Juan Ignacio Maggi, un cordobés de 52 años, padece poliomielitis desde el año de vida y las secuelas de la enfermedad han afectado sus miembros inferiores al punto de imposibilitarle la acción de caminar sin la ayuda de bastones tipo canadienses.
En julio de este año emprendió una desafiante travesía en su bicicleta de mano. Tras recorrer 420 kilómetros distribuidos en once etapas, alcanzó el paso motorizado más alto del planeta. Situado al norte de la India, el sitio “Khardung La”, forma parte de la extensa cordillera del Himalaya y se emplaza a 5.460 metros sobre el nivel del mar.
"Pedalear con las manos y subir a la cordillera más alta del mundo representaba mi sueño, mi pasión y la posibilidad de dejar todos mis fantasmas atrás. Era reencontrarme con mi cuerpo. Fue una felicidad impresionante. Allá arriba se duerme en carpa, se come mal, te bañás poco y nada, la comunicación es escasa. Hicimos una película. Fue fabuloso. Incluso, un día me confundí la cantimplora para beber agua con la de hacer pis. La altura es terrible"
Maggi cuenta po se le dio practicar este deporte. "A mis 37 años sufrí un infarto. Y tuve dos opciones: ser un jubilado o amigarme con la vida. Y el Negro Canata, un gigante del deporte, me ayudó a moverme en el deporte. Y así fue como un día le dije: “Vamos a correr el Maratón de Nueva York”. En casa me miraban como un loco. Sin saberlo, en esa carrera comencé mi camino al Himalaya. Un año más tarde crucé la meta del Central Park".
Respecto a la experiencia en el Himalaya, relató que debieron sortear varios obstáculos: "el agua, los militares armados. Pero para ellos era un honor verme pedalear en esa bicicleta. La comida era horrible, pero mi hermano me dio polenta y también llevamos tutuca. La montaña tiene un frío insoportable. Pero también sufrís el calor, la lluvia, el viento y mi polio que me dejó sucuelas terribles"
Además contó su anedgota con Francisco. "Le envié una carta al Papa y me contestó en seguida. Me invitó para ir al Vaticano a saludarlo. Y eso fue un envión anímico. Su apoyo se sumó al de la familia".