Naturaleza y cualidades de los demonios

Las religiones dan lecciones a través de parábolas que reflejan la bondad y el amor por el prójimo y por uno mismo, pero cuando el creyente se inclina por una vida pecaminosa, llena de sentimientos que lo aíslan de la dicha celestial, los demonios comienzan a realizar su trabajo en el alma de aquél que ha decidido alegar a favor del pecado.

Estas entidades son representadas como malignas e indeseables siempre dentro de un paradigma maniqueo, sin embrago, en muchos casos son el resultado de una compleja combinación de un orden cósmico mitológico. Tan necesarias para la trama divina como las entidades luminosas (algunas de las cuales se transforman en demonios, según la creencia dominante y la agenda política).

Los demonios y otras presencias malignas.. reales o imaginarias, llevan atormentando al hombre desde que el mundo es mundo.

Un demonio es un ser espiritual de naturaleza angélica condenado eternamente.
No tiene cuerpo, no existe en su ser ningún tipo de materia sutil, ni nada semejante a la materia. Sino que se trata de una existencia de carácter íntegramente espiritual.

Spiritus en latín significa soplo, hálito. Dado que no tienen cuerpo, los demonios no sienten la más mínima inclinación a ningún pecado que se cometa con el cuerpo.
Por tanto la gula o la lujuria son imposibles en ellos. Pueden tentar a los hombres a pecar en esas materias, pero sólo comprenden esos pecados de un modo meramente intelectual, pues no tienen sentidos corporales. Los pecados de los demonios, por tanto, son exclusivamente espirituales.

Los demonios no fueron creados malos A ellos al ser creados, se les ofreció una prueba, era la prueba previa antes de la visión de la esencia de la Divinidad. Antes de la prueba veían a Dios pero no veían su esencia. El mismo verbo ver es aproximativo, pues la visión de los ángeles es una visión intelectual.

Como a muchos les resultará muy difícil entender cómo podían ver/conocer a Dios, pero no ver/conocer su esencia habría que proponer como comparación que sería como decir que ellos veían a Dios como una luz, que le oían como una voz majestuosa y santa, pero que su rostro seguía sin desvelarse. De todas maneras, aunque no penetraran su esencia, sabían que era su Creador, y que era santo, el Santo entre los Santos.
Antes de penetrar en la visión beatífica de esa esencia divina Dios les puso una prueba. En esa prueba unos obedecieron, otros desobedecieron.
Los que desobedecieron de forma irreversible se transformaron en demonios. Ellos mismos se transformaron en lo que son. Nadie les hizo así.

El demonio en definitiva es un ángel que ha decidido tener su destino lejos de Dios. Es un ángel que quiere vivir libre, sin ataduras.
La soledad interior en que se encontrará por los siglos de los siglos, los celos de comprender que los fieles gozan de la visión de un Ser Infinito, le llevan a echarse a sí mismo en cara su pecado una y otra vez. Se odia a sí mismo, odia a Dios, odia a los que le dieron razones para alejarse.
Pero no todos sufren lo mismo. Unos ángeles en la batalla se deformaron más y otros menos. Los que más se deformaron, los más deformes, sufren más. Los menos deformes sufren menos. Pero una vez más hay que recordar que sólo es deformidad de la inteligencia y la voluntad.
La inteligencia está deformada, oscurecida, por las propias razones con las que uno justificó su marcha, su liberación. La voluntad impuso a la inteligencia su decisión, y la inteligencia se vio impelida a justificar esa decisión. La inteligencia funcionó como un mecanismo de justificación, de argumentación de aquello que la voluntad le fustigaba a aceptar. Como se ve, el proceso tiene una extraordinaria similitud con el proceso de envilecimiento de los humanos.
¿Cuáles son los nombres de los demonios mas importantes?
Satán: es el más poderoso, inteligente y bello de los demonios que se rebelaron. Se le llama Satán o Satanás en el Antiguo Testamento. Su raíz primitiva significaría atacar, acusar, ser un adversario, resistir. Satán significaría adversario, enemigo, opositor.

Diablo: es como llama el Nuevo Testamento a Satán. Diablo viene del verbo griego "diaballo", acusar. La gente usa la palabra diablo y demonio como sinónimos, pero la Biblia no. La Biblia siempre usa la palabra Diablo en singular y refiriéndose al más poderoso de todos ellos. La Sagrada Escritura también le llama el Acusador, el Enemigo, el Tentador, el Maligno, el Asesino desde el principio, el Padre de la mentira, Príncipe de este mundo, la Serpiente.

Belcebú: usualmente usado este nombre como sinónimo del Diablo. Proviene de Baal-sebil que significa señor de las moscas. Aparece en 2 Re 1,2.

Lilith: aparece en Is 34, 14, la tradición judía lo consideró como un ser demoníaco. En la mitología mesopotámica es un genio con cabeza y cuerpo de mujer, pero con alas y extremidades inferiores de pájaro.

