El infierno no es como lo pintan, habrán escuchado decir alguna vez. Esto es cierto en cuanto a que, si nadie puede decir cómo va a ser el cielo, quien podrá decir con certeza cómo será el castigo eterno.
Castigo eterno, que, no se puede afirmar con certeza si será o no eterno. Pues siendo Dios como lo conocemos, todopoderoso e infinito en bondad y caridad; como se nos puede ocurrir pensar que nos enviara a sufrir tormentos sin fin, por siempre jamás.
En contraposición a esta duda, nos surge otra que parece tener más lógica. ¿Cómo podemos creer que algo tan exquisito como el cielo podría ser, siquiera vislumbrado por aquellos, que no solo vivieron toda su vida durante el tiempo de gracia, sino que además de ignorar o abusar de esta gracia, gozaron, ya en la tierra los bienes que esta cosecho a lo largo de toda la era? Y no hablo del goce como algo malo en si mismo. Hablo del abuso de este goce. Del mal uso que se hace de todos los bienes que la luz del Cristo arrojo al mundo por su infinito amor hacia nosotros.
Sabemos entonces, que si bien en su Resurrección, el Cristo ascendió a su viaje hacia otros mundos en su cuerpo glorificado, al volver, este cuerpo no será el mismo. Habiendo dejado esta tierra, su Cuerpo, solo podía ser contemplado por aquellos que tenían Fe. Y así el les dejo su enseñanza final: “Ustedes creen en mi Nombre ahora que me han visto. Pues yo me manifiesto a ustedes en carne incorruptible para enseñaros que la carne debe ser sometida al espíritu. Pero si ustedes tuvieron que verme para creer que fui enviado por aquel que me concibió; como podrán, Oh, generación de fornicarios, creer en aquel que me envió.
Esto es señores, lógica pura . Conociendo los hechos que han sido defendidos a lo largo de 2000 años, no podemos, alegar excusa alguna.
Pues sÍ, como decía. Cristo murió y venció a la muerte por el mérito de su propia persona; en su Resurrección, la gloria de su Cuerpo, aunque majestuosa en comparación con la mera persona sometida al pecado; esta fue muy tenue en realidad. Lo que se comprueba por el hecho de que solo pudo ser visto este Cuerpo por aquellos que le buscaban y tenían fe en su nombre.
Si lo último suena familiar, no es de extrañar. Pues sabemos que no se concibe el fruto de la gracia sin la Fe de aquel de quien proviene. Además si no somos dóciles, para matar el ser que no es de nuestra persona, permitiendo que ingrese en nuestro corazón aquel que lo hará salir de una patada en el orto, muy poco podemos esperar comprender, y mucho menos sentir.
Decía yo, pues, que su Gloria al partir fue tenue. Fue apenas una semilla que el dejo atrás en manos de sus discípulos, quienes recibieron la misión apostólica y el deber de espigar esa semilla. A lo largo de la historia que contamos a partir de la primera navidad, señalamos varias edades, las cuales solo hacen referencia al estado de crecimiento de ese árbol plantado por el buen viñador.
Ni que decir tengo, que, al parecer nos hallamos en una etapa importante en nuestra historia, pues si prestamos atención, estamos constantemente viendo movimientos de diversa índole, que expresan una crispación evidentísima. Nadie va a apretar el botón de la bomba atómica, no, no. Pues todos quienes tienen Fe saben que el Advenimiento a comenzado.
Así pues llegamos a la cuestión de la que partimos. ¿Qué será a la segunda Venida? No nos interesa tanto, seamos sinceros, que sucederá con la humanidad en general, pues de esta se evidencia un grado tal de necedad e ingratitud que en nada alimenta nuestra fe en ella. Pero sí nos surge, la pregunta, QUÉ ME VA A PASAR A MI.
Miedo, tristeza, incertidumbre, ansiedad, negación incredulidad… Sofismas, nada mas. Es obvio , no lógico lo que nos va a pasar. Ya está dicho en lo que hablo Jesús en el Evangelio nosecuanto, AL QUE TIENE SE LE DARÁ, PERO AL QUE NO TIENE SE LE QUITARA LO QUE AUN TENGA.
