Este es un pequeño, solo por asi llamarlo, de las armas, mas vistosas, extrañas, y quisas salvajes y bestiales que haya utilizado el hombre en batalla, obviamente es solo a modo informativo.
Definición
Un Bec de Corbin era un arma enastada o martillo largo usado en Europa occidental -sobre todo en Francia- cuya singularidad radicaba en el "Pico" de la cabeza de armas de su martillo, en su uso a dos manos y por quienes lo usaron: La guardia francesa de la "maison du roi".
Orígenes e Historia
Similar y compartiendo nombre con el Pico de Cuervo -que era un término medieval genérico para una forma del "pico" militar de los martillos basada en el pico de su homónimo aviar-, se diferenciaba de él por su longitud y por la forma de la cabeza de armas, por ello fue muchas veces confundida con alabardas y martillos de Lucerna. Esta arma fue usada sobre todo en el siglo XV en Francia, por eso, su término en francés "Bec de Corbin" se emplea en otros idiomas en lugar de traducirlo.
Durante esta época, el arma fue muy empleada por la aristocracia como arma de duelos y combates judiciales, junto al hacha de petos y el montante.
Ya en el XVI el "Pico de grajo" pasó a ser empleada como arma de palacio por guardias reales. Además al ser un arma de oficiales de la "maison du roi" (Guardia de la administración del rey de Francia) y cuya figura se empleó en blasones y heráldica, estos martillos se encuentran más veces en museos debido a la existencia de ejemplares de gran calidad y belleza. De ahí su principal distinción con el martillo Pico de cuervo de finales del medievo especializado para perforar armaduras metálicas y sin "estatu" aristocrático.
Morfología
Un Bec de corbin tenía una cabeza de armas que resemblaba la cabeza de un grajo, de ahí su nombre. Tanto el pico, como el peto contundente (Formado por varias aristas similares a las plumas posteriores de la cabeza de un ave) jugaban con sus formas para que se pareciera al animal que le da su nombre.
De cerca de dos metros de longitud, el Bec de corbin se diferencia de su "primo" enastado, el Martillo de Lucerna en su cuchilla del tope, que no es tan exageradamente larga como la del arma suiza.
El Goedendag (en holandés "Buenos días" es un garrote grande, pesado y tosco armado con una afiliada punta de hierro asida a él por un pesado refuerzo metálico, otro modelo es un bastón largo terminado en un trozo de madera con espinas de acero en secuencia.
Orígenes
Esta es un arma con cierta controverisa sobre "qué era un goedendag" dadas las diferentes versiones de los cronistas de las batallas entre Francia y Flandes de principios del siglo XIV.
Según los holandeses, el goedendag fue un arma "improvisada" desarrollada para la leva flamenca que surgió cerca del siglo XIII en respuesta a la falta de equipamiento militar "serio" de las tropas de infantería del ejército de Flandes que luchó contra la opresión y ocupación por parte de Francia y en favor de su posterior independencia. Según esta fuente un goedendag no era más que un garrote pesado con púa afilada, y larga cual lanza, cuya cabeza de armas de hierro macizo se introducía bastantes centímetros en la madera del garrote para ganar mayor peso a la hora de golpear.
Según algunos cronistas franceses, los goedendag "causaban heridas de tajo" por lo que durante mucho tiempo se creyó que eran versiones primitivas de las alabardas. Y aunque el tipo de heridas pudo ser así, lo que probablemte sucedió fue que se emplearon "a la vez" goedendags y armas enastadas de la familia de las alabardas.
El Goedendag en la Historia
Esta arma pasó a los anales de la Historia por la deshonrosa derrota que inflingió a los flamantes caballeros de Francia en la batalla de Courtrai de 1302. En esa batalla por la defensa de Flandes, se enfrentaron la mejor caballería pesada de todo el Medioevo contra una más reducida tropa flamenca compuesta sobre todo de infantes reclutados y sin casi panoplia. Esta infantería, portaba solamente como arma principal estos "sobrevalorados" goedendags, y una orden de Guido de Dampierre, conde de Flandes: "...no hacer ningún prisionero por pedir rescate, mas degollarlos a todos..." Así fue como con esta encomienda y los goedendag, los flamencos consiguieron derrotar a la mejor tropa pesada de la Europa medieval en una cruenta batalla que se denominaría más tarde como "La batalla de las espuelas de oro". Considerándose una de las pocas y gloriosas batallas desiguales ganadas por la infantería a la caballería hasta ese preciso momento de la Historia.
Como en otras ocasiones (Ver la dolorosa derrota francesa en Azincourt), la "ineptitud" o desorden de los mandos y nobles franceses fueron en buena medida los causantes de la derrota de un ejército -el suyo- infinitamente superior al de su enemigo. Por ello, y aunque esta batalla sirvió para inicar el "mito" de los goedendag -y el inicio de la decadencia de la caballería pesada-, posteriores batallas sirvieron para darle la revancha a los franceses, y -sobre todo- demostrar que la efectividad de esa tropa flamenca armada con estas armas fue más que dudosa, pues les siguieron derrotas tras las primeras victorias de la causa flamenca contra Felipe IV.
La palabra macana proviene de un vocablo taíno, lengua caribe. Generalmente así se denomina a las mazas de madera que utilizaban los guerreros precolombinos, pero también a los garrotes pesados.
Las más famosas macanas son las mexicas, llamadas en náhuatl macuahuitl o maquahuitl, que eran del tamaño de un machete, hechas de madera dura (como el ocote), con varias hojas afiladas de obsidiana incrustadas en los bordes y una cinta en el extremo inferior para sujetarla al brazo del guerrero.
El objetivo principal de esas macanas no era el de matar a los enemigos, sino poder malherirlos o aturdirlos para que pudiesen ser capturados después. Para los mexicas era más valioso un enemigo malherido que uno muerto, pues así podía ser sacrificado en los templos. Al dar sus primeros golpes las macanas eran mortales, pero mientras golpeaban, las piedras se iban rompiendo en el curso de la batalla. Cuando ya no tenían ninguna, no eran más que simples garrotes de madera.
