
La cocaína es un estimulante del Sistema Nervioso Central. Su consumo provoca un aumento súbito de la frecuencia cardiaca, la presión arterial, el ritmo respiratorio y la temperatura corporal. Produce además dilatación de las pupilas, y disminución del apetito y del sueño.

Los efectos de la cocaína son inmediatos y consisten en una elevación de la autoestima y la confianza en uno mismo, acompañado de una gran locuacidad, excitación (pudiendo llegarse a la extrema irritabilidad). El efecto dura relativamente poco tiempo (unos 30-60 minutos) y en cuanto empieza a declinar el sujeto experimenta ansiedad por recibir otra dosis. A largo plazo, su uso descontrolado produce adicción, desórdenes mentales y muerte, bien sea por efectos físicos directos, suicidio, o accidentes.
Efectos secundarios del consumo de cocaína
A corto plazo:
- Pérdida de apetito. Es un concepto más que comprobado que la cocaína es causante de la pérdida del apetito; en muchas ocasiones la cocaína es sustituida por alimento, ocasionando graves trastornos metabólicos, además de reducir la capacidad de generar grasa corporal.
- Aumento de la presión arterial. La hiperestimulación, la sensación de actividad frenética continua, afecta perjudicialmente al sistema circulatorio; el ritmo cardiaco se incrementa gradualmente, afectando a la presión sanguínea y a la temperatura del organismo. Comienzan los primeros desajustes graves, del buen funcionamiento del corazón.
- Nauseas. Estas son un síntoma muy característico, debido a los problemas gastrointestinales que conlleva su consumo; dolor abdominal junto a la sensación de nauseas son sensaciones muy comunes, siendo una primera advertencia de problemas digestivos.
- Ansiedad y Paranoia. Los efectos hipersensibles de la cocaína, producen ansiedad por la necesidad de volver a consumir; hiperexcitabilidad, irritabilidad son base de alucinaciones y paranoias, que llegan a construir una realidad paralela, cuya solución es la toma de cocaína.
- Depresión. Los cuadros depresivos aparecen en un plazo de tiempo muy corto, pues la ansiedad por consumir, unido a un comportamiento errático dibujado con perfiles psicóticos, convierten al consumidor de cocaína una persona confusa y agotada. Visita este artículo para conocer los síntomas de la depresión.



A largo plazo:
- Daños en el cerebro. Hemos dicho anteriormente que la cocaína afecta directamente a la funcionalidad de los neurotransmisores, atacando al sistema de gratificación del cerebro; la corteza cerebral sufre graves daños asociados al proceso cognitivo (movimientos, atención etc), volviéndose irreversibles estos daños.
- Problemas sexuales. El uso abusivo de la cocaína afecta perjudicialmente al sistema nervioso central, disminuye el calibre de las arterias reduciendo el riesgo sanguíneo disminuyendo la capacidad de erección en hombres. Así mismo, los estados depresivos inhiben el placer sexual.
- Daño renal y pulmonar. EL consumidor habitual de cocaína padece graves trastornos renales y pulmonares, un grave desajuste orgánico, que le reduce la calidad de vida gravemente.
- Alucinaciones Auditivas y táctiles. Es muy común en personas consumidoras el hecho de padecer fuertes episodios de paranoias, alucinaciones permanentes; son características las alucinaciones táctiles el cocainómano siente bajo su piel pequeños animales, en ocasiones se lesionan gravemente para eliminar esta sensación.
- Hemorragia cerebral y fallo cardiaco. Estos son los efectos más graves y últimos que un consumidor abusivo de cocaína puede sufrir pues producen la muerte. Suelen ser las causas de fallecimiento más comunes en personas consumidoras de cocaína.



Puedes observar que el consumo de cocaína no produce nada bueno, si bien la primera causa para probarla es lograr alcanzar momento de euforia y placer, de un modo silencioso y oscuro se apodera del cuerpo y mente de estas personas, terminando con ellas.

