
Hola gente y taringeros en esta ocasión voy a tocar un tema delicado como la imagen de cordera en este momento.
El crecer sin un padre...
Podría referirme también al crecer si una madre, pero no lo eh experimentado así que no podría hablar como pretendo hacerlo ahora…
Si creciste con tu viejo y no aunque físicamente estuvo no fue una buena imagen quédate.
Si tuviste a tu viejo y fue muy bueno, este post te puede hacer ver una contra parte que a lo mejor no tienes muy clara.
Infancia...
La etapa más vulnerable de todos, somos simples enanos en busca de héroes con una energía incansable una imaginación envidiable de cualquier poeta /escritor, libres de cualquier contaminación que a lo largo de nuestra vida adquiriremos.

Esta responsabilidad cae por supuesto en nuestros padres, descubrimos el abrazo de nuestra vieja el cariño que tiene para nosotros, la dedicación que con amor debería brindarnos en esta etapa de fragilidad.
De nuestro padre aprendemos el respeto, el patear una pelota el afeitarse aunque seamos más lampiños que un viringo, nos muestra su oficio, nos brinda su experiencia es nuestro primer héroe y amigo o así debería serlo.
Entonces cuando uno de los dos no está, todas estas responsabilidades caen en uno solo, sumado a la necesidades que un humano debe satisfacer por medio de un trabajo otra relación sentimental, obliga a que muchos aspecto se vean descuidados.
Esto genera grandes pros y contras pero en esta etapa solo son contras.
Dependiendo de lo que, no se nos enseñe, deberemos descubrirlo por nosotros mismos a golpes y fracasos o aciertos durante toda nuestra vida.
Esto obviamente afecta nuestra personalidad, el cómo somos y socializamos con el resto de los seres humanos.
Por ello muchos niños ya entrando en la adolescencia son inseguros, agresivos o desobedientes.
Pero hay que entender que muchas cosas cotidianas influyen en mayor o menor medida.
Cuando vas a jugar a la pelota y ves muchos de sus padres con ellos, en un acto el mirar al público y no encontrar a tus viejos. El mandarse una cagada recibir como mucho el reto de un profesor.
La frustración que acarrea en el padre restante al ver que su hijo no está siendo como él quiere sin darse cuenta lo único y especial que es ese niño.
La adolescencia.
La supuesta etapa más conflictiva de una persona, en el secundario me enseñaron que su significado era el de adolecer “sufrir un dolor”, en ese momento me opuse discutí muchos contra ese profesor.
Que obviamente el no entendía lo que nos intentaba trasmitir, que de haber sido un buen profesor me habría iluminado en que el padecer un dolor muchas veces poco tienen que ver con algo físico y que en este contexto muy bien esta aplicado.
El crecer sin un padre, puede influir en la relación con otras mujeres ya que él es el que debe guiarnos en estos aspectos, de cómo tratar y cortejar a una señorita, de cómo ser un caballero y porque no un atorrante también, esto es vital ya que estamos descubriendo nuestro cuerpo que al mismo tiempo está siendo bombardeado con las hormonas típicas de esta edad muchas desilusiones, podrían acarrear problemas más tarde en este aspecto, importante de la vida.
La falta de una imagen autoritaria (como generalmente es la del padre, pero podría ser la de la madre) en nuestra vida, choca mucho en este momento ya que nos empezamos a topar, con responsabilidades y “jefes “o figuras de “control o autoridad”, es por esto que cuando un padrastro aparece en la vida de estos niños, normalmente se torna en una relación totalmente conflictiva.
En el caso de los primeros hijos, se llega a creer que somos los “hombres de la casa” y que uno de afuera te desplace de esta posición puede terminar muy mal.
Este aspecto también puede traer problemas a la hora de decidir lo que está bien y lo que está mal.
Por ello muchos jóvenes caen en adicciones o dejan el colegio , simplemente porque se vuelve insostenible el trato con las autoridades del mismo y en el caso de las adicciones suele ser para llegar a tener aceptación dentro de un grupo o un escape a la situación caótica que ellos albergan en sí mismo y en sus hogares.
Si esto persiste termina derivando en delincuencia y un futuro muy complicado por antecedentes o por tener un hijo a temprana edad.
Continuare, describiendo problemas en jóvenes sin adicciones, ni padres adolescente.
Estos jóvenes pueden adquirir varios problemas entre ellos la falta de pertenecía a un grupo y el sentirse “diferente al resto” puesto a que hemos sido obligados a tomar decisiones difíciles mucho más rápido que los demás y a pagar las consecuencias de las mismas. Entonces en esta etapa que uno busca estar en un grupo para formar su personalidad, el joven ya la ha tenido obligadamente que formar mucho antes y claramente una más madura y personal que podría chocar demasiado con la denominada “edad del pavo”.
Esto conlleva a tener pocos amigos, y una posición más aislada con respecto a nuestros pares en los distintos ámbitos.
Otra cara de la moneda son los hijos que son sobre protegidos (muy común en hijos únicos).
Esto acarrea problemas diferentes por ejemplo, falta de personalidad propia , temor a lo diferente que no se nos halla enseñado y normalmente no suelen aceptar las consecuencias de sus actos por la costumbre de que alguien medie para arreglar dichos problemas sin afectar directamente nunca al joven, victimización frente a situaciones problemáticas y nula capacidad de decisión.
Los aspectos positivos suelen ser un alto grado de rendimiento dentro del sistema educativo y un vínculo muy arraigado con su tutor.
Los negativos, alta tasa de suicidio y dependencia de otras personas.
Adultos jóvenes:
Me gustaría poder hablar de este tema, pero es una etapa que estoy viviendo, recién ahora con 21 años puedo hablar de lo vivido en mi adolescencia que termino entre los 18/20 así que esta parte y en conjunto con la adultez la voy a dejar para que ustedes las rellenen de sus experiencias en los comentarios, y yo volveré en algún momento a terminar con el post.