¿Suena un toque complicado, no? ¡Pero ni tanto! Simplemente Cristo nos estaba informando (ni siquiera advirtiendo, simplemente informando: libre albedrío, señores!) que si cuando el volviese nos enganchaba en onda con Él, y haciendo valer su gracia, entonces todo bien, capaz que se copa y nos regala un par de planetas, depende como se hayan portado, eh! Pero si al contrario al encontrarse con Él, ustedes dicen “No Señor, pasa que a mi me anotaron en catecismo, pero resulta que yo salía de la escuela y me iba a la casa de un amigo. Y la casa de el quedaba a quince cuadras de donde tenía que ir a prepararme para recibirte en el sacramento de la comunión”. (EDIT; ESTE ES MI CASO PERSONAL)Minga, dame la play, la pc, y el cel, les va a decir. Se me va pa la derecha. Y ahí en la derecha va a ir armando un montoncito, montonazo, que se yo de gentes. ¿Qué hará con esas gentes? Ese es señores, el motivo de este post, pero como siempre me fui al carajo.
Aun así no los quiero dejar con la intriga así que vamos a considerar tres opciones. En el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo.
En el nombre del Padre: La más grossa, la más zarpada. La que hizo flashar a los católicos durante mil quinientos años. El infierno de Danthe, concebido en su poema renacentista La Divina Comedia. La cual, como es vox populi, presenta un abismo diseñado en Siete niveles subterráneos, correspondiendo a cada nivel un pecado capital, y habitado cada uno de ellos por los más fieles representantes de cada pecado en particular. Su entrada tenía una inscripción en la cual se podía leer “los que entráis dejad atrás toda esperanza”. Esto suena lógico a los que estudiaron teología, pues es considerado que las virtudes teologales son tres: Caridad, Fe, Esperanza. Al llegar el tiempo, solo prevalecerán la Fe y la Caridad. Pues la esperanza ya no será útil a nadie, ni a quienes vayan a ver cumplidas las promesas de Dios, enriqueciendo así la Caridad y la Fe. Ni a quienes sean negadas estas promesas, pues no tuvieron Fe en ella, ni supieron alimentar la Caridad que la Gracia les incitaba a alimentar en cada instante de sus vidas. Estos últimos nada podrán ya esperar, que no sea, si se cree en los cuadros pintorescos que pinta la obra del florentino, una eternidad de castigo y sufrimiento.
En el nombre del Hijo: Personalmente la concepción que a mi más me agrada. No tengo una idea tan profunda de ella, pues mis lecturas son muy lerdas. Pero si puedo hacerme una idea de ella, mas que por instrucción particular, por sensación personal. Aquel día en que me sentí más centrado con la vida en general, descubrí, oh sorpresa, que esta no me correspondía. Fui de adentro, hacia afuera; y al volver, sentado en mi habitación, vi el quilombo que había armado por todos lados, a lo largo del día y sentí un enorme deseo de caerme dentro mío y no volver a salir más. Pues aquello que contemplaban mis ojos, no podía, no de ninguna manera, ser lo que me enriqueciera. Ni eso que poseía, ni aquello que me esperaba en potencia. Se trataba de otra cosa, era evidente… Pero el día casi había terminado, me fui a comer las altas pizzas que hiso mi vieja esa noche, mientras me revolvía inquieto todo mi interior, sentado a la mesa. Un rato después me fui a dormir. Tras muchas horas de sueño me desperté y todo bene, todo normal.
De que concepción hablo entonces? De el Eterno Retorno, Señores. Si bien es una idea muy antigua, como enseño San Morgan Freeman, el último que la desarrollo en la literatura popular fue el jodido de Nietzche. Y si bien no la llego a flashar todo lo que él hubiera querido con esta interesante idea, pobrecito; si dejo muy claro sus aspecto fundamentales. Él desarrollo la idea de un Suprahombre, un hombre liberado, que tuviese pleno uso de todas las facultades que le provee su simple naturaleza humana. OK. Un hombre perfecto. Este hombre se va haciendo tan perfecto, que va viviendo sus días, hasta que llega a vivir uno de ellos como el día perfecto. EL DIA PERFECTO. Nada que cambiar, nada que quitar, ni agregar. Nuestras personas tienen todo eso que podrían concebir desear. Y lo tendrán una y otra vez. Repitiéndolo para siempre jamás. En un círculo vicioso de nunca acabar. Una prisión de realización ególatra, ni más, ni menos. Y el castigo comienza, cuando comienza el hastió, cuando eso que en su momento deseamos para nosotros mismos y obtuvimos haciendo valer nuestra voluntad personal, ya no nos satisfaga. Cuando el coño de Ema Watson, tan húmedo y delicioso como nos pareció las primeras 50000 que lo probamos, ya no nos apetezca. Pues viviremos ese día con nuestra naturaleza humana intacta. Haciéndola valer en todo lo que tiene de excelente, pero siendo humana al fin, y por tanto corruptible. Y al llegar el momento en que ese coño apretadito que es hoy nuestro mayor deseo, se convierta en un abismo sin escapatoria ni cambio por uno pa romper, que io no soy tuerto; llegara el momento en que por primera vez deseemos algo distinto, y será entonces que miremos para arriba y solo veremos oscuridad. Proferiremos un grito enorme que se escuchara en todo nuestro prado. Pero que será inexistente para aquellos que se encuentren en donde este la fiesta de la Vida.
