La presencia de la eyaculación en el varón marca una importante diferencia entre los orgasmos masculinos y femeninos; pero no es ésta la única diferencia. El varón, luego de haber eyaculado comienza una fase en la cual le resulta fisiológicamente imposible alcanzar otro orgasmo o eyacular nuevamente. Se trata del “período refractario”, dependiendo su duración de varios factores como el cansancio, la edad, y el estímulo.
En cambio, la mujer puede alcanzar uno o más orgasmos sucesivos si se mantiene una estimulación adecuada. Que sea posible no significa que esto le ocurra siempre, pudiendo resultarle tan placentero un orgasmo como varios. Incluso es raro que una mujer alcance múltiples orgasmos durante la mayor parte de su vida sexual.
Tampoco es cierto que existen dos tipos de orgasmos femeninos: uno clitoriano por estimulación del clítoris y otro vaginal, por penetración. El orgasmo es sólo uno y es independiente de la fuente de estimulación.
Pero también existen semejanzas entre los orgasmos femeninos y masculinos. En primer lugar, todos tenemos el derecho a disfrutar de esta experiencia. Ya forma parte de la historia la época en las que las mujeres debían ocultar el placer que les producía el orgasmo. Incluso hoy pasa lo contrario: algunas mujeres manifiestan fingir su orgasmo para no dañar la autoestima del varón.
Además, la percepción de las contracciones rítmicas del orgasmo resulta tanto para el varón como para la mujer, sumamente placentera.
Mentiras más comunes sobre el orgasmo femenino:
Creencias femeninas que interfieren en el vínculo
Mentiras más comunes sobre el orgasmo masculino:
Hombres y mujeres no solo vemos el mundo de una forma diferente, sino que además reaccionamos ante ciertos impulsos también de maneras distintas, aunque en muchos casos con importantes similaridades. En el plano sexual sabemos que los hombres reaccionan ante un estimulo de forma más rápida que las chicas, pudiendo tener una erección en 10 segundos, mientras la mujer demora casi el doble en excitarse.
Desde una perspectiva física es sencillo reconocer cuando un hombre ha alcanzado el máximo placer a diferencia de las mujeres. En ellos se hace evidente mediante la eyaculación, aunque no siempre ocurre al mismo tiempo que el orgasmo, ésta puede demorar unos minutos.
En las mujeres es difícil determinar el momento exacto que llegan al clímax, aunque las sensaciones de placer invaden todo el cuerpo, hay quienes aún no han aprendido a identificarlas. Y la mayoría no presentan una señal física, como la expulsión de líquido o algo similar.
Otra de las grandes diferencias del placer femenino y masculino es la frecuencia con que se presenta el orgasmo. Una investigación de la Universidad de Chicago revela que 75% de los hombres sí alcanza el clímax en su vida sexual, mientras que solo 50% de las mujeres lo logra.
Sin embargo, el placer les dura menos a ellos. El clímax masculino dura aproximadamente entre tres y ocho segundos, y el femenino alrededor de 13 a 51 segundos. Además de que es más sencillo para ellas tener orgasmos múltiples en un periodo corto de tiempo.
Para alcanzar el máximo placer existe una diferencia sustancial en los hombres y las mujeres: los sentimientos. De tal manera que los problemas psicológicos y emocionales son capaces de inhibir por completo la satisfacción sexual femenina, cosa que no sucede con los hombres.
Cerebro influyente
Por su parte, en un artículo de la Universidad de Granada apunta que la respuesta sexual femenina es impulsada desde la parte derecha del hipotálamo, mientras que en los hombres surge del lado izquierdo. Lo que marca una diferencia en las señales de placer.
En cambio, la mujer puede alcanzar uno o más orgasmos sucesivos si se mantiene una estimulación adecuada. Que sea posible no significa que esto le ocurra siempre, pudiendo resultarle tan placentero un orgasmo como varios. Incluso es raro que una mujer alcance múltiples orgasmos durante la mayor parte de su vida sexual.