La versión policial contemporánea se denomina PR 24 y está generalmente hecha de policarbonato, la tonfa es una macana con un manguito que sirve para sostener, empuñar y asestar golpes, así como para realizar inmovilizaciones. es la evolución de la macana tradicional.
El Mangual, o Látigo de armas, era una arma muy parecida al lucero del alba compuesta de una "vara", cadenada, que finalizaba en una/s cabeza/s de maza que no eran más que bolas "plomadas" con púas. Usada en la Edad Media, estaba compuesta de unas cadenas de hierro que finalizaban en bolas metálicas de pinchos, sujetas por su otro lado por anillos fijos a un mango de madera, como el de los mayales.
Orígenes
El mangual, también llamado después "látigo de armas"-, fue un arma desarrollada a partir de un utensilio campesino denominado mayal, de la que a lo largo de los años copió el concepto de maza de látigo.
Durante muchos años -y a partir del siglo XVII y XVIII- la voz castellana de mangual se aplicó a toda maza de "cadena". Pero dado que su último término se le aplicó "vulgar y académicamente" a su última versión militar de vara de cadenas con cabezas de maza, esta arma que no es más que una maza de cadenas, no sería si no un arma de vara, de largo de un codo, cuyas armas cadenadas servirían tanto para hacer mal como para "atrapar" otras armas. Por lo tanto estaría en boga durante los siglos XII a XIV. Aunque sus ejemplares de colecciones y museos sean posteriores.
El Mangual histórico
Si bien comenzó como un desarrollo del arma campesina Mayal, el Mangual, o Látigo de armas, acabó convirtiéndose en un arma especializada para el combate contra armadura de placas y defensas (escudos o mejores armas). De "vara" de no más de 4 dm, su/s cadena/s y cabeza/s que por norma -y para evitar herir al portador- SOLO medía un tercio de la longitud del mango. Por ello, estas características la hacían un arma muy ofensiva de golpeo y -según se dice- enganche, aunque esto último no está al cien por cien contrastado.
Un martillo Lucerna (o de Lucerna) es un martillo enastado compuesto de una cabeza de armas cuyos "petos" son un común pico, un contra peto de martillo (parte menos punzante y más contundente o roma) y una larga punta de lanza (punzón) muy aguda en su tope, la cual le otorga su "característica" diferencial.
Orígenes
Este tipo de martillo de guerra a dos manos, y muy larga púa en su tope, surgió en Suiza en el medievo sobre el siglo XIV. Concretamente -o bien la mayoría de ejemplares provenían de allí- en el cantón suizo de Lucerna, de ahí su nombre.
Durante la Baja Edad Media, este tipo de armas de infantería a dos manos tuvieron en muchas ocasiones orígenes suizos o centroeuropeos, debido en buena manera a la ingente utilización de soldados de a pie, en esa época y en esa zona, cuyas victorias comenzaron a marcar el declive de la caballería pesada y el resurgir de la infantería. Es en este tiempo cuando los mercenarios -infantes- suizos logran tal reputación que sus tácticas y armas son importados y copiados por muchos ejércitos de finales del medievo.
Morfología
Este tipo de martillos enastados exclusivos de infantería solían rondar los dos metros de longitud, carecían de guardas, y estaban ligeramente ferrados en su asta. Su cabeza de armas se componía de un pico o púa recta punzante y su contrapeto se solía encontrar con "pares" (2 o 4) de pinchos semi romos -al cual se le denominaba martillo- puesto que su función era contundente, teniendo estas formas más afiladas que puramente romas para evitar que se deslizaran los golpes sobre las armaduras defensivas -normalmente las metálicas de los arneses de "punta en blanco"-. Pero, sin duda alguna, su característica más importante y que le otorga su diferenciación es la prominente punta aguda de más de un codo que fue una evolución lógica de las armas de infantería para enfrentarse a las magnas armaduras góticas de placas.
Si bien el Martillo Lucerna no es un arma muy "original", no es más que un hacha de petos o martillo a dos manos tradicional (Muy similar al denominado Bec de Corbin) pero de mayor peto de punzada, si que sentó la base de la reutilización de armas de asta largas, tales como la media pica y las primitivas alabardas, en los ejércitos. Por ello, y por las victorias logradas con este tipo de armas, los suizos se ganaron su propia voz para estos martillos enastados.
Un martillo de guerra —mejor nombrado históricamente en castellano como martillo de armas— era un arma contundente, que el guerrero mantenía casi siempre a una mano, cuya cabeza de armas fijada a un asta o mango corto siempre se componía de una parte más roma para golpear y otra más afilada (Los "petos" o "pinchos" en forma de pico para estocar.
Pensado para el combate cuerpo a cuerpo, su diseño se asemeja al de un martillo, y, al igual que éste, consiste en una cabeza maciza de metal y un mango. Este último puede tener distintas longitudes, variando entre la de una alabarda y la de una maza. Es un arma que tuvo su auge en la Edad Media; se utilizaba para destruir las armaduras de los oponentes. La estrategia más común era llevar a varios soldados armados con maza o martillo y detrás de ellos infantería normal.
También se puede encontrar en algunas fuentes como "lucerna". Tratados sobre su manejo: Flos duellatorum de Fiore dei Liberi.
El martillo de guerra en la historia
Los martillos —o picos— militares fueron una variante de las primeras y primitivas armas contundentes de la humanidad. En el principio de los tiempos, las armas más fáciles de usar o fabricar fueron las porras, clavas y mazas. Pero a medida que el hombre aprendió de la guerra y usó armas defensivas como pieles, cueros y escudos, las armas de tajo o punzantes relegaron a las contundentes a un segundo plano.
Ya en siglos posteriores, en la época medieval, las defensas —sobre todo de arneses de placas— volvieron a popularizar armas contundentes muy especializadas como los martillos de guerra y otras subcategorías como el Pico de Cuervo por el poder de penetración que tenían al enfrentarse a armaduras completas de placas.
Por ello estas armas solo perduraron mientras perduró la "Armadura Blanca" o arnés de placas metálicas pero no eran buenas.
Morfología
Los martillos, mazas o picos militares eran armas "cortas" de como máximo el metro en contadas ocasiones. Su poder de pegada y penetración radicaban en la masa del arma, por ello siempre fueron más cortas —de menos de marca, como dirían en castellano antiguo— que espadas de armas.