Y por último aunque no menos importante.
En el nombre del Espíritu Santo:
Esta es la concepción que me parece más lógica. NO HABRÁ INFIERNO, NO HABRÁ CASTIGO ETERNO PARA NADIE. Llegado el momento Dios ya no va a renegar más con este bichito rebelde que es el humano. Enviara a su Hijo unigénito a la tierra por vez segunda. Y apenas él se asome a este mundo, Su Gracia, en todos lados que usted lo quiera por el momento, será absorbida por su Cuerpo Glorificado y así devuelta a Él. Quienes no hayan hecho propia esa gracia, ya no podrán poseerla, ya no será gracia, será como en el Antiguo Testamento, merito.
La Gracia que poseemos hoy día como bien común a la humanidad, solo se sustenta en la Fe y la Caridad, entre nosotros los seres humanos. De acuerdo a como desarrollemos estas virtudes, es la gracia que nos proviene de Jesucristo, nuestro Señor. Donde quiera que Él este.
Cuando Él vuelva, esa gracia, será chiste, comparada a la Gloria que contemplaremos. Pues no habrán ojos que no la sientan. Y aquellos ojos que se han apartado de la contemplación de todo aquello cuanto fue una señal, una invitación para reservar un lugar en la Joda de las Jodas; arderán en un instante y sus visiones serán oscurecidas por siempre jamás. Limitándose su existencia, si es que alguna poseerán a la nada misma, pues el pecado ya rompe soberanamente las pelotas, y no, de ninguna manera, el que no es prevalecerá.
Chupamela satanas EDIT: (MENTIRA, TODO BIEN LOCO, PERO CONMIGO NO CONTES, QUE SE YO, FIJATE QUE ONDA LOS DE ACA ABAJO, QUE SE RÍEN CUANDO ESTOY MIRANDO LA MADRE ANGELICA. ANDA CON ELLOS. CUANDO TENGA QUE CAGAR A TROMPADAS A ALGUNO, HABLAMOS. OK? ABRAZO!)
Ven, señor Jesús
Los amo, pendejos.
Amen.
Castigo eterno, que, no se puede afirmar con certeza si será o no eterno. Pues siendo Dios como lo conocemos, todopoderoso e infinito en bondad y caridad; como se nos puede ocurrir pensar que nos enviara a sufrir tormentos sin fin, por siempre jamás.
En contraposición a esta duda, nos surge otra que parece tener más lógica. ¿Cómo podemos creer que algo tan exquisito como el cielo podría ser, siquiera vislumbrado por aquellos, que no solo vivieron toda su vida durante el tiempo de gracia, sino que además de ignorar o abusar de esta gracia, gozaron, ya en la tierra los bienes que esta cosecho a lo largo de toda la era? Y no hablo del goce como algo malo en si mismo. Hablo del abuso de este goce. Del mal uso que se hace de todos los bienes que la luz del Cristo arrojo al mundo por su infinito amor hacia nosotros.
Sabemos entonces, que si bien en su Resurrección, el Cristo ascendió a su viaje hacia otros mundos en su cuerpo glorificado, al volver, este cuerpo no será el mismo. Habiendo dejado esta tierra, su Cuerpo, solo podía ser contemplado por aquellos que tenían Fe. Y así el les dejo su enseñanza final: “Ustedes creen en mi Nombre ahora que me han visto. Pues yo me manifiesto a ustedes en carne incorruptible para enseñaros que la carne debe ser sometida al espíritu. Pero si ustedes tuvieron que verme para creer que fui enviado por aquel que me concibió; como podrán, Oh, generación de fornicarios, creer en aquel que me envió.
Esto es señores, lógica pura . Conociendo los hechos que han sido defendidos a lo largo de 2000 años, no podemos, alegar excusa alguna.
Pues sÍ, como decía. Cristo murió y venció a la muerte por el mérito de su propia persona; en su Resurrección, la gloria de su Cuerpo, aunque majestuosa en comparación con la mera persona sometida al pecado; esta fue muy tenue en realidad. Lo que se comprueba por el hecho de que solo pudo ser visto este Cuerpo por aquellos que le buscaban y tenían fe en su nombre.
