiquemos si es merecida o no, pero la tiene), y luego en las provincias que integran ese país hipotético existen Gobernadores que son pésimos; señores feudales mafiosos, extorsivos, corruptos y que mantienen a gran parte de las poblaciones bajo una servidumbre. Entonces, como la figura principal tiene imagen positiva y arrastra a un gobernador cualquiera, vamos a suponer un caso hipotético y llamarlo Csiolli o Jioga o Nisfrán o Rutubey (y así podría seguir y seguir), entonces según el criterio de Abal Medina, eso estaría bien, no hay problemas, ¡regio!
Como ven, este también es un argumento descabellado que es difícil entender como una persona tan laureada e instuída como el Secretario de Comunicación Pública puede utilizar para justificar algo.
Se ve que Abal Medina vive en un "país virtual"; en Cristilandia.Todas estas cuestiones no invalidan la aplicación de la boleta única, que debe ser analizada y que tiene indudables virtudes. Simplemente apuntan a marcar que, como cualquier procedimiento electoral que se elija, la boleta única tiene sus propios problemas, que deben ser tenidos en cuenta para minimizarlos o resolverlos. Pero, en definitiva, mi mayor duda con la boleta única refiere a algo similar a lo que sucedía con el grito por el fin de la “lista sábana”.
Nuestro régimen electoral funciona razonablemente bien, con garantías de transparencia, sin que medien denuncias serias de anomalías importantes. El tipo de boleta utilizada no hace ganar o perder elecciones a nadie. Por lo tanto, entiendo que se colocan demasiadas expectativas sobre la boleta única, que es un mecanismo en ciertos aspectos virtuoso, pero que no altera sustantivamente el funcionamiento del sistema electoral. Es cierto que no habría robo de boletas (un fenómeno, por otra parte, que nadie ha podido cuantificar), pero los partidos seguirían precisando fiscales de mesa. Y para esto último, con cualquier tipo de boleta que se utilice, se necesitan ante todo partidos fuertes, con arraigo social y una militancia comprometida.
Habría que preguntarle a Juez sobre que opina de la elección provincial del 2007 y el de este año, o Binner respecto al del 2003 y del 2007... o a todos excepto a los pertenecientes al PJ en el Conurbano Bonaerense
La boleta única por supuesto que tiene sus propios problemas, pero sin dudarlo, es un aspecto superador del sistema actual. Como dije anteriormente, hay que aspirar a mejorar... y sin duda aplicarla sería dar un gran paso en ese sentido.
Y sin dudas conincido con Abal Medina en el hecho de que harían falta fiscales de mesas, partidos políticos fuertes con mucho arraigo social y militancia comprometida, pero eso no excluye a la implementación del sistema de boleta única, sino que la complementa y hay que tratar de cambiar el sistema para llegar a una instancia mejor que en la que estamos.
La Reforma Política fue una gran oportunidad perdida para empezar a transitar el camino para llegar a esto, lamentablemente los viejos vicios de la política partidaria del PJ sobre todo, pero también de la UCR y otros, nos llevaron a una situación peor, ya que antes de la Ley 26.571 un partido igualmente podia participar de las elecciones generales aunque se le robaran boletas en el cuarto oscuro... hoy ya no podemos decir eso.
Como siempre le digo a los kirchneristas cuando discuto de algo con ellos; no se puede tapar el sol con un dedo... este fue otro intento de generar una sombra para que no se vean las hilachas del sistema actual.

Fuente del artículo: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-174050-2011-08-09.html