Su longitud media oscilaba entre los 50 y 90 cm, por lo que su uso se basaba en estar bien armado —armadura— o bien de disponer de movilidad —a caballo—. La imagen de armas empleadas de esta guisa que no fueran sables o lanzas ha creado mucha discusión en cuanto a la efectividad de estas armas, ya que pareciera que estas se quedaban encajadas con facilidad al penetrar las corazas, pero con textos históricos en mano, estas armas, que servían tanto para derribar como para asestar un golpe cuasi definitivo, era muchas veces el arma principal, no la secundaria. Por ello el "problema de desencajar picos y martillos de corazas no pareció ser una razón para su uso o su desuso, y fueron populares entre los caballeros bien armados del medievo y posterior.
Definición
Un mayal de armas es el arma contundente que proviene de la herramienta campesiana que, compuesta de dos varas asidas, servía para desgranar cereales. En su versión militar occidental posee pocos cambios respecto a su "hermana" agrícola, tan solo refuerzos metálicos, cadena en lugar de tiras para unir las varas y ,en ocasiones, la vara tiene pinchos o cabeza de armas ferrada como las mazas. En las orientales, si se ven mayor número de ejemplares exclusivamente militares, tanto para infantería como para caballería.
Orígenes
El mayal militar es un arma "oportunista" de las levas, por ello su uso no fue generalizado, así como tampoco fue representada artísticamente como otras armas.
Este tipo de armas suelen aparecer en todas las épocas en las que se tiene o tuvo que movilizar al "pueblo" para la defensa nacional. Por ello son sus posteriores desarrolos "específicamente" militares los que sí se recuerdan más.
En el caso del Mayal de armas, su evolución y voz castellana directa de mayal de armas es el mangual.
Discusión etimológica
Si bien un mangual es un mayal para la guerra, los manguales perdieron muy pronto su forma original para transformarse poco a poco en látigos de guerra. Por ello el término mangual es mejor emplearlo con las mazas de "bola(s) y cadena(s)"
La maza es un arma contundente y a una mano -por norma general-, con una "cabeza de armas" de metal o piedra -dependiendo de la época- un asta de medio metro o menos siempre de madera, en sus primeros tiempos, la cual pasó a realizarse de toda una pieza metálica sobre todo a partir del medioevo. Es un arma claramente ofensiva, al principio era un simple vara o garrote con uno de sus extremos más ancho en el que se engastaba la roca que hacía de parte pesada y contundente, pero al paso de los siglos su evolución la llevó a las típicas armas totalmente metálicas cuya cabeza de armas empleaban las trinchadoras "cuchillas" o "aletas" repartidas geométricamente y a la que se denominó Maza de armas por su especialización militar. Esta cabeza de armas solía estar hecho de materiales más pesados o baratos como el bronce, plomo o hierro, reforzándose luego con esas cuchillas aceradas, formando el conjunto formas hexagonales, octogonales etc.
Historia
La maza que es una de las armas más simples y primitivas del hombre, acompañó al hombre desde sus primeras utilizaciones de herramientas, ya sea en forma de garrotes o de mazas primitivas. Veamos su recorrido por la historia:
De la Edad de Piedra a la de Bronce
El uso de la maza como arma de guerra se remonta a la época prehistórica y ha servido tanto para la lucha entre los hombres como para la caza de animales salvajes. Fue utilizada por las civilizaciones antiguas desde la prehistoria hasta bien entrada la Edad del Bronce, aunque cayó en desuso a partir de ahí por la evolución de las armas defensivas. Al ser un arma muy simple, sólo las "cabezas" de piedra de estas épocas que están muy bien pulidas han perdurado, pues dada la proximidad entre las hachas paleolíticas y el concepto de maza -ambas usaban piedras afiladas o talladas- eran muy parejos, la mayoría de restos caen en la categoría de hachas. Dentro de esta época se puede destacar el gran trabajo de pulido del Antiguo Egipto de rocas muy duras con forma "esférica" o de "pera". De esta época son las "cabezas de mazas ceremoniales" de Horus Escorpión, gobrenante predinástico y de Narmer, el primer faraón de Egipto.
Edad Antigua
Desarrollo: en las culturas "clásicas" (Grecia, Roma) el uso de mazas parece estar en un segundo plano. Dado que las técnicas de guerra de las infanterías de ambas culturas se acercaban más al de las falanges griegas, las armas enastadas fueron las primarias. Sólo a partir de la disgregación del Imperio Romano, se tiene constancia de su uso vuelve en forma de mazas de caballería, al menos en Bizancio. El resto de pueblos de los denominados "bárbaros" siguieron empleando mazas, aunque algunas ya pasaron a ser largas e incluso a dos manos.
Edad Media
El resurgir de esta arma llegó en la Edad Media, a juzgar por algunos monumentos figurativos donde se representan jinetes empuñando dicha arma como en el famoso Tapiz de Bayeux (siglo XI). Donde se puede apreciar que las mazas comienzan a emplear formas muy especializadas y pasan a ser completamente metálicas. Además, desde el (siglo XII?), se transformó en insignia de ceremonia y símbolo de poder (para la que ya había servido también en épocas pasadas) llegándose a transformar en armas de "parada". Tanto los reyes, emperadores, como la alta jerarquía eclesiástica usaban mazas como objeto de representación del poder. Por ello incluso las Órdenes Militares de la Iglesia usaban mazas en ciertas épocas en lugar de armas de tajo y punza por evitar "sangrar" a sus enemigos, lo que tenían supuestamente prohibido al ser frailes.
Su forma tradicional en esta época, la denominada Maza de armas, consistía en una sencilla bola o badajo de corazón de bronce o hierro, con cuchillas y/o puntas, colocadas en el extremo de un corto mango totalmente metálico. Sin embargo, en los siglos XV y XVI se fabricó a manera de molinillo crespado y también en hierro.
• Clava: garrote o maza poco labrado, algunas veces ferrado, y en su nudo, o cabeza, pinchos y púas.
• Goedendag: maza a dos manos de Flandes que logró gran reputación en el siglo XIV.
