El trastorno de hiperactividad con déficit de atención es un problema de no ser capaz de concentrarse, ser hiperactivo, no ser capaz de controlar el comportamiento o una combinación de éstos. Para diagnosticar estos problemas como trastorno de hiperactividad con déficit de atención (THDA), deben estar por fuera del rango normal para la edad y desarrollo del niño.
Es el trastorno de la conducta más comúnmente diagnosticado en los niños. Este trastorno se diagnostica mucho más frecuentemente en niños que en niñas.
A veces se diagnostica tarde, y esto hace que los afectados sufran fracaso escolar, además de problemas emocionales y dificultades para relacionarse con las personas de su entorno.
Distinguir a un niño inquieto e impulsivo de otro que realmente padece este trastorno no siempre resulta fácil, y existen síntomas de hiperactividad diferentes dependiendo de si el menor únicamente tiene un déficit de atención, o si también es hiperactivo.
Os damos las claves de la hiperactividad en niños:
Impulsividad: Suelen ser niños inquietos, siempre en movimiento, incapaces de permanecer sentados mucho tiempo o con una constante inquietud (que se ve en tamborileo de dedos o en el movimiento constante de los pies o las piernas). Los niños con TDAH son muy inquietos impulsivos y tienen problemas para prestar atención y concentrarse.
No atiende detalles, comete errores
Dificultad para mantener la atención.
Fácil distracción por estímulos externos.
Olvidadizo en las actividades diarias.
Inquietud, se mueve en el asiento.
Dificultad para jugar tranquilamente.
Responde antes de que finalice la pregunta.
Interrumpe a otros en los juegos, conversaciones, etc.
Técnicas y estrategias para ayudar al niño hiperctivo:
Además del tratamiento farmacológico es bueno seguir una terapia en familia que os ayude a entenderlo y afrontarlo de forma positiva. Así que mi primer consejo es acudir a terapias de familia con un buen psicólogo para niños .
La forma más adecuada de ayudar a un niño hiperactivo a resolver sus problemas correctamente es entrenarle en los pasos que debe seguir, es decir, darle estrategias para que sepa cómo actuar .
Una manera de hacerlo efectivo es el “modelo de autoinstrucciones” que debéis practicar cada día tantos días como sea necesario hasta que tu hijo sea capaz de realizar el quinto paso de forma natural:
1. Modelado: haz tú la tarea mientras vas diciendo en voz alta los pasos que sigues, mediante instrucciones claras y concisas.
2. Guía externa manifiesta: ahora es él quien realiza la misma tarea mientras le ayudas repitiendo junto con él los pasos.
3. Autoguía manifiesta: el niño repite solo las instrucciones, en voz alta, mientras hace la tarea.
4. Autoguía manifiesta atenuada: en vez de hablar en voz alta debe cuchichear las instrucciones.
5. Autoinstrucciones encubiertas: finalmente el niño realiza la tarea en silencio mientras se guía por las instrucciones a través del pensamiento.
En Madrid hay varios psicológos para niños , aseguraos de que tratan trastornos como este y os será de gran ayuda. Serenamente es un centro de Neuroterapia donde podréis acudir.
Es el trastorno de la conducta más comúnmente diagnosticado en los niños. Este trastorno se diagnostica mucho más frecuentemente en niños que en niñas.
A veces se diagnostica tarde, y esto hace que los afectados sufran fracaso escolar, además de problemas emocionales y dificultades para relacionarse con las personas de su entorno.
Distinguir a un niño inquieto e impulsivo de otro que realmente padece este trastorno no siempre resulta fácil, y existen síntomas de hiperactividad diferentes dependiendo de si el menor únicamente tiene un déficit de atención, o si también es hiperactivo.
Os damos las claves de la hiperactividad en niños:
Impulsividad: Suelen ser niños inquietos, siempre en movimiento, incapaces de permanecer sentados mucho tiempo o con una constante inquietud (que se ve en tamborileo de dedos o en el movimiento constante de los pies o las piernas). Los niños con TDAH son muy inquietos impulsivos y tienen problemas para prestar atención y concentrarse.
No atiende detalles, comete errores
Dificultad para mantener la atención.
Fácil distracción por estímulos externos.
Olvidadizo en las actividades diarias.
Inquietud, se mueve en el asiento.
Dificultad para jugar tranquilamente.
Responde antes de que finalice la pregunta.
Interrumpe a otros en los juegos, conversaciones, etc.
Técnicas y estrategias para ayudar al niño hiperctivo:
Además del tratamiento farmacológico es bueno seguir una terapia en familia que os ayude a entenderlo y afrontarlo de forma positiva. Así que mi primer consejo es acudir a terapias de familia con un buen psicólogo para niños .
La forma más adecuada de ayudar a un niño hiperactivo a resolver sus problemas correctamente es entrenarle en los pasos que debe seguir, es decir, darle estrategias para que sepa cómo actuar .
Una manera de hacerlo efectivo es el “modelo de autoinstrucciones” que debéis practicar cada día tantos días como sea necesario hasta que tu hijo sea capaz de realizar el quinto paso de forma natural:
1. Modelado: haz tú la tarea mientras vas diciendo en voz alta los pasos que sigues, mediante instrucciones claras y concisas.
2. Guía externa manifiesta: ahora es él quien realiza la misma tarea mientras le ayudas repitiendo junto con él los pasos.
3. Autoguía manifiesta: el niño repite solo las instrucciones, en voz alta, mientras hace la tarea.
4. Autoguía manifiesta atenuada: en vez de hablar en voz alta debe cuchichear las instrucciones.
5. Autoinstrucciones encubiertas: finalmente el niño realiza la tarea en silencio mientras se guía por las instrucciones a través del pensamiento.
En Madrid hay varios psicológos para niños , aseguraos de que tratan trastornos como este y os será de gran ayuda. Serenamente es un centro de Neuroterapia donde podréis acudir.