Quilombo:
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Quilombolas en el lanzamiento de la Agenda Social Quilombolas y el Plan Nacional para la Promoción de la Igualdad Racial, en el Palacio de Planalto, en Brasilia
Quilombo (del kimbundu, una de las lenguas bantúes más habladas en Angola: kilombo) o también Palenque1 es un término usado en Latinoamérica para denominar a los lugares o concentraciones políticamente organizadas de negros esclavos cimarrones en lugares con fuente de agua y cuevas, con alcaldes que ejercían su autoridad al interior de los mismos.
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Historia:
En 1502, llegaron los primeros esclavos de África a América. Fueron traídos para reemplazar la mano de obra indígena, que iba disminuyendo ostensiblemente en las colonias españolas. Desde ese momento y hasta comienzos del siglo XIX, unos 60 millones de africanos fueron sacados por traficantes europeos de sus tierras, de manera violenta, para ser utilizados como mano de obra esclava en América, llegando con vida sólo unos 12 millones.2
Eran traídos en buques especiales, llamados "ataúdes" o "tumbeiros". Estos nombres eran expresión de las características de tales expediciones mercantilistas, porque llegaban vivos a América sólo la mitad de las personas que habían salido de África. Venían enmarrocados (amarrados), apiñados en las bodegas de los buques, sin las mínimas condiciones de higiene, sin la adecuada alimentación; en estas condiciones aquellos personas eran presa fácil de enfermedades y epidemias.
En América, miles de esclavos eran vendidos a los hacendados y citadinos españoles en los llamados mercados de trata. Para este fin eran exhibidos encadenados apenas arribaban mientras eran denigrantemente subastados. Los precios variaban de acuerdo al sexo, fortaleza, salud y edad. Adquiridos pasaban a ser patrimonio de su amo, quien disponía de su destino y de su vida. Tenían un valor en dinero y pertenecían a alguien y los alimentaban para utilizarlos en faenas y servicios que el amo creyera conveniente. Si el amo quería deshacerse del esclavo, lo ofertaba en el mercado de trata de esclavos, poniendo un sobreprecio, para recuperar su inversión y sacar algún dividendo.
Condiciones de vida de los esclavos en América
Los esclavos vivían en las haciendas en barracas o barracones; en las ciudades, estas barracas estaban ubicadas en un rincón de los huertos o solares. Dichas barracas, como es de suponer, propendían al hacinamiento.
Las mujeres esclavas, en las haciendas y en los solares virreinales, fueron destinadas para labores domésticas. Sin embargo, muchas de ellas, en las haciendas, principalmente costeñas, hacían labores de campo como, por ejemplo, en los viñedos y algodonales, conocidas en este último caso, como "apañadoras". Los varónes efectuaban el trabajo más pesado tanto en las zonas urbanas como en las haciendas como, por ejemplo, limpieza de excusados, galpones, porquerizas, caballerizas, etc.
Los amos retribuían este servicio gratuito con la vivienda y la alimentación que les proporcionaban. Los esclavos no podían salir de la propiedad del patrón y carecían de libertad. Al esclavo que infringía alguna norma se le castigaba severamente, por lo que existieron varios sistemas de tortura. Sea cual fuere el castigo aplicado para el esclavo rebelde, se cuidaban de no desfigurarlo dado que, de ser así, su precio de venta en el mercado disminuiría. Sin embargo, se tiene noticia de que al esclavo muy rebelde o cimarrón, le cortaban las orejas, lo castraban e incluso le cortaban las manos.
Zonas liberadas
En todas las colonias americanas hispano-portuguesas hubo zonas de huida y resistencia. En Brasil, y el Río de la Plata se llamaban Quilombos, y eran conocidos como Palenques en otras zonas del continente. Mambices, cumbes, ladeiras, etc., fueron otras denominaciones adoptadas por los esclavos rebeldes.
Brasil:
Palmares: (quilombo)
El más famoso refugio del colonialismo en América Latina fue el Quilombo de los Palmares, en el Brasil (colonia portuguesa). Tenía una población de más o menos, 15.000 esclavos rebeldes y se mantuvo durante casi todo el siglo XVII. Las tropas reales portuguesas usaron 6.000 soldados y les costó dos años rendirla.
Caribe:
Palenque de San Basilio:
En muchos de esos refugios, existieron reyes. Por ejemplo Benkos Biohó, el Rey de Arcabuco, cerca de Cartagena de Indias, en Colombia. En Panamá existió el Rey Bayano.
En Jamaica, antes de que los británicos entraran en la isla, ya había esclavos cimarrones, huidos de sus amos españoles, escondidos en las montañas. Uno de sus líderes, el capitán Cudjoe, insistió en que todos su seguidores hablaran inglés (sustituyendo su lenguas originales, como el akan, de Ghana). Mantuvieron una guerra de guerrillas contra la industria azucarera.
En Venezuela fue famoso el Rey Miguel. A partir de 1813 en las poblaciones costeras comprendidas entre el estado Miranda y Vargas, los cimarrones alcanzaron un alto nivel de organización a tal punto que, al caer la primera república venezolana, posterior a la declaración de independencia en 1811, las poblaciones emancipadas promovieron la capitulación en Caracas de los mantuanos patriotas ante los peninsulares, lo cual, si bien no fue un aporte a la independencia total de Venezuela del Reino de España, significó una demostración de fuerza y de capacidad de organización para la lucha por la abolición a la esclavitud que escasos años después habría de darse. Las poblaciones más emblemáticas de estas organizaciones de afrodescendientes fueron Barlovento y Guayabal.
Perú:
A fines del siglo XVII y principios del siglo XVIII se formaron unas rancherías en los alrededores de la ciudad de Lima, como en Huachipa, Carabayllo, Monte Zambrano, etc. Fueron hechas por esclavos que, en busca de su libertad, habían preferido huir y rebelarse contra el opresor sistema.
Estas rancherías en lo posible, se ubicaban en las zonas menos transitadas, con bosques para ocultarse de sus perseguidores. Alrededor del año 1710, esas rancherías evolucionaron hasta convertirse en palenques.
En el Virreinato del Perú, hubo en Huaura un rey cimarrón, a mediados del siglo XVI. El virrey de la época envió una tropa de 120 soldados españoles, que incursionaron violentamente en el palenque, matando a todos sus integrantes.
Infraestructura
Un palenque tenía una fuente de agua, un pedazo de tierra para cultivo, un almacén subterráneo y una pequeña cantidad indispensable de lampas y hachas.Se conoce como palenque al local destinado a realizar peleas de gallos
Organización
En los palenques, los negros cimarrones mantenían una vida comunitaria, caracterizada por la igualdad entre todos sus integrantes, tanto para el trabajo como para el reparto del alimento y el comportamiento social y moral.
Para su defensa, en algunos palenques se habían construido fuertes. Estaban hechos de palizadas, en el punto más alto de su temporal albergue. Tenían como únicas armas, espadas, cuchillos y otras armas blancas. Nunca poseyeron armas de fuego. En otros casos completaban su defensa acopiando piedras. Hacían ejercicios de corte militar, utilizando la táctica de las guerrillas.
En el caso de los cimarrones nacidos en América de padres africanos, o también los zambos, no poseían rey. Sus jefes se hacían llamar coroneles o capitanes, por cuanto éstos no procedían directamente del África.
Economía
Tenían cierta independencia, aunque mantenían relaciones económicas más o menos normales con las ciudades y haciendas vecinas. En sus áreas de cultivo, sembraban maíz y zapallo, se abastecían de carne cazando venados y pájaros y obtenían algún dinero vendiendo sombreros y canastas.
Bibliografía:
• Herrera Cuntti, Arístides (© 2004, 2006). Divagaciones históricas en la web, Libro 1. Chincha, Perú: AHC Ediciones Perú (RUC N° 10078391575). ISBN 9972-2908-1-6 (ISBN ISBN 978-9972-2908-1-7), Bookland EAN-13: EAN 9789972290817; Depósito Legal Nº 2006-10934 en la Biblioteca Nacional del Perú..
• Herrera Cuntti, Arístides (© 2004, 2006). Divagaciones históricas en la web, Libro 2. Chincha, Perú: AHC Ediciones Perú (RUC N° 10078391575). ISBN 9972-2908-2-4 (ISBN ISBN 978-9972-2908-2-4), Booland EAN-13: EAN 9789972290824; Depósito Legal Nº 2006-10935 en la Biblioteca Nacional del Perú..