• Lucero del alba: (Inglés: Morningstar) subtipo de Maza de armas cuya cabeza armada tenía en su extremo por una bola llena de púas en lugar del tradicional badajo con cuchillas.
• Maza de armas: versión totalmente metálica y elaborada como arma militar especializada para enfrentarse a armaduras metálicas. Algunas se caraterizaban por su capacidad de perforación gracias a sus aletas o cuchillas que salían de la cabeza de armas.
• Macana: diferentes tipos de maza precolombinas.
• Mangual: subtipo de maza que podría tener categoría propia (Mazas de cadena). Arma que se compone de un vástago (vara) de madera a la que se le unen de 1 a 3 bolas metálicas con púas afiladas -cual erizo- unidas a la madera por cadenillas que "nunca" excedían del tercio de la longitud de la vara para no dañar al que la portaba.
• Mayal de armas: subtipo de maza a dos manos que podría tener categoría propia (Mazas de cadena). Arma derivada de la herramienta campesiana que servía para desgranar. Se compone de dos maderos, uno más largo que el otro, unidos por una pequeña cadena. En pocos de los ejemplares estudiados están ferrados.
Una Maza de armas (O maza barreteada en voz antigua) es simplemente una maza para la guerra. No obstante, el apelativo "de armas", que viene del francés, se le aplica -en Francia- para las mazas y martillos completamente metálicos de la Edad Media. Por tanto es una maza metálica medieval especializada muchas veces en "punzar" a través de las armaduras -además de contusionar al oponente- gracias a los apéndices de hierro o acero (Cuchillas o aletas) que dispuestos regularmente sobre la cabeza de armas muestran filos o lados puntiagudos.
Sirva también en castellano para designar cualquier maza o garrote militar.
Orígenes
La maza de armas es una evolución lógica de las armas contundentes (Ver artículo general de Maza)que se volvieron a emplear en guerras y batallas -o bien nunca lo dejaron- gracias a su fácil y económica construcción. Estas armas comienzan a ser de nuevo populares de manera generalizada en la Europa de la Alta Edad Media, mientras que otros lugares como la zona musulmana o Indopakistaní perduraron muchos siglos más.
La Maza de armas en la Historia
Las mazas militares reconocidas más tarde como Mazas de armas, y centrándonos en sus versiones metálicas no exclusivas para contusionar, aparecen ya en la Edad del Bronce, sobre todo por Oriente Medio, aunque normalmente el uso de las mazas era esencialmente contundente. Dado que estas armas requerían de poco adiestramiento militar, siempre fueron muy aceptadas entre las tropas comunes. Sólo hasta muchos siglos más tarde, las tropas de élite y nobleza no las emplearon amplia y militarmente, más bien se usaban como símbolo de estatus.
Es al inicio del Medioevo cuando las mazas -y martillos- vuelven a popularizarse sobremanera con el formidable desarrollo de las armas defensivas. A partir de este momento, cuando las armaduras -sobre todo por el Arnés- comienzan a desplazar a los escudos, es cuando las mazas de armas desarrollan su vertiente "perforadora" gracias a las cuchillas afiladas de su cabeza de armas. Pasa pues de ser un arma de poco estatus y consideración a un arma predilecta de caballeros. Además, dado que en la Edad Media las mazas vuelven a gozar del favor de la aristocracia como símbolo de poder y de jerarquía (En la Iglesia católica, Nobleza, etc.), comienzan a realizarse portentosas y ostentosas mazas y mazas de armas de "parada" e incluso pontificadas, dejando la coletilla en la historia de "Bastón de mando".
Morfología
Las Mazas y otras armas contundentes, salvo excepciones, solían ser armas a una mano, cortas (50-70 cm), y no tan pesadas como cabría esperar, entre 1,5 kg y poco más de 2 kg. Encontrándose -por supuesto- ejemplares más pesados y grandes.
La forma de su cabeza de armas pasa de tener formas esféricas, heredadas de sus antecesoras de piedra, a mostrar formas poligonales con aristas (Formas de estrellas poliédricas, por ejemplo.), de antorcha (Con punta cuasi afilada), a las versiones "de armas" propiamente dichas en las que las cuchillas o aletas (os apéndices afilados o picudos que sobresalen) comienzan a trabajarse más estilizada y de forma más efectiva para perforar armaduras de placas metálicas.
Salvo en sus primeras evoluciones, y en las versiones de levas que por obligación -por abaratar más bien- se realizaban con mango de madera, las Mazas de armas presentan vástagos completamente metálicos. Con o sin acolchamiento (Tiras de cuero, tejidos...) para empuñarlas.
Definición
El Pico de Cuervo es una subcategoría de arma contundente a una mano que se carateriza por poseer un "peto" (pico) de la cabeza de armas largo y curvado a semejanza del pico del ave que le da su nombre. Se presenta con arma de hacha o de martillo en su lado opuesto.
En francés el Pico de Cuervo se le llama también Bec de Faucon, pero se refiere más a la forma de la cabeza de armas, ya que se emplea también para armas enastadas.
Orígenes
El Pico de Cuervo es una subcategoría de los martillos y hachas de armas que se comenzó a desarrollar como solución ofensiva contra las Armaduras blancas (Llamada también Arnés: completa de placas metálicas). Por tanto es un arma que se desarrolló muy probablemente a partir del siglo XIV ya que el desarrollo del Arnésempezó con las armaduras de placas y mallas del siglo XIII al XIV.
En su forma primitiva, el Pico de Cuervo, al igual que sus "primos" el martillo y maza de armas podría ser un desarrollo de herramienta campesina o minera. Pero, dado que es una "arma especializada" para perforar arneses, es un arma completamente militar.
Morfología
El Pico de Cuervo, como ya hemos visto, son armas contundentes a una mano, lo que implica que son armas cortas (Debido a su peso) de unos 50 a 80 cm. Suelen tener su mango de madera reforzado por bandas metálicas o bien son totalmente metálicos. Sus cabeza armada se compone de un pico largo y curvado -el que le da su nombre- y su "peto" (Armas secundarias de una "cabeza" de arma blanca) suele ser un martillo u otro pico, o bien -las menos- una hoja de hacha, eso si, más ligera de lo normal
Bec de Corbin

Definición
Un Bec de Corbin era un arma enastada o martillo largo usado en Europa occidental -sobre todo en Francia- cuya singularidad radicaba en el "Pico" de la cabeza de armas de su martillo, en su uso a dos manos y por quienes lo usaron: La guardia francesa de la "maison du roi".
