Mientras que algunos se conforman con jugar a juegos de terror, nosotros hacemos algo grande. Nos colamos en unas casas abandonadas, con un montón de pisos, sótanos y un bar donde se suicidó el dueño del local. Las viviendas se construyeron de forma ilegal en medio de un pinar y ni siquiera las ratas quieren vivir allí. Una experiencia inolvidable que vale la pena ver.
Si te ha gustado este vídeo, compártelo en FaceBook, Twitter o en donde quieras.
Link para ver fotos del lugar:
Si te ha gustado este vídeo, compártelo en FaceBook, Twitter o en donde quieras.
Link para ver fotos del lugar: