Uno de los grandes problemas en la vida laboral actual es el estrés, que puede causar graves daños a la salud física y emocional, esta condición suele venir acompañada de una gran desmotivación como consecuencia de no tener el trabajo que realmente nos satisface a nivel intelectual o económico. Una adecuada puede ayudar a solucionar gran parte del problema, pues un trabajo donde nos sentimos a gusto, es más valorado y apreciado, aunque el salario no sea tan atractivo.
La realidad es que dentro de las empresas la comunicación asertiva va en decadencia, el auge tecnológico ha minado nuestra capacidad de conversación y expresión verbal, lo que suele verse reflejado en la productividad y en la satisfacción de los equipos laborales; los expertos en recursos humanos recomiendan asistir a un asertiva o realizar actividades de Team Building al menos una vez al año para salir de la cotidianidad.
Las emociones negativas e infelicidad en el trabajo pueden pasarnos la factura a mediano plazo; la autora del libro “La Medicina Emocional”, Marisa Navarro, indica que la tristeza tiene implicaciones psicológicas y físicas, es decir, que podemos desarrollar enfermedades psicosomáticas o de otra índole. Una jornada laboral extensa, un clima laboral desagradable, horarios inflexibles y un salario poco satisfactorio suelen ser las quejas frecuentes, que ocasionan dolencias similares a las que ocasiona el estrés, como las relacionadas con el sistema digestivo, dolores musculares, cefaleas tensionales e incluso problemas dermatológicos.
Esta problemática tiene solución, tanto los empleados como los encargados de Recursos Humanos pueden tomar una serie de medidas para motivarse e incrementar la satisfacción laboral:
Navarro en su libro da otro consejo: pensar que podemos obtener otro trabajo más satisfactorio, pero que mientras desarrollemos el actual, hagamos lo posible por cambiar nuestra situación emocional en él; hagamos lo que hagamos, una actitud positiva nos ayuda a estar mejor sin importar en dónde trabajemos.
La realidad es que dentro de las empresas la comunicación asertiva va en decadencia, el auge tecnológico ha minado nuestra capacidad de conversación y expresión verbal, lo que suele verse reflejado en la productividad y en la satisfacción de los equipos laborales; los expertos en recursos humanos recomiendan asistir a un asertiva o realizar actividades de Team Building al menos una vez al año para salir de la cotidianidad.
Las emociones negativas e infelicidad en el trabajo pueden pasarnos la factura a mediano plazo; la autora del libro “La Medicina Emocional”, Marisa Navarro, indica que la tristeza tiene implicaciones psicológicas y físicas, es decir, que podemos desarrollar enfermedades psicosomáticas o de otra índole. Una jornada laboral extensa, un clima laboral desagradable, horarios inflexibles y un salario poco satisfactorio suelen ser las quejas frecuentes, que ocasionan dolencias similares a las que ocasiona el estrés, como las relacionadas con el sistema digestivo, dolores musculares, cefaleas tensionales e incluso problemas dermatológicos.
Esta problemática tiene solución, tanto los empleados como los encargados de Recursos Humanos pueden tomar una serie de medidas para motivarse e incrementar la satisfacción laboral:
- Reconocer el trabajo de los demás, tanto jefes como empleados podemos reconocer el esfuerzo de los demás e incluso el propio, aunque no recibamos premios (aunque un bono de vez en cuando no le cae mal a nadie).
- Generar un ambiente agradable; el trabajo es el lugar donde pasamos la mayor parte del día, por lo que podemos generar el mejor ambiente posible: saludar a todos nuestros compañeros, adornar nuestro escritorio o lugar de trabajo, poner música, cualquier actividad que nos relaje y haga más agradable la jornada.
- Tomar descansos de vez en cuando. Ya sea para caminar, estirar el cuerpo, beber una taza de café o charlar unos minutos, los descansos son gratos y permiten regresar al trabajo con mejor actitud.
- Neutralizar a los compañeros tóxicos; en todos lados hay gente destructiva, que puede contagiarnos su mal humor, a veces es imposible evitarlos por completo (en especial si se trata de nuestros jefes), pero podemos neutralizarlos, contestando siempre con cortesía y no tomando como personal sus comentarios.
- No permitir que nuestra vida gire alrededor del trabajo, darnos espacio y tiempo para otras actividades puede ayudarnos a tener un mejor estado de ánimo y motivación para trabajar: hacer deporte, leer, pasar tiempo con nuestros seres queridos, platicar con amigos, etc.
Navarro en su libro da otro consejo: pensar que podemos obtener otro trabajo más satisfactorio, pero que mientras desarrollemos el actual, hagamos lo posible por cambiar nuestra situación emocional en él; hagamos lo que hagamos, una actitud positiva nos ayuda a estar mejor sin importar en dónde trabajemos.