Cuando el 17 de agosto de 1850, a las dos de la tarde, hizo crisis final la gastralgia del Libertador don José de San Martín en Boulogne Sur Mer, se iniciaba la batalla definitiva del héroe contra el olvido ingrato.
Había pasado mucho tiempo desde 1824, año en que saliera de su patria con destino a Europa en un exilio voluntario. Desde entonces, a excepción de un viaje de regreso que él frustrara voluntariamente en el puerto de Montevideo en 1829, se mantuvo prácticamente al margen del mundo de las nuevas repúblicas que había ayudado a construir. Entonces, un primer período soportó los ataques más virulentos de sus enemigos. Un encuentro con Bernardino Rivadavia no sirvió de nada: no pudieron conciliar sus posiciones distantes. A partir de allí, sin embargo, la figura de San Martín se opacó por un tiempo prolongado. Sólo en la década de los años cuarenta fue rescatado por otro grande de la historia argentina: Domingo Faustino Sarmiento. Ambos tenían en común los ideales marcados por su pertenencia a la masonería, como cientos de hombres públicos de la Argentina.
San Martín tomó contacto con ella cuando compartía la lucha contra los franceses con oficiales de Inglaterra, bajo las órdenes de William Carr Beresford, el mismo que pocos años antes intentara apoderarse de Buenos Aires.
Por ese entonces es iniciado en la Logia Integridad de Cádiz - donde militaba también quien fuera después su protector Alejandro Aguado, marqués de las Marismas - afiliándose luego a la de Caballeros Racionales, de la que el Marqués del Socorro general Francisco María Solano - del que era edecán San Martín – era Venerable Maestro. Allí conoció a la mayoría de los patriotas que luego lucharían a su lado en América.
Recibiendo ayuda de sir Charles Stuart se traslada a Londres, donde su benefactor es otro masón: el conde de Fife, que arregló todo lo relacionado con el viaje en la fragata “George Canning”
Al llegar a Buenos Aires funda con Carlos María de Alvear la
Logia Lautaro.
Lautaro (del mapudungun Leftraru, «Traro veloz», n. Tirúa, ca. 1535 – Peteroa, 1557) fue un destacado líder militar mapuche en la Guerra de Arauco durante la primera fase de la conquista española.
En 1546 Levtraru o Leftrarü, hijo del cacique de la zona llamado Curiñancu (KuRü: Negro, Ñangkü: Águila, en Mapudungún) y teniendo alrededor de 11 años de edad, fue capturado por las huestes de Pedro de Valdivia en las inmediaciones de Concepción. Tras la captura se le hizo yanacona. Permaneció como prisionero de los españoles durante seis años, en los que llegó a ser paje personal de Valdivia. Como era difícil para los españoles el pronunciar su nombre original, se le dio el nombre de Felipe Lautaro, finalmente se le llama Lautaro.
En 1550, durante la batalla de Andalíen (22 de febrero) y la batalla de Penco, el (12 de marzo), Lautaro fue testigo de los escarmientos a los que Valdivia hizo someter a los derrotados mapuches, mutilando a los prisioneros y liberándolos después, como ejemplo para evitar futuras rebeliones; esto lo impactó profundamente. Es probable que a raíz de estos hechos violentos hacia su pueblo se engendrara en su interior una terrible decepción y rebelión en su ser respecto de Valdivia y los españoles. Evidentemente resolvió fugarse a la primera oportunidad.
Lautaro demostró tener condiciones innatas de líder, pronto además demostraría tener condiciones de estratega militar. Con un elocuente discurso, pronto su pueblo le respondió a sus exigencias y planteamientos, siguiéndole en su aventura militar. Enseñó a su pueblo, en base a demostraciones propias, a luchar en escuadrones, aprovechando el terreno y usando formas defensivas contra las cargas de caballería. Les enseñó que la retirada no era cobardía, sino una forma táctica de combate. Así mismo, inculcó el uso del toque de corneta, como elemento de obediencia táctica de los escuadrones, como hacían los españoles. Además creó un verdadero servicio de "investigaciones e inteligencia", utilizando hombres, mujeres y adolescentes. A los cuales se les realizaba una profesional preparación como por ejemplo caracterizaciones, en donde estos simulaban ser borrachos, locos, cristianos o traidores de su pueblo con el fin de trabajar como falsos colaboradores, sirvientes o esclavos de los españoles, simulando no entender el idioma español y así sacar información vital, además de difundir noticias o datos incorrectos sobre los posibles ataques del Ejército Mapuche; además realizaban entrenamientos de visivilidad nocturna, sometiendo al agente a vivir durante días sin ver la luz del sol, con el fin de que posteriormente en las noches, hiciera el trabajo de espionaje nocturno, viendo como si fuese de día; además se les enseñaba el exclusivo sistema de comunicación mediante el movimiento de ramas de árboles. Lautaro eligió e instruyó a comandantes para las diversas secciones de su completo y jerarquizado ejército; Incluyendo a un Toqui jefe del servicio de investigaciones, el cual supervisaba y daba cuenta de las acciones de su servicio.
