La guerra de bolas de nieve que se fue de las manos
Era el 12 de enero de 1893 y en los alrededores del campus de la Universidad de Princeton, en Nueva Jersey, los asistentes a la guerra anual de bolas de nieve se las prometían felices. Estudiantes de segundo curso y novatos llevaban ya dos días de batallas sobre el césped helado, pero el tercer encontronazo parece que ocultaba rencillas anteriores y aquello podía resultar en algo más violento y menos idílico.
Alrededor de 250 novatos marcharon juntos hasta los jardines frontales del centro y empezaron a hacer su grito de guerra, desafiando a los estudiantes de segundo grado, que salieron en bandada y formaron al lado opuesto. La guerra de bolas de nieve duró más de una hora, y aunque ambos bandos quedaron acorralados durante ciertos tramos de la batalla, se las apañaban para reanimarse y recuperar terreno. Al final, el capitán del equipo de fútbol hizo acto de presencia, se situó entre ambos bandos soportando una brutal tormenta de bolazos y levanto los brazos señalando el final del conflicto bélico, que quedó en empate.
La batalla fue tan épica que acabó en el New York Times.
Alrededor de 250 novatos marcharon juntos hasta los jardines frontales del centro y empezaron a hacer su grito de guerra, desafiando a los estudiantes de segundo grado, que salieron en bandada y formaron al lado opuesto. La guerra de bolas de nieve duró más de una hora, y aunque ambos bandos quedaron acorralados durante ciertos tramos de la batalla, se las apañaban para reanimarse y recuperar terreno. Al final, el capitán del equipo de fútbol hizo acto de presencia, se situó entre ambos bandos soportando una brutal tormenta de bolazos y levanto los brazos señalando el final del conflicto bélico, que quedó en empate.
La batalla fue tan épica que acabó en el New York Times.