Orígenes e Historia
Similar y compartiendo nombre con el Pico de Cuervo -que era un término medieval genérico para una forma del "pico" militar de los martillos basada en el pico de su homónimo aviar-, se diferenciaba de él por su longitud y por la forma de la cabeza de armas, por ello fue muchas veces confundida con alabardas y martillos de Lucerna. Esta arma fue usada sobre todo en el siglo XV en Francia, por eso, su término en francés "Bec de Corbin" se emplea en otros idiomas en lugar de traducirlo.
Durante esta época, el arma fue muy empleada por la aristocracia como arma de duelos y combates judiciales, junto al hacha de petos y el montante.
Ya en el XVI el "Pico de grajo" pasó a ser empleada como arma de palacio por guardias reales. Además al ser un arma de oficiales de la "maison du roi" (Guardia de la administración del rey de Francia) y cuya figura se empleó en blasones y heráldica, estos martillos se encuentran más veces en museos debido a la existencia de ejemplares de gran calidad y belleza. De ahí su principal distinción con el martillo Pico de cuervo de finales del medievo especializado para perforar armaduras metálicas y sin "estatu" aristocrático.
Morfología
Un Bec de corbin tenía una cabeza de armas que resemblaba la cabeza de un grajo, de ahí su nombre. Tanto el pico, como el peto contundente (Formado por varias aristas similares a las plumas posteriores de la cabeza de un ave) jugaban con sus formas para que se pareciera al animal que le da su nombre.
De cerca de dos metros de longitud, el Bec de corbin se diferencia de su "primo" enastado, el Martillo de Lucerna en su cuchilla del tope, que no es tan exageradamente larga como la del arma suiza.
Goedendag
El Goedendag (en holandés "Buenos días" es un garrote grande, pesado y tosco armado con una afiliada punta de hierro asida a él por un pesado refuerzo metálico, otro modelo es un bastón largo terminado en un trozo de madera con espinas de acero en secuencia.
Orígenes
Esta es un arma con cierta controverisa sobre "qué era un goedendag" dadas las diferentes versiones de los cronistas de las batallas entre Francia y Flandes de principios del siglo XIV.
Según los holandeses, el goedendag fue un arma "improvisada" desarrollada para la leva flamenca que surgió cerca del siglo XIII en respuesta a la falta de equipamiento militar "serio" de las tropas de infantería del ejército de Flandes que luchó contra la opresión y ocupación por parte de Francia y en favor de su posterior independencia. Según esta fuente un goedendag no era más que un garrote pesado con púa afilada, y larga cual lanza, cuya cabeza de armas de hierro macizo se introducía bastantes centímetros en la madera del garrote para ganar mayor peso a la hora de golpear.
Según algunos cronistas franceses, los goedendag "causaban heridas de tajo" por lo que durante mucho tiempo se creyó que eran versiones primitivas de las alabardas. Y aunque el tipo de heridas pudo ser así, lo que probablemte sucedió fue que se emplearon "a la vez" goedendags y armas enastadas de la familia de las alabardas.
El Goedendag en la Historia
Esta arma pasó a los anales de la Historia por la deshonrosa derrota que inflingió a los flamantes caballeros de Francia en la batalla de Courtrai de 1302. En esa batalla por la defensa de Flandes, se enfrentaron la mejor caballería pesada de todo el Medioevo contra una más reducida tropa flamenca compuesta sobre todo de infantes reclutados y sin casi panoplia. Esta infantería, portaba solamente como arma principal estos "sobrevalorados" goedendags, y una orden de Guido de Dampierre, conde de Flandes: "...no hacer ningún prisionero por pedir rescate, mas degollarlos a todos..." Así fue como con esta encomienda y los goedendag, los flamencos consiguieron derrotar a la mejor tropa pesada de la Europa medieval en una cruenta batalla que se denominaría más tarde como "La batalla de las espuelas de oro". Considerándose una de las pocas y gloriosas batallas desiguales ganadas por la infantería a la caballería hasta ese preciso momento de la Historia.
Como en otras ocasiones (Ver la dolorosa derrota francesa en Azincourt), la "ineptitud" o desorden de los mandos y nobles franceses fueron en buena medida los causantes de la derrota de un ejército -el suyo- infinitamente superior al de su enemigo. Por ello, y aunque esta batalla sirvió para inicar el "mito" de los goedendag -y el inicio de la decadencia de la caballería pesada-, posteriores batallas sirvieron para darle la revancha a los franceses, y -sobre todo- demostrar que la efectividad de esa tropa flamenca armada con estas armas fue más que dudosa, pues les siguieron derrotas tras las primeras victorias de la causa flamenca contra Felipe IV.
Macana
La palabra macana proviene de un vocablo taíno, lengua caribe. Generalmente así se denomina a las mazas de madera que utilizaban los guerreros precolombinos, pero también a los garrotes pesados.
Las más famosas macanas son las mexicas, llamadas en náhuatl macuahuitl o maquahuitl, que eran del tamaño de un machete, hechas de madera dura (como el ocote), con varias hojas afiladas de obsidiana incrustadas en los bordes y una cinta en el extremo inferior para sujetarla al brazo del guerrero.
El objetivo principal de esas macanas no era el de matar a los enemigos, sino poder malherirlos o aturdirlos para que pudiesen ser capturados después. Para los mexicas era más valioso un enemigo malherido que uno muerto, pues así podía ser sacrificado en los templos. Al dar sus primeros golpes las macanas eran mortales, pero mientras golpeaban, las piedras se iban rompiendo en el curso de la batalla. Cuando ya no tenían ninguna, no eran más que simples garrotes de madera.
La versión policial contemporánea se denomina PR 24 y está generalmente hecha de policarbonato, la tonfa es una macana con un manguito que sirve para sostener, empuñar y asestar golpes, así como para realizar inmovilizaciones. es la evolución de la macana tradicional.