Físicamente, Lautaro era un joven no muy alto, más bien grueso, de unos ojos negros penetrantes, cuerpo robusto y rostro lleno. Anchas espaldas y torso levantado, de agradable apariencia. Vestía una camiseta colorada española, un bonete de cuero grana. La cabeza rapada era coronada con un copete que se dejaba como insignia de generalato; además portaba la simbólica Toki Kura, emblema de piedra que cuelga del cuello, además de la Clava que portaba en su mano, simbolos del jefe de guerra o Toki.
Aunque Lautaro fracasó en expulsar a los españoles del territorio mapuche, después de su muerte éstos se mostraron más cautos a la hora de fundar nuevas ciudades, creando sólo siete al sur del Río Biobío. Pronto, otros caudillos tales como Caupolicán, el mestizo Alejo y Pelantarú asolarían las ciudades españolas siguiendo el ejemplo de Lautaro, pero carentes del genio militar de este. Los mapuches las arrasarían todas en la gran sublevación de Pelantaro, el año 1602.
La extinta Logia Lautarina o Logia Lautaro, creada en el siglo XIX en Londres por Francisco Miranda, lleva su nombre por el ejemplo de resistencia ante los españoles. Cabe señalar que las estrategias militares de Lautaro, son enseñadas en las principales academias de guerra del mundo, las cuales son calificadas como "geniales", compartiendo su busto junto a los mas grandes estrategas militares del mundo, como el gran mariscal ruso Zhúkov, Napoleón, Gengis Kan, Alejandro Magno, Simón Bolívar, San Martin, entre otros. Asimismo se hace mención que Lautaro es considerado como el primer General militar de Chile.
http://comunidad.ciudad.com.ar/argentina/capital_federal/ricardobrizuela/smartin.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Lautaro
Había pasado mucho tiempo desde 1824, año en que saliera de su patria con destino a Europa en un exilio voluntario. Desde entonces, a excepción de un viaje de regreso que él frustrara voluntariamente en el puerto de Montevideo en 1829, se mantuvo prácticamente al margen del mundo de las nuevas repúblicas que había ayudado a construir. Entonces, un primer período soportó los ataques más virulentos de sus enemigos. Un encuentro con Bernardino Rivadavia no sirvió de nada: no pudieron conciliar sus posiciones distantes. A partir de allí, sin embargo, la figura de San Martín se opacó por un tiempo prolongado. Sólo en la década de los años cuarenta fue rescatado por otro grande de la historia argentina: Domingo Faustino Sarmiento. Ambos tenían en común los ideales marcados por su pertenencia a la masonería, como cientos de hombres públicos de la Argentina.
San Martín tomó contacto con ella cuando compartía la lucha contra los franceses con oficiales de Inglaterra, bajo las órdenes de William Carr Beresford, el mismo que pocos años antes intentara apoderarse de Buenos Aires.
Por ese entonces es iniciado en la Logia Integridad de Cádiz - donde militaba también quien fuera después su protector Alejandro Aguado, marqués de las Marismas - afiliándose luego a la de Caballeros Racionales, de la que el Marqués del Socorro general Francisco María Solano - del que era edecán San Martín – era Venerable Maestro. Allí conoció a la mayoría de los patriotas que luego lucharían a su lado en América.
Recibiendo ayuda de sir Charles Stuart se traslada a Londres, donde su benefactor es otro masón: el conde de Fife, que arregló todo lo relacionado con el viaje en la fragata “George Canning”
Al llegar a Buenos Aires funda con Carlos María de Alvear la
Logia Lautaro.
Lautaro (del mapudungun Leftraru, «Traro veloz», n. Tirúa, ca. 1535 – Peteroa, 1557) fue un destacado líder militar mapuche en la Guerra de Arauco durante la primera fase de la conquista española.