Asmodeo: aparece en el libro de Tobías, del persa aesma daeva que significa espíritu de cólera.

Seirim: aparecen en Is 13, 21, Lev 17, 7 y en Bar 4,35, suele traducirse como los peludos. Deriva del hebreo sa'ir que significa peludo o macho cabrío.

Demonio: del griego daimon que significa genio. En la mitología grecorromana no era necesariamente una entidad maléfica. Pero en el Nuevo Testamento,siempre es usado como término para designar seres espirituales malignos.

Belial: o Beliar de la raíz baal que significa señor. Aparece por ejemplo en 2 Cor 6, 15.
Apollyon: significa destructor, aparece en Ap 9, 11. Se dice de él que su nombre en hebreo es Abaddón que significa perdición, destrucción.

Lucifer: es un nombre extrabíblico que significa "estrella de la mañana". La inmensa mayoría de los textos eclesiásticos usa el nombre de Lucifer como sinónimo del Diablo. Sin embargo, el padre Gabriele Amorth considera que es el nombre propio del demonio segundo en importancia en la jerarquía demoníaca.

Como curiosidad se sabe que en un exorcismo un demonio dijo que los cinco demonios más poderosos del infierno eran por este orden: Satán, Lucifer, Belcebú, Belial y Meridiano.

Los 8 demonios mas temidos de las religiones del mundo
Dybbuk

Encontrado en el folclore judío, este demonio es el espíritu de un pecador que, al no haber decidido permanecer en el inframundo, optó por penetrar en el cuerpo y alma de una persona. Algunos casos documentan que para liberar a un poseído de Dybbuk, es necesario que un rabino ortodoxo se arriesgue a liberar al alma en cuestión.

Nephilim

Goliath no fue el único gigante en la Biblia. De hecho él era descendiente de una raza de gigantes conocida como los Nephilim. Los teólogos dividen la procedencia de estos demonios en dos: algunos creen que son hijos de ángeles que se aparearon con mujeres de la Tierra; otros, que son descendientes de Caín. Estos Nephilim han sido ligados por la moderna teoría de la conspiración a los Anunnaki sumerios y a una raza extraterrestre.

Preta

Son seres exclusivos de las creencias orientales como budismo, hinduismo y sijismo. A diferencia de las religiones occidentales, estas almas en pena son condenadas a vivir en un estado de insaciable y constante deseo, particularmente hambre y la sed. La creencia antigua dicta que Preta, en vida, fue una persona avariciosa y con profundos sentimientos de envidia.
En algunos templos budistas, los monjes se compadecen de estas almas en pena y colocan platos con comida y agua.

Rakshasa

En las religiones occidentales, los demonios suelen tener sólo un poder único para atormentar a las almas pecadoras, pero en el caso del Rakshasa diversos elementos se conjuntan para formar un ser capaz de cambiar de forma, crear alucinaciones y realizar fuertes y poderosos hechizos, y pueden aparecer en diversas formas: totalmente hermosos o terriblemente despreciables.

Djinni

Este demonio es conocido como el genio de la lámpara, pero la verdadera creencia islámica dicta que Djinni es un ente que vive en mundos paralelos. Están compuestos de llamas y humo y son, con el ser humano, los únicos seres que poseen libre albedrío. Las creencias afirman que Satanás fue originalmente un Djinni llamado Iblis que cuando se negó a inclinarse ante Adán, Dios lo expulsó del paraíso.

Abaddon

Tradicionalmente los textos judaicos interpretaban a Abaddon como sinónimo de destrucción. Más tarde, en los textos cristianos se personificaba como un ser real, teniendo nombres como “Señor del pozo”, “Rey de las langostas” y “Destructor”.
Según la creencia cristiana, Abaddon era originalmente el Ángel Muriel, quien reunió el polvo que formó a Adán.

Pishacha

Otro tipo de demonio de las creencias orientales. El Pishacha es el espíritu de una persona que cometió fraudes, adulterio, secuestro y otros actos criminales. Además, puede cambiar de forma o volverse invisible y poseer humanos haciendo que enfermen física y mentalmente.
Los más escalofriante de Pshacha es su cuerpo: ojos carmesí, piel negro obsidiana y un cuerpo repleto de enormes venas.

Vetala

Otro demonio originario del lejano oriente. Vetala tiene una característica que los distingue de los demás entes: no posee a los vivos, sino a los muertos. Una vez que ha elegido a su víctima, éste detiene su descomposición corporal y lo retorna a la Tierra.
A diferencia de los zombies, Vetala no siente una afición por la carne humana, sino por perturbar a los seres vivos a través de celos enfermizos.
FIN DEL POST
Espero que te haya gustado y/o servido
Si te gustó, recomendaselo a tus seguidores
Agregalo a Favoritos para releerlo rápidamente
MP para lo que gustes
Tu comentario es una forma de agradecer el aporte
Comentarios desubicados son borrados al toque
Mis otros post que pueden ser de tu interés