Si lo último suena familiar, no es de extrañar. Pues sabemos que no se concibe el fruto de la gracia sin la Fe de aquel de quien proviene. Además si no somos dóciles, para matar el ser que no es de nuestra persona, permitiendo que ingrese en nuestro corazón aquel que lo hará salir de una patada en el orto, muy poco podemos esperar comprender, y mucho menos sentir.
Decía yo, pues, que su Gloria al partir fue tenue. Fue apenas una semilla que el dejo atrás en manos de sus discípulos, quienes recibieron la misión apostólica y el deber de espigar esa semilla. A lo largo de la historia que contamos a partir de la primera navidad, señalamos varias edades, las cuales solo hacen referencia al estado de crecimiento de ese árbol plantado por el buen viñador.
Ni que decir tengo, que, al parecer nos hallamos en una etapa importante en nuestra historia, pues si prestamos atención, estamos constantemente viendo movimientos de diversa índole, que expresan una crispación evidentísima. Nadie va a apretar el botón de la bomba atómica, no, no. Pues todos quienes tienen Fe saben que el Advenimiento a comenzado.
Así pues llegamos a la cuestión de la que partimos. ¿Qué será a la segunda Venida? No nos interesa tanto, seamos sinceros, que sucederá con la humanidad en general, pues de esta se evidencia un grado tal de necedad e ingratitud que en nada alimenta nuestra fe en ella. Pero sí nos surge, la pregunta, QUÉ ME VA A PASAR A MI.
Miedo, tristeza, incertidumbre, ansiedad, negación incredulidad… Sofismas, nada mas. Es obvio , no lógico lo que nos va a pasar. Ya está dicho en lo que hablo Jesús en el Evangelio nosecuanto, AL QUE TIENE SE LE DARÁ, PERO AL QUE NO TIENE SE LE QUITARA LO QUE AUN TENGA.
¿Suena un toque complicado, no? ¡Pero ni tanto! Simplemente Cristo nos estaba informando (ni siquiera advirtiendo, simplemente informando: libre albedrío, señores!) que si cuando el volviese nos enganchaba en onda con Él, y haciendo valer su gracia, entonces todo bien, capaz que se copa y nos regala un par de planetas, depende como se hayan portado, eh! Pero si al contrario al encontrarse con Él, ustedes dicen “No Señor, pasa que a mi me anotaron en catecismo, pero resulta que yo salía de la escuela y me iba a la casa de un amigo. Y la casa de el quedaba a quince cuadras de donde tenía que ir a prepararme para recibirte en el sacramento de la comunión”. (EDIT; ESTE ES MI CASO PERSONAL)Minga, dame la play, la pc, y el cel, les va a decir. Se me va pa la derecha. Y ahí en la derecha va a ir armando un montoncito, montonazo, que se yo de gentes. ¿Qué hará con esas gentes? Ese es señores, el motivo de este post, pero como siempre me fui al carajo.
Aun así no los quiero dejar con la intriga así que vamos a considerar tres opciones. En el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo.
En el nombre del Padre: La más grossa, la más zarpada. La que hizo flashar a los católicos durante mil quinientos años. El infierno de Danthe, concebido en su poema renacentista La Divina Comedia. La cual, como es vox populi, presenta un abismo diseñado en Siete niveles subterráneos, correspondiendo a cada nivel un pecado capital, y habitado cada uno de ellos por los más fieles representantes de cada pecado en particular. Su entrada tenía una inscripción en la cual se podía leer “los que entráis dejad atrás toda esperanza”. Esto suena lógico a los que estudiaron teología, pues es considerado que las virtudes teologales son tres: Caridad, Fe, Esperanza. Al llegar el tiempo, solo prevalecerán la Fe y la Caridad. Pues la esperanza ya no será útil a nadie, ni a quienes vayan a ver cumplidas las promesas de Dios, enriqueciendo así la Caridad y la Fe. Ni a quienes sean negadas estas promesas, pues no tuvieron Fe en ella, ni supieron alimentar la Caridad que la Gracia les incitaba a alimentar en cada instante de sus vidas. Estos últimos nada podrán ya esperar, que no sea, si se cree en los cuadros pintorescos que pinta la obra del florentino, una eternidad de castigo y sufrimiento.