En 1546 Levtraru o Leftrarü, hijo del cacique de la zona llamado Curiñancu (KuRü: Negro, Ñangkü: Águila, en Mapudungún) y teniendo alrededor de 11 años de edad, fue capturado por las huestes de Pedro de Valdivia en las inmediaciones de Concepción. Tras la captura se le hizo yanacona. Permaneció como prisionero de los españoles durante seis años, en los que llegó a ser paje personal de Valdivia. Como era difícil para los españoles el pronunciar su nombre original, se le dio el nombre de Felipe Lautaro, finalmente se le llama Lautaro.
En 1550, durante la batalla de Andalíen (22 de febrero) y la batalla de Penco, el (12 de marzo), Lautaro fue testigo de los escarmientos a los que Valdivia hizo someter a los derrotados mapuches, mutilando a los prisioneros y liberándolos después, como ejemplo para evitar futuras rebeliones; esto lo impactó profundamente. Es probable que a raíz de estos hechos violentos hacia su pueblo se engendrara en su interior una terrible decepción y rebelión en su ser respecto de Valdivia y los españoles. Evidentemente resolvió fugarse a la primera oportunidad.
Lautaro demostró tener condiciones innatas de líder, pronto además demostraría tener condiciones de estratega militar. Con un elocuente discurso, pronto su pueblo le respondió a sus exigencias y planteamientos, siguiéndole en su aventura militar. Enseñó a su pueblo, en base a demostraciones propias, a luchar en escuadrones, aprovechando el terreno y usando formas defensivas contra las cargas de caballería. Les enseñó que la retirada no era cobardía, sino una forma táctica de combate. Así mismo, inculcó el uso del toque de corneta, como elemento de obediencia táctica de los escuadrones, como hacían los españoles. Además creó un verdadero servicio de "investigaciones e inteligencia", utilizando hombres, mujeres y adolescentes. A los cuales se les realizaba una profesional preparación como por ejemplo caracterizaciones, en donde estos simulaban ser borrachos, locos, cristianos o traidores de su pueblo con el fin de trabajar como falsos colaboradores, sirvientes o esclavos de los españoles, simulando no entender el idioma español y así sacar información vital, además de difundir noticias o datos incorrectos sobre los posibles ataques del Ejército Mapuche; además realizaban entrenamientos de visivilidad nocturna, sometiendo al agente a vivir durante días sin ver la luz del sol, con el fin de que posteriormente en las noches, hiciera el trabajo de espionaje nocturno, viendo como si fuese de día; además se les enseñaba el exclusivo sistema de comunicación mediante el movimiento de ramas de árboles. Lautaro eligió e instruyó a comandantes para las diversas secciones de su completo y jerarquizado ejército; Incluyendo a un Toqui jefe del servicio de investigaciones, el cual supervisaba y daba cuenta de las acciones de su servicio.
Físicamente, Lautaro era un joven no muy alto, más bien grueso, de unos ojos negros penetrantes, cuerpo robusto y rostro lleno. Anchas espaldas y torso levantado, de agradable apariencia. Vestía una camiseta colorada española, un bonete de cuero grana. La cabeza rapada era coronada con un copete que se dejaba como insignia de generalato; además portaba la simbólica Toki Kura, emblema de piedra que cuelga del cuello, además de la Clava que portaba en su mano, simbolos del jefe de guerra o Toki.
Aunque Lautaro fracasó en expulsar a los españoles del territorio mapuche, después de su muerte éstos se mostraron más cautos a la hora de fundar nuevas ciudades, creando sólo siete al sur del Río Biobío. Pronto, otros caudillos tales como Caupolicán, el mestizo Alejo y Pelantarú asolarían las ciudades españolas siguiendo el ejemplo de Lautaro, pero carentes del genio militar de este. Los mapuches las arrasarían todas en la gran sublevación de Pelantaro, el año 1602.
La extinta Logia Lautarina o Logia Lautaro, creada en el siglo XIX en Londres por Francisco Miranda, lleva su nombre por el ejemplo de resistencia ante los españoles. Cabe señalar que las estrategias militares de Lautaro, son enseñadas en las principales academias de guerra del mundo, las cuales son calificadas como "geniales", compartiendo su busto junto a los mas grandes estrategas militares del mundo, como el gran mariscal ruso Zhúkov, Napoleón, Gengis Kan, Alejandro Magno, Simón Bolívar, San Martin, entre otros. Asimismo se hace mención que Lautaro es considerado como el primer General militar de Chile.
http://comunidad.ciudad.com.ar/argentina/capital_federal/ricardobrizuela/smartin.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Lautaro