Pero, ¿por qué han salido a la palestra últimamente? Comenzaron a ser sindicados tras las bromas pesadas que han dado vuelta por las redes sociales, en las que se muestra a un joven empujando a un ciclista a un canal de regadío y otro video donde aparece otro adolescente entrando a un negocio de barrio para dar vuelta un saco de comida para perros sin ninguna razón aparente. Para ellos son sólo bromas, pero ¿cuál es el límite?
¿Son los otaku una tribu agresiva?
No hay claridad de cómo se relacionó a esta tribu urbana con los acontecimientos grabados en el sur del país, sin embargo, este comportamiento no se condice, en ningún caso, con el proceder de estos particulares personajes, ya que siempre se les ha considerado un grupo más bien personas introvertidas que se reúnen para intercambiar series, mangas, música, etc. Y cuya vida gira en torno a las series de animación.
Algunos otaku hacen sus descargas y consideran este tipo de actitudes fuera de todo parámetro, considerándolos absurdos y contrarios a todo lo que ellos representan. Sobre todo, porque esta tribu urbana está más cercana al pacifismo y el “estado zen” que a la agresividad mostrada en los cuestionables videos.
Pandilleros otakus, gente muy pesada, mejor no meterse con ellos.