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Quilombolas en el lanzamiento de la Agenda Social Quilombolas y el Plan Nacional para la Promoción de la Igualdad Racial, en el Palacio de Planalto, en Brasilia
Quilombo (del kimbundu, una de las lenguas bantúes más habladas en Angola: kilombo) o también Palenque1 es un término usado en Latinoamérica para denominar a los lugares o concentraciones políticamente organizadas de negros esclavos cimarrones en lugares con fuente de agua y cuevas, con alcaldes que ejercían su autoridad al interior de los mismos.
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Historia:
En 1502, llegaron los primeros esclavos de África a América. Fueron traídos para reemplazar la mano de obra indígena, que iba disminuyendo ostensiblemente en las colonias españolas. Desde ese momento y hasta comienzos del siglo XIX, unos 60 millones de africanos fueron sacados por traficantes europeos de sus tierras, de manera violenta, para ser utilizados como mano de obra esclava en América, llegando con vida sólo unos 12 millones.2
Eran traídos en buques especiales, llamados "ataúdes" o "tumbeiros". Estos nombres eran expresión de las características de tales expediciones mercantilistas, porque llegaban vivos a América sólo la mitad de las personas que habían salido de África. Venían enmarrocados (amarrados), apiñados en las bodegas de los buques, sin las mínimas condiciones de higiene, sin la adecuada alimentación; en estas condiciones aquellos personas eran presa fácil de enfermedades y epidemias.
En América, miles de esclavos eran vendidos a los hacendados y citadinos españoles en los llamados mercados de trata. Para este fin eran exhibidos encadenados apenas arribaban mientras eran denigrantemente subastados. Los precios variaban de acuerdo al sexo, fortaleza, salud y edad. Adquiridos pasaban a ser patrimonio de su amo, quien disponía de su destino y de su vida. Tenían un valor en dinero y pertenecían a alguien y los alimentaban para utilizarlos en faenas y servicios que el amo creyera conveniente. Si el amo quería deshacerse del esclavo, lo ofertaba en el mercado de trata de esclavos, poniendo un sobreprecio, para recuperar su inversión y sacar algún dividendo.
Condiciones de vida de los esclavos en América
Los esclavos vivían en las haciendas en barracas o barracones; en las ciudades, estas barracas estaban ubicadas en un rincón de los huertos o solares. Dichas barracas, como es de suponer, propendían al hacinamiento.
Las mujeres esclavas, en las haciendas y en los solares virreinales, fueron destinadas para labores domésticas. Sin embargo, muchas de ellas, en las haciendas, principalmente costeñas, hacían labores de campo como, por ejemplo, en los viñedos y algodonales, conocidas en este último caso, como "apañadoras". Los varónes efectuaban el trabajo más pesado tanto en las zonas urbanas como en las haciendas como, por ejemplo, limpieza de excusados, galpones, porquerizas, caballerizas, etc.
Los amos retribuían este servicio gratuito con la vivienda y la alimentación que les proporcionaban. Los esclavos no podían salir de la propiedad del patrón y carecían de libertad. Al esclavo que infringía alguna norma se le castigaba severamente, por lo que existieron varios sistemas de tortura. Sea cual fuere el castigo aplicado para el esclavo rebelde, se cuidaban de no desfigurarlo dado que, de ser así, su precio de venta en el mercado disminuiría. Sin embargo, se tiene noticia de que al esclavo muy rebelde o cimarrón, le cortaban las orejas, lo castraban e incluso le cortaban las manos.
Zonas liberadas
En todas las colonias americanas hispano-portuguesas hubo zonas de huida y resistencia. En Brasil, y el Río de la Plata se llamaban Quilombos, y eran conocidos como Palenques en otras zonas del continente. Mambices, cumbes, ladeiras, etc., fueron otras denominaciones adoptadas por los esclavos rebeldes.
Brasil:
Palmares: (quilombo)
El más famoso refugio del colonialismo en América Latina fue el Quilombo de los Palmares, en el Brasil (colonia portuguesa). Tenía una población de más o menos, 15.000 esclavos rebeldes y se mantuvo durante casi todo el siglo XVII. Las tropas reales portuguesas usaron 6.000 soldados y les costó dos años rendirla.