Mangual
El Mangual, o Látigo de armas, era una arma muy parecida al lucero del alba compuesta de una "vara", cadenada, que finalizaba en una/s cabeza/s de maza que no eran más que bolas "plomadas" con púas. Usada en la Edad Media, estaba compuesta de unas cadenas de hierro que finalizaban en bolas metálicas de pinchos, sujetas por su otro lado por anillos fijos a un mango de madera, como el de los mayales.
Orígenes
El mangual, también llamado después "látigo de armas"-, fue un arma desarrollada a partir de un utensilio campesino denominado mayal, de la que a lo largo de los años copió el concepto de maza de látigo.
Durante muchos años -y a partir del siglo XVII y XVIII- la voz castellana de mangual se aplicó a toda maza de "cadena". Pero dado que su último término se le aplicó "vulgar y académicamente" a su última versión militar de vara de cadenas con cabezas de maza, esta arma que no es más que una maza de cadenas, no sería si no un arma de vara, de largo de un codo, cuyas armas cadenadas servirían tanto para hacer mal como para "atrapar" otras armas. Por lo tanto estaría en boga durante los siglos XII a XIV. Aunque sus ejemplares de colecciones y museos sean posteriores.
El Mangual histórico
Si bien comenzó como un desarrollo del arma campesina Mayal, el Mangual, o Látigo de armas, acabó convirtiéndose en un arma especializada para el combate contra armadura de placas y defensas (escudos o mejores armas). De "vara" de no más de 4 dm, su/s cadena/s y cabeza/s que por norma -y para evitar herir al portador- SOLO medía un tercio de la longitud del mango. Por ello, estas características la hacían un arma muy ofensiva de golpeo y -según se dice- enganche, aunque esto último no está al cien por cien contrastado.
Martillo de Lucerna
Un martillo Lucerna (o de Lucerna) es un martillo enastado compuesto de una cabeza de armas cuyos "petos" son un común pico, un contra peto de martillo (parte menos punzante y más contundente o roma) y una larga punta de lanza (punzón) muy aguda en su tope, la cual le otorga su "característica" diferencial.
Orígenes
Este tipo de martillo de guerra a dos manos, y muy larga púa en su tope, surgió en Suiza en el medievo sobre el siglo XIV. Concretamente -o bien la mayoría de ejemplares provenían de allí- en el cantón suizo de Lucerna, de ahí su nombre.
Durante la Baja Edad Media, este tipo de armas de infantería a dos manos tuvieron en muchas ocasiones orígenes suizos o centroeuropeos, debido en buena manera a la ingente utilización de soldados de a pie, en esa época y en esa zona, cuyas victorias comenzaron a marcar el declive de la caballería pesada y el resurgir de la infantería. Es en este tiempo cuando los mercenarios -infantes- suizos logran tal reputación que sus tácticas y armas son importados y copiados por muchos ejércitos de finales del medievo.
Morfología
Este tipo de martillos enastados exclusivos de infantería solían rondar los dos metros de longitud, carecían de guardas, y estaban ligeramente ferrados en su asta. Su cabeza de armas se componía de un pico o púa recta punzante y su contrapeto se solía encontrar con "pares" (2 o 4) de pinchos semi romos -al cual se le denominaba martillo- puesto que su función era contundente, teniendo estas formas más afiladas que puramente romas para evitar que se deslizaran los golpes sobre las armaduras defensivas -normalmente las metálicas de los arneses de "punta en blanco"-. Pero, sin duda alguna, su característica más importante y que le otorga su diferenciación es la prominente punta aguda de más de un codo que fue una evolución lógica de las armas de infantería para enfrentarse a las magnas armaduras góticas de placas.
Si bien el Martillo Lucerna no es un arma muy "original", no es más que un hacha de petos o martillo a dos manos tradicional (Muy similar al denominado Bec de Corbin) pero de mayor peto de punzada, si que sentó la base de la reutilización de armas de asta largas, tales como la media pica y las primitivas alabardas, en los ejércitos. Por ello, y por las victorias logradas con este tipo de armas, los suizos se ganaron su propia voz para estos martillos enastados.
Martillo de guerra
Un martillo de guerra —mejor nombrado históricamente en castellano como martillo de armas— era un arma contundente, que el guerrero mantenía casi siempre a una mano, cuya cabeza de armas fijada a un asta o mango corto siempre se componía de una parte más roma para golpear y otra más afilada (Los "petos" o "pinchos" en forma de pico para estocar.
Pensado para el combate cuerpo a cuerpo, su diseño se asemeja al de un martillo, y, al igual que éste, consiste en una cabeza maciza de metal y un mango. Este último puede tener distintas longitudes, variando entre la de una alabarda y la de una maza. Es un arma que tuvo su auge en la Edad Media; se utilizaba para destruir las armaduras de los oponentes. La estrategia más común era llevar a varios soldados armados con maza o martillo y detrás de ellos infantería normal.
También se puede encontrar en algunas fuentes como "lucerna". Tratados sobre su manejo: Flos duellatorum de Fiore dei Liberi.
El martillo de guerra en la historia
Los martillos —o picos— militares fueron una variante de las primeras y primitivas armas contundentes de la humanidad. En el principio de los tiempos, las armas más fáciles de usar o fabricar fueron las porras, clavas y mazas. Pero a medida que el hombre aprendió de la guerra y usó armas defensivas como pieles, cueros y escudos, las armas de tajo o punzantes relegaron a las contundentes a un segundo plano.
Ya en siglos posteriores, en la época medieval, las defensas —sobre todo de arneses de placas— volvieron a popularizar armas contundentes muy especializadas como los martillos de guerra y otras subcategorías como el Pico de Cuervo por el poder de penetración que tenían al enfrentarse a armaduras completas de placas.
Por ello estas armas solo perduraron mientras perduró la "Armadura Blanca" o arnés de placas metálicas pero no eran buenas.
Morfología
Los martillos, mazas o picos militares eran armas "cortas" de como máximo el metro en contadas ocasiones. Su poder de pegada y penetración radicaban en la masa del arma, por ello siempre fueron más cortas —de menos de marca, como dirían en castellano antiguo— que espadas de armas.
