El amor está en todas partes; también entre un ventrílocuo argentino y su muñeca, que empezaron trabajando juntos y acabaron completamente enamorados. Ya llevan tres décadas juntos.
Que el amor no entiende ni de límites ni de fronteras cada día está más claro. Si dudas, mira la historia de Charlie, un ventrílocuo argentino enamorado hasta las trancas de su muñeca.
Charlie cuenta que al principio tenían una relación puramente profesional, pero una actuación lo cambió todo y desde entonces están juntos, sumando ya treinta años. En realidad, ambos son la misma persona, pero no se sienten como tal, se sienten dos espíritus diferentes. Y están enamorados.
El ventrílocuo confesó que se quedó solo hace 40 años y buscaba a alguien con quien poder hablar, así que se le ocurrió que podía hacerlo con sus propias manos. Tuvo otras relaciones con chicas de carne y hueso, pero se ponían celosas de su muñeca y las acababa dejando por ella.
Charlie confiesa que creía que se estaba volviendo completamente loco, pero sigue con ella porque "la quiere y es suya".
