Jueves, 18 de agosto de 2011
[La peor decisión Una mujer que huía de la hambruna en Kenia tuvo que elegir a cuál de sus dos hijos salvar en medio del desierto.
DADAAB, Kenya (AP) — Wardo Mohamud Yusuf caminó durante dos semanas con su hija de un año a la espalda. De la mano, llevaba a su hijo de cuatro años, mientras escapaba de la sequía y la hambruna en Somalia.Cuando el niño desfalleció, cerca del final del recorrido, la mujer le echó en la cabeza algo de la poca agua que le quedaba para reanimarlo. Pero el menor estaba inconsciente y no podía beber.La mujer de 29 años pidió ayuda a otras familias que seguían el mismo camino, pero ninguna se detuvo. Todos iban preocupados por su propia supervivencia.Entonces, la madre tuvo que tomar una decisión que nadie querría tener que enfrentar jamás."Finalmente, decidí dejarlo atrás, en el camino y al amparo de Dios", dijo Yusuf días después, durante una entrevista en un campamento de refugiados en Dadaab, Kenia. "Estoy segura de que él está vivo, me lo dice el corazón".Los padres que huyen a pie de la hambruna —a veces hasta con siete niños— se suelen topar con encrucijadas increíblemente crueles: ¿Qué niños tienen las mejores probabilidades de seguir con vida cuando la comida y el agua se agoten? ¿A quienes es mejor abandonar?"Nunca había enfrentado ese dilema en mi vida", dijo Yusuf a The Associated Press. "Ahora vuelvo a experimentar el dolor de abandonar a mi hijo. Me despierto por las noches y pienso en él. Me siento aterrorizada cuando veo a un niño de su edad".Estados Unidos calcula que más de 29.000 niños somalíes de menos de cinco años han perecido por el hambre en los últimos tres meses.Faduma Sakow Abdullahi, viuda de 29 años, intentó viajar a Dadaab con su bebé y con otros niños, de cinco, cuatro, tres y dos años. Un día antes de llegar al campamento de refugiados, su hija de cuatro años y su hijo de cinco no se despertaron, tras un breve descanso.Abdullahi relató que no quiso "desperdiciar" la poca agua que tenía en un envase de cinco litros para darla a los niños moribundos, pues los otros la necesitaban.Tampoco quiso esperar demasiado tiempo, pues corría el riesgo de que sus otros hijos comenzaran también a morir. Así, se puso de pie y se alejó algunos pasos. Luego regresó, con la esperanza de que los niños estuvieran vivos.Después de ir y volver varias veces, decidió al fin dejar a los dos menores a la sombra de un árbol, sin saber si podrían salvarse.Más de 12 millones de personas en Africa Oriental necesitan ayuda alimentaria ante la severa sequía. Naciones Unidas considera que 2,8 millones de esas personas necesitan ayuda inmediata para salvar la vida, incluidas más de 450.000 en las zonas más azotadas por la hambruna en Somalia
Solo quiero decirles que en este día del niño, como en cualquier otro día del año... abracemos a nuestros hijos y le demos gracias a Dios, primero porque le podemos dar las cosas básicas como comida o alimento y luego si para estos días festivos les podes regalar algo, aunque sea poco, te sientas realmente feliz, Hay gente que la pasa realmente mal en el mundo, valoremos lo que tenemos y dejemosnos de quejarnos por pelotudeces...Con este post, solo pretendo una simple reflexión.Por culpa de la sociedad de consumo en la que hemos caído, y a veces nos quejamos de llenos...