Su longitud media oscilaba entre los 50 y 90 cm, por lo que su uso se basaba en estar bien armado —armadura— o bien de disponer de movilidad —a caballo—. La imagen de armas empleadas de esta guisa que no fueran sables o lanzas ha creado mucha discusión en cuanto a la efectividad de estas armas, ya que pareciera que estas se quedaban encajadas con facilidad al penetrar las corazas, pero con textos históricos en mano, estas armas, que servían tanto para derribar como para asestar un golpe cuasi definitivo, era muchas veces el arma principal, no la secundaria. Por ello el "problema de desencajar picos y martillos de corazas no pareció ser una razón para su uso o su desuso, y fueron populares entre los caballeros bien armados del medievo y posterior.
Mayal de armas
Definición
Un mayal de armas es el arma contundente que proviene de la herramienta campesiana que, compuesta de dos varas asidas, servía para desgranar cereales. En su versión militar occidental posee pocos cambios respecto a su "hermana" agrícola, tan solo refuerzos metálicos, cadena en lugar de tiras para unir las varas y ,en ocasiones, la vara tiene pinchos o cabeza de armas ferrada como las mazas. En las orientales, si se ven mayor número de ejemplares exclusivamente militares, tanto para infantería como para caballería.
Orígenes
El mayal militar es un arma "oportunista" de las levas, por ello su uso no fue generalizado, así como tampoco fue representada artísticamente como otras armas.
Este tipo de armas suelen aparecer en todas las épocas en las que se tiene o tuvo que movilizar al "pueblo" para la defensa nacional. Por ello son sus posteriores desarrolos "específicamente" militares los que sí se recuerdan más.
En el caso del Mayal de armas, su evolución y voz castellana directa de mayal de armas es el mangual.
Discusión etimológica
Si bien un mangual es un mayal para la guerra, los manguales perdieron muy pronto su forma original para transformarse poco a poco en látigos de guerra. Por ello el término mangual es mejor emplearlo con las mazas de "bola(s) y cadena(s)"
Maza
La maza es un arma contundente y a una mano -por norma general-, con una "cabeza de armas" de metal o piedra -dependiendo de la época- un asta de medio metro o menos siempre de madera, en sus primeros tiempos, la cual pasó a realizarse de toda una pieza metálica sobre todo a partir del medioevo. Es un arma claramente ofensiva, al principio era un simple vara o garrote con uno de sus extremos más ancho en el que se engastaba la roca que hacía de parte pesada y contundente, pero al paso de los siglos su evolución la llevó a las típicas armas totalmente metálicas cuya cabeza de armas empleaban las trinchadoras "cuchillas" o "aletas" repartidas geométricamente y a la que se denominó Maza de armas por su especialización militar. Esta cabeza de armas solía estar hecho de materiales más pesados o baratos como el bronce, plomo o hierro, reforzándose luego con esas cuchillas aceradas, formando el conjunto formas hexagonales, octogonales etc.
Historia
La maza que es una de las armas más simples y primitivas del hombre, acompañó al hombre desde sus primeras utilizaciones de herramientas, ya sea en forma de garrotes o de mazas primitivas. Veamos su recorrido por la historia:
De la Edad de Piedra a la de Bronce
El uso de la maza como arma de guerra se remonta a la época prehistórica y ha servido tanto para la lucha entre los hombres como para la caza de animales salvajes. Fue utilizada por las civilizaciones antiguas desde la prehistoria hasta bien entrada la Edad del Bronce, aunque cayó en desuso a partir de ahí por la evolución de las armas defensivas. Al ser un arma muy simple, sólo las "cabezas" de piedra de estas épocas que están muy bien pulidas han perdurado, pues dada la proximidad entre las hachas paleolíticas y el concepto de maza -ambas usaban piedras afiladas o talladas- eran muy parejos, la mayoría de restos caen en la categoría de hachas. Dentro de esta época se puede destacar el gran trabajo de pulido del Antiguo Egipto de rocas muy duras con forma "esférica" o de "pera". De esta época son las "cabezas de mazas ceremoniales" de Horus Escorpión, gobrenante predinástico y de Narmer, el primer faraón de Egipto.
Edad Antigua
Desarrollo: en las culturas "clásicas" (Grecia, Roma) el uso de mazas parece estar en un segundo plano. Dado que las técnicas de guerra de las infanterías de ambas culturas se acercaban más al de las falanges griegas, las armas enastadas fueron las primarias. Sólo a partir de la disgregación del Imperio Romano, se tiene constancia de su uso vuelve en forma de mazas de caballería, al menos en Bizancio. El resto de pueblos de los denominados "bárbaros" siguieron empleando mazas, aunque algunas ya pasaron a ser largas e incluso a dos manos.
Edad Media
El resurgir de esta arma llegó en la Edad Media, a juzgar por algunos monumentos figurativos donde se representan jinetes empuñando dicha arma como en el famoso Tapiz de Bayeux (siglo XI). Donde se puede apreciar que las mazas comienzan a emplear formas muy especializadas y pasan a ser completamente metálicas. Además, desde el (siglo XII?), se transformó en insignia de ceremonia y símbolo de poder (para la que ya había servido también en épocas pasadas) llegándose a transformar en armas de "parada". Tanto los reyes, emperadores, como la alta jerarquía eclesiástica usaban mazas como objeto de representación del poder. Por ello incluso las Órdenes Militares de la Iglesia usaban mazas en ciertas épocas en lugar de armas de tajo y punza por evitar "sangrar" a sus enemigos, lo que tenían supuestamente prohibido al ser frailes.
Su forma tradicional en esta época, la denominada Maza de armas, consistía en una sencilla bola o badajo de corazón de bronce o hierro, con cuchillas y/o puntas, colocadas en el extremo de un corto mango totalmente metálico. Sin embargo, en los siglos XV y XVI se fabricó a manera de molinillo crespado y también en hierro.
Tipos de mazas
• Clava: garrote o maza poco labrado, algunas veces ferrado, y en su nudo, o cabeza, pinchos y púas.
• Goedendag: maza a dos manos de Flandes que logró gran reputación en el siglo XIV.
