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A lo largo de la historia encontramos gobernantes que han sembrado el terror y la desolación para mantener su poder. Líderes con comportamientos tiranos y crueles.
Por desgracia, existen muchos más dirigentes que han escrito tristes capítulos de pánico y desolación. Descubre los mayores dictadores de la historia, los mandatarios más crueles y perversos.
JORGE RAFAEL VIDELA
Durante su juventud se integró a las filas militares de Argentina, institución en la que avanzó rápidamente. Formó parte de la Secretaría de la Defensa y dirigió la Academia Militar hasta la década de los 60. En 1976, ya nombrado comandante en jefe del Ejército, dirigió el golpe de estado que derrocó a la presidenta María Estela Martínez de Perón.
Durante su mandato disolvió el Congreso, prohibió el activismo político y estableció controles militares en las organizaciones obreras. Su régimen se dedicó a eliminar a todo disidente, hasta que en 1981 fue sustituido por el general Roberto Eduardo Viola. En 1985, las autoridades argentinas condenaron a Rafael Videla a cadena perpetua por su responsabilidad en el golpe de estado y las incontables violaciones a derechos humanos.
MAO ZEDONG
En 1921 cofundó el Partido Comunista -inspirado por las teorías de Karl Marx-, entidad que se alió con el grupo nacionalista Kuomintang con el fin de derrocar a los líderes feudales. Después de una segunda alianza durante la Guerra Sino-japonesa, se suscitó la guerra civil, que llevó a Mao al poder de la República China. Instauró políticas como el Gran Salto Hacia Adelante, un movimiento agrícola e industrial en el cual todos los recursos eran gestionados por el gobierno.
Esto llevó a una tremenda hambruna y la muerte de millones de ciudadanos. La Revolución Cultural fue otra estrategia emprendida por su gobierno con el fin de implantar un férreo control ideológico. Se calcula que más de un millón y medio de personas fallecieron durante esta época, además de que gran parte del patrimonio milenario chino fue destruído por considerarse supersticioso.
AUGUSTO PINOCHET
Se inclinó por la carrera militar a los 17 años. En el ejército desempeñó labores ejemplares hasta que, en 1972 y en medio de una delicada situación sociopolítica, fue designado comandante en jefe interino de las Fuerzas Armadas chilenas. Un año después fue confirmado como líder de la milicia y el 11 de septiembre del mismo encabezó un golpe de estado en contra del gobierno de Salvador Allende para, según él, liberar al país de la doctrina marxista.
Tardó un año más en volverse Jefe Supremo de la Nación. Su dictadura, que duró hasta 1990, se caracterizó por las detenciones arbitrarias, las desapariciones y un saldo de más de 40 mil víctimas.
FRANCISCO FRANCO
Fue un devoto militar de derecha que vivió en la España de izquierda. Su desmotivación terminó cuando lo nombraron jefe de personal en el ejército. La cada vez más frágil situación socioeconómica del país lo orilló a comandar el movimiento rebelde. En 1939 logró dominar todas las regiones del país. Con el deseo de devolverle la gloria económica a España se acercó al régimen nazi, sin involucrarse directamente en la Segunda Guerra Mundial.
Franco se alejó de los regímenes comunistas y volvió a instaurar la monarquía con él como líder vitalicio, un gobierno que subsistió gracias a la represión violenta, que dejó más de 200 mil víctimas. Al morir, en 1975, lo sucedió en el gobierno el rey Juan Carlos, que fue instruido por el mismo Franco.
BENITO MUSSOLINI
Se unió a las filas del Partido Socialista de Italia en 1900 y luego de participar en la Primera Guerra Mundial fundó el Partido Nacional Fascista que impulsó duras políticas de control social. En 1921 fue designado como líder del Parlamento y años después se convirtió en segundo al mando del reino italiano. Usó a la policía secreta y el ejército para someter a la ciudadanía, cumplir con sus objetivos políticos y alinearse con el movimiento antisemita.
“El Duce” instauró las llamadas leyes racistas, que segregaron por completo a las personas de origen judío de la vida pública del país. Se estima que durante su régimen murieron más de un millón de personas, entre semitas, disidentes y ciudadanos que dijeron o hicieron algo que levantó sospechas de los servicios de espionaje.
¿A quién más agregarías a la lista?
GRACIAS POR PASAR