Cómo sacrificar a un caballo
Desde luego, siempre será mejor contar con un veterinario con licencia para practicar una eutanasia de manera segura y humana a tu amada mascota cuando sufre y ya no hay esperanza de que se recupere. Sin embargo, puede ser que te veas en la circunstancia en la que no cuentes con los servicios de un veterinario en millas o que te encuentres en un lugar donde es imposible para un veterinario acudir rápidamente a la ayuda de tu caballo herido o enfermo y tuya, como durante un viaje a las montañas. Es en esta clase de situación, aunque poco común, que necesitarás tomar la decisión de acabar humanamente con el sufrimiento de tu compañero animal lo más pronto posible.
Solo haz esto cuando estés completamente seguro de que no hay nada más que puedas hacer por él y de que no se va a recuperar, o cuando no tengas más elección que abandonarlo y continuar a pie. El caso de la fractura abierta de una pierna es el tipo de lesiones que no te dejan más opción que sacrificar a tu animal.
Nota: existen muchos métodos que son considerados humanos; sin embargo, el método más práctico que puedes emplear con un animal grande, y además el más sencillo para alguien sin conocimientos en veterinaria, sería un disparo a la cabeza.
Dale play para ambientar el post
1-Necesitarás una pistola de tamaño apropiado o un rifle para atravesar el cráneo. Si empleas una escopeta, asegúrate de usar una bala, dado que perdigones tal vez no penetren el cráneo apropiadamente. Emplea un arma de fuego para cazar o matar animales grandes.
2-Traza una línea imaginaria de un ojo a la oreja del lado opuesto. Repítelo con el otro ojo y oreja. Donde las dos líneas se crucen es donde querrás apuntar. Disparar justo entre los ojos solo golpeará la cavidad de los senos y tu caballo sufrirá.
Si el animal está quieto, podrás acercarte y apuntar con cuidado. Si se encuentra en el suelo y moviéndose, puedes intentar usar cuerdas y contener su cabeza.
3-Con el arma ya cargada y amartillada, apunta a tu blanco imaginario y libera una ronda. Estate preparado para disparar inmediatamente de nuevo si no le diste justo en la marca con tu primer disparo. Una vez que hayas disparado, debes golpear el área deseada rápidamente para evitar cualquier sufrimiento innecesario.
4-Asegúrate de que el caballo ha muerto antes de dejarlo. Si el caballo no respira, la forma más fácil de cerciorarte es tocando la córnea (la sección clara del ojo). Sutilmente empuja el ojo hacia atrás; si el caballo parpadea, no está muerto. Espera un momento para cerciorarte, algunos reflejos pueden persistir por un corto periodo de tiempo después de la muerte. Además, puedes cerciorarte con la dilatación de la pupila. Debería estar completamente dilatada.
5-Algunos caballos podrían respirar de manera reflexiva luego de morir. No te alarmes. Si la pupila está dilatada y el caballo no parpadea cuando le tocas el ojo, entonces, ha muerto.
Consejos
Asegúrate de que no haya otra alternativa. Este método debe usarse solamente en circunstancias extremas, como cuando un caballo tiene una fractura abierta (el hueso sobresale la piel) o siente un dolor agudo tan severo que se ha vuelto un peligro para él mismo y para los que lo rodean. Además, no debería haber posibilidad de recibir ayuda de un profesional antes de considerar esto, en casos como encontrarte varado en un área remota o aislado debido a desastres naturales como una inundación, huracán, tempestad o tornado.
No dispares al animal en el corazón. Esta es una manera más lenta y dolorosa de morir, especialmente si no le atinas.
De ser posible, siempre consulta a un veterinario con licencia.
Desde luego, siempre será mejor contar con un veterinario con licencia para practicar una eutanasia de manera segura y humana a tu amada mascota cuando sufre y ya no hay esperanza de que se recupere. Sin embargo, puede ser que te veas en la circunstancia en la que no cuentes con los servicios de un veterinario en millas o que te encuentres en un lugar donde es imposible para un veterinario acudir rápidamente a la ayuda de tu caballo herido o enfermo y tuya, como durante un viaje a las montañas. Es en esta clase de situación, aunque poco común, que necesitarás tomar la decisión de acabar humanamente con el sufrimiento de tu compañero animal lo más pronto posible.
Solo haz esto cuando estés completamente seguro de que no hay nada más que puedas hacer por él y de que no se va a recuperar, o cuando no tengas más elección que abandonarlo y continuar a pie. El caso de la fractura abierta de una pierna es el tipo de lesiones que no te dejan más opción que sacrificar a tu animal.
Nota: existen muchos métodos que son considerados humanos; sin embargo, el método más práctico que puedes emplear con un animal grande, y además el más sencillo para alguien sin conocimientos en veterinaria, sería un disparo a la cabeza.
Dale play para ambientar el post
1-Necesitarás una pistola de tamaño apropiado o un rifle para atravesar el cráneo. Si empleas una escopeta, asegúrate de usar una bala, dado que perdigones tal vez no penetren el cráneo apropiadamente. Emplea un arma de fuego para cazar o matar animales grandes.
2-Traza una línea imaginaria de un ojo a la oreja del lado opuesto. Repítelo con el otro ojo y oreja. Donde las dos líneas se crucen es donde querrás apuntar. Disparar justo entre los ojos solo golpeará la cavidad de los senos y tu caballo sufrirá.
Si el animal está quieto, podrás acercarte y apuntar con cuidado. Si se encuentra en el suelo y moviéndose, puedes intentar usar cuerdas y contener su cabeza.
3-Con el arma ya cargada y amartillada, apunta a tu blanco imaginario y libera una ronda. Estate preparado para disparar inmediatamente de nuevo si no le diste justo en la marca con tu primer disparo. Una vez que hayas disparado, debes golpear el área deseada rápidamente para evitar cualquier sufrimiento innecesario.
4-Asegúrate de que el caballo ha muerto antes de dejarlo. Si el caballo no respira, la forma más fácil de cerciorarte es tocando la córnea (la sección clara del ojo). Sutilmente empuja el ojo hacia atrás; si el caballo parpadea, no está muerto. Espera un momento para cerciorarte, algunos reflejos pueden persistir por un corto periodo de tiempo después de la muerte. Además, puedes cerciorarte con la dilatación de la pupila. Debería estar completamente dilatada.
5-Algunos caballos podrían respirar de manera reflexiva luego de morir. No te alarmes. Si la pupila está dilatada y el caballo no parpadea cuando le tocas el ojo, entonces, ha muerto.
Consejos
Asegúrate de que no haya otra alternativa. Este método debe usarse solamente en circunstancias extremas, como cuando un caballo tiene una fractura abierta (el hueso sobresale la piel) o siente un dolor agudo tan severo que se ha vuelto un peligro para él mismo y para los que lo rodean. Además, no debería haber posibilidad de recibir ayuda de un profesional antes de considerar esto, en casos como encontrarte varado en un área remota o aislado debido a desastres naturales como una inundación, huracán, tempestad o tornado.
No dispares al animal en el corazón. Esta es una manera más lenta y dolorosa de morir, especialmente si no le atinas.
De ser posible, siempre consulta a un veterinario con licencia.