• Lucero del alba: (Inglés: Morningstar) subtipo de Maza de armas cuya cabeza armada tenía en su extremo por una bola llena de púas en lugar del tradicional badajo con cuchillas.
• Maza de armas: versión totalmente metálica y elaborada como arma militar especializada para enfrentarse a armaduras metálicas. Algunas se caraterizaban por su capacidad de perforación gracias a sus aletas o cuchillas que salían de la cabeza de armas.
• Macana: diferentes tipos de maza precolombinas.
• Mangual: subtipo de maza que podría tener categoría propia (Mazas de cadena). Arma que se compone de un vástago (vara) de madera a la que se le unen de 1 a 3 bolas metálicas con púas afiladas -cual erizo- unidas a la madera por cadenillas que "nunca" excedían del tercio de la longitud de la vara para no dañar al que la portaba.
• Mayal de armas: subtipo de maza a dos manos que podría tener categoría propia (Mazas de cadena). Arma derivada de la herramienta campesiana que servía para desgranar. Se compone de dos maderos, uno más largo que el otro, unidos por una pequeña cadena. En pocos de los ejemplares estudiados están ferrados.
Maza de armas

Una Maza de armas (O maza barreteada en voz antigua) es simplemente una maza para la guerra. No obstante, el apelativo "de armas", que viene del francés, se le aplica -en Francia- para las mazas y martillos completamente metálicos de la Edad Media. Por tanto es una maza metálica medieval especializada muchas veces en "punzar" a través de las armaduras -además de contusionar al oponente- gracias a los apéndices de hierro o acero (Cuchillas o aletas) que dispuestos regularmente sobre la cabeza de armas muestran filos o lados puntiagudos.
Sirva también en castellano para designar cualquier maza o garrote militar.
Orígenes
La maza de armas es una evolución lógica de las armas contundentes (Ver artículo general de Maza)que se volvieron a emplear en guerras y batallas -o bien nunca lo dejaron- gracias a su fácil y económica construcción. Estas armas comienzan a ser de nuevo populares de manera generalizada en la Europa de la Alta Edad Media, mientras que otros lugares como la zona musulmana o Indopakistaní perduraron muchos siglos más.
La Maza de armas en la Historia
Las mazas militares reconocidas más tarde como Mazas de armas, y centrándonos en sus versiones metálicas no exclusivas para contusionar, aparecen ya en la Edad del Bronce, sobre todo por Oriente Medio, aunque normalmente el uso de las mazas era esencialmente contundente. Dado que estas armas requerían de poco adiestramiento militar, siempre fueron muy aceptadas entre las tropas comunes. Sólo hasta muchos siglos más tarde, las tropas de élite y nobleza no las emplearon amplia y militarmente, más bien se usaban como símbolo de estatus.
Es al inicio del Medioevo cuando las mazas -y martillos- vuelven a popularizarse sobremanera con el formidable desarrollo de las armas defensivas. A partir de este momento, cuando las armaduras -sobre todo por el Arnés- comienzan a desplazar a los escudos, es cuando las mazas de armas desarrollan su vertiente "perforadora" gracias a las cuchillas afiladas de su cabeza de armas. Pasa pues de ser un arma de poco estatus y consideración a un arma predilecta de caballeros. Además, dado que en la Edad Media las mazas vuelven a gozar del favor de la aristocracia como símbolo de poder y de jerarquía (En la Iglesia católica, Nobleza, etc.), comienzan a realizarse portentosas y ostentosas mazas y mazas de armas de "parada" e incluso pontificadas, dejando la coletilla en la historia de "Bastón de mando".
Morfología
Las Mazas y otras armas contundentes, salvo excepciones, solían ser armas a una mano, cortas (50-70 cm), y no tan pesadas como cabría esperar, entre 1,5 kg y poco más de 2 kg. Encontrándose -por supuesto- ejemplares más pesados y grandes.
La forma de su cabeza de armas pasa de tener formas esféricas, heredadas de sus antecesoras de piedra, a mostrar formas poligonales con aristas (Formas de estrellas poliédricas, por ejemplo.), de antorcha (Con punta cuasi afilada), a las versiones "de armas" propiamente dichas en las que las cuchillas o aletas (os apéndices afilados o picudos que sobresalen) comienzan a trabajarse más estilizada y de forma más efectiva para perforar armaduras de placas metálicas.
Salvo en sus primeras evoluciones, y en las versiones de levas que por obligación -por abaratar más bien- se realizaban con mango de madera, las Mazas de armas presentan vástagos completamente metálicos. Con o sin acolchamiento (Tiras de cuero, tejidos...) para empuñarlas.
Pico de Cuervo
Definición
El Pico de Cuervo es una subcategoría de arma contundente a una mano que se carateriza por poseer un "peto" (pico) de la cabeza de armas largo y curvado a semejanza del pico del ave que le da su nombre. Se presenta con arma de hacha o de martillo en su lado opuesto.
En francés el Pico de Cuervo se le llama también Bec de Faucon, pero se refiere más a la forma de la cabeza de armas, ya que se emplea también para armas enastadas.
Orígenes
El Pico de Cuervo es una subcategoría de los martillos y hachas de armas que se comenzó a desarrollar como solución ofensiva contra las Armaduras blancas (Llamada también Arnés: completa de placas metálicas). Por tanto es un arma que se desarrolló muy probablemente a partir del siglo XIV ya que el desarrollo del Arnésempezó con las armaduras de placas y mallas del siglo XIII al XIV.
En su forma primitiva, el Pico de Cuervo, al igual que sus "primos" el martillo y maza de armas podría ser un desarrollo de herramienta campesina o minera. Pero, dado que es una "arma especializada" para perforar arneses, es un arma completamente militar.
Morfología
El Pico de Cuervo, como ya hemos visto, son armas contundentes a una mano, lo que implica que son armas cortas (Debido a su peso) de unos 50 a 80 cm. Suelen tener su mango de madera reforzado por bandas metálicas o bien son totalmente metálicos. Sus cabeza armada se compone de un pico largo y curvado -el que le da su nombre- y su "peto" (Armas secundarias de una "cabeza" de arma blanca) suele ser un martillo u otro pico, o bien -las menos- una hoja de hacha, eso si, más ligera de lo normal

