Bruno es una adorable perrito que realiza un recorrido diario para visitar a sus amigos y recibir un poco de amor, conoce su historia:
Este es Bruno, un perro adulto de 12 años.
Estos son sus “papás”, Larry y Debbie LaVallee. Ellos lo adoptaron cuando un hombre lo encontró en medio del camino y pensó que les pertenecía ya que era de las únicas casas de la zona. Pero Larry al ver al pequeño cachorrito indefenso no dudo en adoptarlo.
Y aquí es donde comienza la aventura de Bruno.
Bruno hace sus rondas en Longville, con paradas en el ayuntamiento, la biblioteca, la heladería, varias oficinas de bienes raíces y un supermercado de Tabaka, donde los trabajadores lo saludan en la puerta trasera con restos de carne que recolectaron.
Los LaValle dicen que intentaron desde un comienzo mantener a Bruno dentro de la casa, pero que inclusive amarrandolo para evitarlo, Bruno jaló tan fuerte que casi se ahorca, y a raíz de eso dejaron de amarralo para evitar que salga.
A menudo los llaman las personas que no conocen la historia de Bruno, para decirles que encontraron a su perro, y ellos tienen que explicarles que Bruno encontrará su camino a casa.
La capacidad de Bruno para esquivar el tráfico se ha convertido en algo casi mítico. ” Él tiene un ángel de la guarda”, dice Moran uno de los amigos de Bruno.
Si hay algo que Bruno no fue capaz de esquivar es el paso de los años, su andar es más lento, se cansa más rápido, hay días que se queda en casa y decide descansar.
Pero el legado de Bruno ya está firmemente plantado en Longville. El año pasado, la ciudad dedicó una estatua de madera tallada en su honor, en un parque en la calle principal de Longville.”Perro de la ciudad y el embajador Longville” dice el grabado al lado de su estatua. Rouse dice que el honor le fue bien merecido. “Él es la mascota de Longville,” dice ella.