Caribe:
Palenque de San Basilio:
En muchos de esos refugios, existieron reyes. Por ejemplo Benkos Biohó, el Rey de Arcabuco, cerca de Cartagena de Indias, en Colombia. En Panamá existió el Rey Bayano.
En Jamaica, antes de que los británicos entraran en la isla, ya había esclavos cimarrones, huidos de sus amos españoles, escondidos en las montañas. Uno de sus líderes, el capitán Cudjoe, insistió en que todos su seguidores hablaran inglés (sustituyendo su lenguas originales, como el akan, de Ghana). Mantuvieron una guerra de guerrillas contra la industria azucarera.
En Venezuela fue famoso el Rey Miguel. A partir de 1813 en las poblaciones costeras comprendidas entre el estado Miranda y Vargas, los cimarrones alcanzaron un alto nivel de organización a tal punto que, al caer la primera república venezolana, posterior a la declaración de independencia en 1811, las poblaciones emancipadas promovieron la capitulación en Caracas de los mantuanos patriotas ante los peninsulares, lo cual, si bien no fue un aporte a la independencia total de Venezuela del Reino de España, significó una demostración de fuerza y de capacidad de organización para la lucha por la abolición a la esclavitud que escasos años después habría de darse. Las poblaciones más emblemáticas de estas organizaciones de afrodescendientes fueron Barlovento y Guayabal.
Perú:
A fines del siglo XVII y principios del siglo XVIII se formaron unas rancherías en los alrededores de la ciudad de Lima, como en Huachipa, Carabayllo, Monte Zambrano, etc. Fueron hechas por esclavos que, en busca de su libertad, habían preferido huir y rebelarse contra el opresor sistema.
Estas rancherías en lo posible, se ubicaban en las zonas menos transitadas, con bosques para ocultarse de sus perseguidores. Alrededor del año 1710, esas rancherías evolucionaron hasta convertirse en palenques.
En el Virreinato del Perú, hubo en Huaura un rey cimarrón, a mediados del siglo XVI. El virrey de la época envió una tropa de 120 soldados españoles, que incursionaron violentamente en el palenque, matando a todos sus integrantes.
Infraestructura
Un palenque tenía una fuente de agua, un pedazo de tierra para cultivo, un almacén subterráneo y una pequeña cantidad indispensable de lampas y hachas.Se conoce como palenque al local destinado a realizar peleas de gallos
Organización
En los palenques, los negros cimarrones mantenían una vida comunitaria, caracterizada por la igualdad entre todos sus integrantes, tanto para el trabajo como para el reparto del alimento y el comportamiento social y moral.
Para su defensa, en algunos palenques se habían construido fuertes. Estaban hechos de palizadas, en el punto más alto de su temporal albergue. Tenían como únicas armas, espadas, cuchillos y otras armas blancas. Nunca poseyeron armas de fuego. En otros casos completaban su defensa acopiando piedras. Hacían ejercicios de corte militar, utilizando la táctica de las guerrillas.
En el caso de los cimarrones nacidos en América de padres africanos, o también los zambos, no poseían rey. Sus jefes se hacían llamar coroneles o capitanes, por cuanto éstos no procedían directamente del África.
Economía
Tenían cierta independencia, aunque mantenían relaciones económicas más o menos normales con las ciudades y haciendas vecinas. En sus áreas de cultivo, sembraban maíz y zapallo, se abastecían de carne cazando venados y pájaros y obtenían algún dinero vendiendo sombreros y canastas.
Bibliografía:
• Herrera Cuntti, Arístides (© 2004, 2006). Divagaciones históricas en la web, Libro 1. Chincha, Perú: AHC Ediciones Perú (RUC N° 10078391575). ISBN 9972-2908-1-6 (ISBN ISBN 978-9972-2908-1-7), Bookland EAN-13: EAN 9789972290817; Depósito Legal Nº 2006-10934 en la Biblioteca Nacional del Perú..
• Herrera Cuntti, Arístides (© 2004, 2006). Divagaciones históricas en la web, Libro 2. Chincha, Perú: AHC Ediciones Perú (RUC N° 10078391575). ISBN 9972-2908-2-4 (ISBN ISBN 978-9972-2908-2-4), Booland EAN-13: EAN 9789972290824; Depósito Legal Nº 2006-10935 en la Biblioteca Nacional del Perú..