Tampoco es cierto que existen dos tipos de orgasmos femeninos: uno clitoriano por estimulación del clítoris y otro vaginal, por penetración. El orgasmo es sólo uno y es independiente de la fuente de estimulación.
Pero también existen semejanzas entre los orgasmos femeninos y masculinos. En primer lugar, todos tenemos el derecho a disfrutar de esta experiencia. Ya forma parte de la historia la época en las que las mujeres debían ocultar el placer que les producía el orgasmo. Incluso hoy pasa lo contrario: algunas mujeres manifiestan fingir su orgasmo para no dañar la autoestima del varón.
Además, la percepción de las contracciones rítmicas del orgasmo resulta tanto para el varón como para la mujer, sumamente placentera.
Mentiras más comunes sobre el orgasmo femenino:
- El orgasmo sólo se obtiene por penetración
- Hay que tener por lo menos un orgasmo durante la penetración
- Si no alcanzas un orgasmo, es mejor fingirlo
- Si no tienes un orgasmo el ego y buen desempeño de tu pareja quedan dañados
Creencias femeninas que interfieren en el vínculo
- El debería darme un orgasmo
- No tengo por qué decirle que me gusta, él debería saberlo
- Estoy tardando mucho, mejor finjo
- Para él es más importante el placer que para mí
- Me avergüenza lo que estoy haciendo
Mentiras más comunes sobre el orgasmo masculino:
- Para no eyacular rápido hay que pensar en un problema o distraerse.
- Si se usan dos presevativos, se dura más
- Para durar más es bueno colocarse xilocaína sobre el pene(WTF)
- Eyacular y tener un orgasmo es lo mismo
- El orgasmo dura alrededor de 5 minutos
- Tiene mejor orgasmo el hombre con pene grande que el hombre que lo tiene pequeño
Hombres y mujeres no solo vemos el mundo de una forma diferente, sino que además reaccionamos ante ciertos impulsos también de maneras distintas, aunque en muchos casos con importantes similaridades. En el plano sexual sabemos que los hombres reaccionan ante un estimulo de forma más rápida que las chicas, pudiendo tener una erección en 10 segundos, mientras la mujer demora casi el doble en excitarse.
Desde una perspectiva física es sencillo reconocer cuando un hombre ha alcanzado el máximo placer a diferencia de las mujeres. En ellos se hace evidente mediante la eyaculación, aunque no siempre ocurre al mismo tiempo que el orgasmo, ésta puede demorar unos minutos.
En las mujeres es difícil determinar el momento exacto que llegan al clímax, aunque las sensaciones de placer invaden todo el cuerpo, hay quienes aún no han aprendido a identificarlas. Y la mayoría no presentan una señal física, como la expulsión de líquido o algo similar.
Otra de las grandes diferencias del placer femenino y masculino es la frecuencia con que se presenta el orgasmo. Una investigación de la Universidad de Chicago revela que 75% de los hombres sí alcanza el clímax en su vida sexual, mientras que solo 50% de las mujeres lo logra.
Sin embargo, el placer les dura menos a ellos. El clímax masculino dura aproximadamente entre tres y ocho segundos, y el femenino alrededor de 13 a 51 segundos. Además de que es más sencillo para ellas tener orgasmos múltiples en un periodo corto de tiempo.
Para alcanzar el máximo placer existe una diferencia sustancial en los hombres y las mujeres: los sentimientos. De tal manera que los problemas psicológicos y emocionales son capaces de inhibir por completo la satisfacción sexual femenina, cosa que no sucede con los hombres.
Cerebro influyente
Por su parte, en un artículo de la Universidad de Granada apunta que la respuesta sexual femenina es impulsada desde la parte derecha del hipotálamo, mientras que en los hombres surge del lado izquierdo. Lo que marca una diferencia en las señales de placer.