En el nombre del Hijo: Personalmente la concepción que a mi más me agrada. No tengo una idea tan profunda de ella, pues mis lecturas son muy lerdas. Pero si puedo hacerme una idea de ella, mas que por instrucción particular, por sensación personal. Aquel día en que me sentí más centrado con la vida en general, descubrí, oh sorpresa, que esta no me correspondía. Fui de adentro, hacia afuera; y al volver, sentado en mi habitación, vi el quilombo que había armado por todos lados, a lo largo del día y sentí un enorme deseo de caerme dentro mío y no volver a salir más. Pues aquello que contemplaban mis ojos, no podía, no de ninguna manera, ser lo que me enriqueciera. Ni eso que poseía, ni aquello que me esperaba en potencia. Se trataba de otra cosa, era evidente… Pero el día casi había terminado, me fui a comer las altas pizzas que hiso mi vieja esa noche, mientras me revolvía inquieto todo mi interior, sentado a la mesa. Un rato después me fui a dormir. Tras muchas horas de sueño me desperté y todo bene, todo normal.
De que concepción hablo entonces? De el Eterno Retorno, Señores. Si bien es una idea muy antigua, como enseño San Morgan Freeman, el último que la desarrollo en la literatura popular fue el jodido de Nietzche. Y si bien no la llego a flashar todo lo que él hubiera querido con esta interesante idea, pobrecito; si dejo muy claro sus aspecto fundamentales. Él desarrollo la idea de un Suprahombre, un hombre liberado, que tuviese pleno uso de todas las facultades que le provee su simple naturaleza humana. OK. Un hombre perfecto. Este hombre se va haciendo tan perfecto, que va viviendo sus días, hasta que llega a vivir uno de ellos como el día perfecto. EL DIA PERFECTO. Nada que cambiar, nada que quitar, ni agregar. Nuestras personas tienen todo eso que podrían concebir desear. Y lo tendrán una y otra vez. Repitiéndolo para siempre jamás. En un círculo vicioso de nunca acabar. Una prisión de realización ególatra, ni más, ni menos. Y el castigo comienza, cuando comienza el hastió, cuando eso que en su momento deseamos para nosotros mismos y obtuvimos haciendo valer nuestra voluntad personal, ya no nos satisfaga. Cuando el coño de Ema Watson, tan húmedo y delicioso como nos pareció las primeras 50000 que lo probamos, ya no nos apetezca. Pues viviremos ese día con nuestra naturaleza humana intacta. Haciéndola valer en todo lo que tiene de excelente, pero siendo humana al fin, y por tanto corruptible. Y al llegar el momento en que ese coño apretadito que es hoy nuestro mayor deseo, se convierta en un abismo sin escapatoria ni cambio por uno pa romper, que io no soy tuerto; llegara el momento en que por primera vez deseemos algo distinto, y será entonces que miremos para arriba y solo veremos oscuridad. Proferiremos un grito enorme que se escuchara en todo nuestro prado. Pero que será inexistente para aquellos que se encuentren en donde este la fiesta de la Vida.
Y por último aunque no menos importante.
En el nombre del Espíritu Santo:
Esta es la concepción que me parece más lógica. NO HABRÁ INFIERNO, NO HABRÁ CASTIGO ETERNO PARA NADIE. Llegado el momento Dios ya no va a renegar más con este bichito rebelde que es el humano. Enviara a su Hijo unigénito a la tierra por vez segunda. Y apenas él se asome a este mundo, Su Gracia, en todos lados que usted lo quiera por el momento, será absorbida por su Cuerpo Glorificado y así devuelta a Él. Quienes no hayan hecho propia esa gracia, ya no podrán poseerla, ya no será gracia, será como en el Antiguo Testamento, merito.
La Gracia que poseemos hoy día como bien común a la humanidad, solo se sustenta en la Fe y la Caridad, entre nosotros los seres humanos. De acuerdo a como desarrollemos estas virtudes, es la gracia que nos proviene de Jesucristo, nuestro Señor. Donde quiera que Él este.
Cuando Él vuelva, esa gracia, será chiste, comparada a la Gloria que contemplaremos. Pues no habrán ojos que no la sientan. Y aquellos ojos que se han apartado de la contemplación de todo aquello cuanto fue una señal, una invitación para reservar un lugar en la Joda de las Jodas; arderán en un instante y sus visiones serán oscurecidas por siempre jamás. Limitándose su existencia, si es que alguna poseerán a la nada misma, pues el pecado ya rompe soberanamente las pelotas, y no, de ninguna manera, el que no es prevalecerá.
Chupamela satanas EDIT: (MENTIRA, TODO BIEN LOCO, PERO CONMIGO NO CONTES, QUE SE YO, FIJATE QUE ONDA LOS DE ACA ABAJO, QUE SE RÍEN CUANDO ESTOY MIRANDO LA MADRE ANGELICA. ANDA CON ELLOS. CUANDO TENGA QUE CAGAR A TROMPADAS A ALGUNO, HABLAMOS. OK? ABRAZO!)
Ven, señor Jesús
Los amo, pendejos.
Amen.