
Cada quien tiene sus distintas razones y sé que muchos en esta virgo/friki comunidad han tenido que recurrir a las damas de compañía ya que no les queda de otra, este artículo que comparto de la BBC Mundo explica 4 casos en específicos.
1) Por falta de oportunidades para conocer mujeres

Fred es uno de estos hombres que paga por estar con una prostituta. Según «BBC Mundo », no lo hace únicamente por el sexo, sino por poder compartir su vida con una mujer. Afirma que no le queda otro remedio, pues ha pasado la mayor parte de su vida viviendo en una granja alejada de la civilización y no ha tenido oportunidades para entablar una relación con una chica.
Por eso, desde hace seis años paga a Laura para que de paseos junto a él, le acompañe al cine, o para cenar juntos. «Realmente no era tanto el sexo sino el deseo de contar con la compañía de una mujer, y si uno no está saliendo o socializando, es muy difícil saber cómo conseguir amigas», explica Fred. Laura, por su parte, parece estar contenta con este curioso romance: «Ahora nos conocemos tan bien que Fred sencillamente transfiere el dinero a mi banco antes de que nos encontremos».
2) Para huir de un matrimonio sin relaciones sexuales

Mientras que Fred busca amor, otros hombres como Robert quieren simplemente mantener una relación sexual con alguien para huir de su matrimonio. «Terminé siendo un hombre con una libido muy alta casado con una mujer que realmente no disfruta del sexo… ni siquiera de abrazos, besos, caricias, nada así. Ella es una pareja excelente y en el resto de aspectos nos llevamos de maravilla; pero en la cama, no», explica este sujeto a «BBC Mundo ». Por ello, y aunque afirma que nunca dejará a su mujer, guarda sus ahorros para gastarlo en prostíbulos. Y es que, según cree, esto mejorará su matrimonio.
3) Para evitar el dolor de la ruptura

Robert, por su parte, prefiere pagar por estar con una prostituta para evitar el dolor que le generan las rupturas. De 30 años, este joven afirma que odia la complejidad de las relaciones, por lo que prefiere la espontaneidad de un encuentro fulgurante con una chica y olvidarla antes de que pueda hacerle daño.
4) Por timidez
La «BBC Mundo », finalmente, ha detectado otro tipo de hombre aficionado a la prostitución: el que es demasiado tímido para entablar una relación con una mujer. Simón es uno de ellos, una persona a la que no le ha resultado fácil conocer chicas nunca. Por eso, a los 29 años decidió que iba a pagar por perder la virginidad. Desde ese momento, suele visitar a la misma prostituta de forma periódica, aunque afirma que sabe que su «amante» no se acostaría con él si no fuera por el dinero.