
Las Hermanas del Valle no son las monjas promedio. En primer lugar, su cristianismo es no denominacional. Utilizan el hábito y valoran la espiritualidad pero no están afiliadas a ninguna de las iglesias cerca de su hogar, Merced, California. En vez de eso, pertenecen a una orden altamente especializada y devota dedicada al poder sanador de la mota.

Las Hermanas —que se volvieron ligeramente famosas por sus bálsamos, infusiones y aceites hechos de cannabidiol, el componente no sicoactivo de la cannabis— son voces activas en la campaña para normalizar la mariguana. Pero es una lucha difícil: a principios de este año, un decreto local hizo que sus cultivos fueran ilegales y, en marzo, Etsy cerró sin aviso la tienda donde vendían sus productos, por lo que se quedaron temporalmente sin negocio.











