
Tiene 67 años, está soltera -tuvo una relación con un hombre seis años mayor, pero dice que necesita a alguien más “vigoroso”- y continúa entregando sus consejos sexuales a quienes los necesitan.
Los jóvenes de hoy son frecuentes usuarios de aplicaciones como Tinder o suelen visitar sitios en internet orientados a la búsqueda de sexo. Tienen un enfoque al hacer el amor tipo ‘comida rápida’, el sexo pasa a ser como el resto de sus vidas: ocupadas, rápidas y cuando puedan.
Ralfini agregó también que los veinteañeros están expuestos a mucho contenido sexual, del cual aprenden un “horrible sentido de urgencia y egoísmo”.
“Muchas relaciones hoy son inconscientes y ciegas, lo que es limitante y hace que los amantes sean inseguros”, dijo, y añadió:
“Es difícil encontrar parejas que quieran tener un conexión sensual o profunda del corazón y no de la mente”.

Sexo tántrico
La terapeuta sexual dice tener la solución: volver a lo antiguo, al cortejo tradicional, y buscar inspiración en el Kamasutra. “En el hogar, los jóvenes deben tener acceso a una copia”, recomendó.
El sexo tántrico no necesariamente tiene que ver con el acto de la penetración, sino que con el tocar, el contacto visual, el abrazarse o, en otras palabras, el conectarse con el otro.
“Sin comunicación honesta no existe tal cosa como ‘buen’ sexo, sólo dos personas pretendiendo que es genial”.

Las siguientes sugerencias, tips y técnicas quizás no dicen nada nuevo, pero “mientras las lees, puedes ver nuevas formas para mejorar tu enfoque para hacer el amor”.
1.- Cuando conoces a alguien, no te apures a tener sexo con él/ella y primero revisa cuáles son sus preferencias sexuales.
2.- No lo tomes como una crítica si tu amante te dice “no me gusta que me toques ahí o de esa forma”. Es mejor dejar el ego a un lado, tomar la oportunidad de intentar hacer las cosas a la manera del otro/otra y decirle: “Muéstrame cómo te gusta”.
3.- Aprende a expresar y discutir tus necesidades sexuales de una manera amorosa y sencilla. Nadie puede satisacerte si no sabe qué quieres.
4.- El clítoris, no la vagina, es para las mujeres lo que el pene es para los hombres. “Así que si ella se asegura de que tienes una erección, por favor devuélvele el favor”, pide Ralfini.
5.- No presiones a tu pareja para que te diga cuántas veces alcanzó el clímax o por qué no llegó al orgasmo. Lo mejor es disfrutar el momento aunque no haya sido el mejor y dejar todo como está a menos que el otro/otra quiera comentar.


