Hola pues subo mi primer post es sobre unos chistes que mme gustaron muy bueno por ciertos XD pues seguire creando post y hacerlos cada mes mejores y mas elaborados.
El maestro Ignorante
A un maestro lo mandan a un pueblo muy lejano en la selva, el problema es que allí no hay mujeres.
El maestro acepta el traslado y se va.
Pasados 15 días le entra la desesperación al hombre y le pregunta a uno de los nativos:
-Disculpe… Cuando ustedes sienten la necesidad de… ya sabe…de tener sexo… ¿Cómo hacen si aquí no hay mujeres?
Entonces el hombre le contesta:
-Maestro, vaya al río, allí encontrará su respuesta.
El maestro decide soportar un poco más, pero pasados otros 10 días no se aguanta las ganas y se va para el río.
Cuando llega allí ve a muchos hombres nativos haciendo fila. Entonces le pregunta al último de la fila:
-Perdone usted… ¿Para qué hacen esta fila?
Entonces el nativo le contesta:
-Es que estamos esperando a ese burro que viene cruzando el río… ¿Si lo ve?
Al ver al maestro, todos deciden que no haga fila y pase al frente por ser recién llegado, y le ceden el puesto.
El maestro se acerca al burro y allí hay un banquito de madera al lado del burro, el maestro voltea a mirar y pregunta:
-¿Seguro ustedes hacen esto?
Y uno de ellos le responde:
-Si maestro, como aquí no hay mujeres, pues nos toca así.
El maestro resignado, toma el banquito de madera, lo acomoda detrás del burro se baja el pantalón, se coge al burro, se baja del banquito y les da las gracias a todos.
Todos estaban mirándolo sorprendidos y algunos riendo, cuando uno le pregunta:
-Maestro… ¿Por qué le hizo eso al pobre burrito?
El maestro un poco confundido le pregunta:
-¿Qué?... acaso no dicen ustedes… ¿no me dijeron que el burro es para tener sexo?
Entonces el nativo le contesta:
-Maestro como será usted de pendejo… el burro es para cruzar el río… ¡al otro lado hay un pueblo de sólo mujeres!
El Lorito PreCOZ
Esta era la historia de una señora que deseaba tener una mascota,
entonces fue a una tienda de animales y se enamoro de un loro que estaba en una jaula toda escandida.
La señora le pregunta al vendedor:
-Discúlpeme caballero, me podría decir ¿Cuánto cuesta ese lorito que está allí?
El hombre voltea a ver y le dice a la señora:
-¡Uyyy mi señora!, es que ese lorito no está a la venta, pero si quiere puede llevarse esta cacatúa… ¡mire que bonita está!
La señora un poco molesta le responde:
-No señor, yo quiero ese lorito que está allí, dígame cuánto cuesta y me lo llevo.
El hombre resignado le dice:
-Señora, lo que pasa es que ese lorito estuvo viviendo en un burdel, y pues allí estaba acostumbrado a escuchar muchas groserías, pero pues si usted lo quiere…
el lorito cuesta 200 dólares.
La señora se sorprende por el precio, pero igual lo compró, tapo la jaula y lo llevó a la casa.
Una vez allí decide destapar la jaula, el loro mira para todos lados y dice:
-Hum… Nueva casa… nueva Madame…
La señora se ríe y se va a llamar a las hijas. Cuando llegan las hijas a ver el loro este dice:
-Nueva casa… nueva Madame… nuevas putas…
Todas se rieron y lo taparon para sorprender al papa cuando llegara.
En la noche llega el padre y todas emocionadas lo llevan a donde está el loro, destapan la jaula y el loro dice:
-Nueva casa… nueva Madame…nuevas putas… pero el mismo horario y los mismos clientes… ¡Hola Rafa!
¿Cuál es el colmo de un carpintero?
- Que se llame Armando Esteban Quito.
la historia de un feo
Voy a contarles mi historia, no es una historia de amor ni tiene un final feliz, pero es la única que tengo por haber nacido así, feo, muy feo.
Cuando nací, el doctor fue a la sala de espera y le dijo a mi padre:
-Hicimos lo que pudimos, pero salió.
Mi mamá no sabía si quedarse conmigo o con la placenta.
Como era prematuro me metieron en una incubadora, con vidrios polarizados.
Mi madre nunca me dio el pecho porque decía que sólo me quería como amigo. Así que en vez de darme el pecho, me daba la espalda.
Es por eso que debo haber quedado petiso, tan petiso que en lugar de ser enano, soy profundo. De chico iba por los cuarteles para que me gritaran:
-¡Alto! ¡Alto!
Yo siempre fui muy peludo. A mi madre siempre le preguntaban:
-Señora, a su hijo, ¿Lo parió o lo tejió?
Mi padre llevaba en su cartera la foto del niño que ya venía en la cartera cuando la compró.
Una vez me perdí, le pregunté al policía si creía que íbamos a encontrar a mis padres y me contestó:
-No lo sé, hay un montón de lugares donde se pudieron haber escondido.
Y para colmo era muy flaco, tan flaco que un día metí los dedos en el enchufe y la electricidad erró la patada.
Era realmente flaco, para hacer sombra tenía que pasar dos veces por el mismo lugar.
Pero mi problema no era ser tan flaco sino ser FEO.
Mis padres tenían que atarme un trozo de carne al cuello para que el perro jugara conmigo.
Sí amigos, yo soy FEO, tan FEO que una vez me atropelló un auto y quedé mejor.
Cuando me secuestraron, los secuestradores mandaron un dedo mío a mis padres para pedir recompensa. Mi padre les contestó que quería más pruebas.
Yo creo que no pagaron el rescate porque en casa éramos muy pobres, pero eso sí, a pesar de nuestra situación económica, somos muy honrados. Mi padre era tan honrado que un día encontró trabajo, y lo devolvió. Por eso tuve que trabajar desde chico. Trabajé en una tienda de animales y la gente no paraba de preguntarme cuánto costaba yo.
Un día llamó una chica a mi casa diciéndome, "Ven a mi casa que no hay nadie", cuando llegué no había nadie.
A mi mujer le gusta mucho hablar conmigo después del sexo. El otro día me llamó a casa desde un motel.
El psiquiatra me dijo un día que yo estaba loco. Yo le dije que quería escuchar una segunda opinión. De acuerdo, además de loco es usted muy feo, me dijo.
Una vez cuando me iba a suicidar tirándome desde la azotea de un edificio de 50 pisos, mandaron a un cura a darme unas palabras de aliento. Sus palabras fueron:
-¡En sus marcas, listos!
El último deseo de mi padre antes de morir era que me sentara en sus piernas. Lo habían condenado a la silla eléctrica
eso es todo por el momento

