Testeamos los mejores puteríos. Oh!Somos del grupo los Salieris de Charlie y le robamos unas trolas a él, ah, ah, ah!!! Siguiendo los pasos del maestro, decidimos testear 5 perlas de la joda porteña, y algunas de las mejores chicas que el dinero puede comprar (para todo lo demás usá Mastercard, pero acá exigen efectivo...).FITZ ROY. A metros de los repuestos Warnes y cerca de la cancha de Atlanta, emerge esta casona reciclada, ex geriátrico (la edad de una de las chicas lo acredita).PRECIOS: Teníamos reservado el jacuzzi para las 19 hs y nos recibieron con llaves para un locker, batas blancas (un tanto desgastadas) y un par de ojotas. Se abona $120 para ingresar y después otros $120 de base para cada chica (si te querés enfiestar la tarifa se va a $ 200, y si querés colectora tenés que poner un $ 250).En el jacuzzi ofrecen bebidas: $10 un agua o gaseosa, $ 30 la birra, y $100 un champú. Al cabo de un rato, llegaron cinco señoritas con diversos puntajes: un par estaban para un 5, otras para un 7 y otras para ponerlas en cuatro, así que el promedio general podemos decir que fue un 6.ONDA: Buenos pechos en general, colas anchas y caderas con un par de McDonalds de más. Pero lo importante es la actitud del plantel. Prefiero una gordita viciosa que a una falsa Angelina Jolie que se hace la estrella en un puterío de Villa Crespo. Y las chicas no quisieron compartir el jacuzzi por distintos motivos (“el agua está fría”, “no entramos”, “estamos cansadas”,), lo que desmotivó un poco al team H. Finalmente cada uno eligió a su chica y marchamos a los gabinetes individuales. A mi me tocó Zoe. Pequeño paréntesis: no entiendo esa necesidad de las putas de rebautizarse con nombres como Zoe, Cristal, Ludmila, etc. O sea, no digo que mantengan sus originales (Silvia, Miriam, Susana o Graciela), pero ponete por ejemplo Alejandra, Carolina, Paula. ¿Querés hacerte la exótica? Tirá un Brenda, Magali, Federica... pero ¿Zoe?, ¿Cristal? Dejate de joder...LUGAR: Los gabinetes son una timba. Podía tocarte uno bien equipado o uno con humedad en el techo y medio averiado (ver fotos). Fue mi caso, por hacerme el langa e irme último. Lo bueno es que cada gabinete cuenta con un teléfono para solicitar en recepción bebidas, preservativos, toallas o geles lubricantes (y claro, no vas a pedirte un pollo con papas). Otro punto negativo es la presencia de varias señoras de limpieza (con un delantal verde hospital) pasando trapos y limpiando gabinetes todo el tiempo. O sea, está bárbaro que esté limpio el lugar, pero dejame la magia viva, no me hagas ver como una gorda de 90 kilos limpia el semen del que se acaba de ir.CHICAS: Podemos decir que “Zoe” tenía una actitud 10 y que, sumada a sus 105 de busto, te hacía olvidar el comedor medio desarreglado. “Cristal” era la estrella del lugar. Se autopresenta como “Cristal como el champán” y tiene una cintura de avispa y una cola perfecta. Pero se sabe linda y eso es lo que la pone en un lugar de estrella estrellada que te la baja. Pero si te gustan las minas lindas, que se creen lindas y se hacen las lindas (triplíco) adelante con Cristal y su champán! Alejandra es timidona. Gordita, con una par de pozos en la cara pero una actitud servicial de chica que llegó del interior con ganas de comerse la ciudad. Y realmente se come la ciudad con una boca digna de Tiburón 4 y unos masajes descontracturantes alucinantes. Mía es una especialista en el sexo oral, masajes intermedios pero una actitud de guerrera que va más al frente que el Che Guevara en Bolivia.CONCLUSIÓN: Dicen las buenas lenguas, que las dos estrellas del spa son Milagros (19 añitos) y Laura. El día del testeo las dos tenían franco, así que no pudimos degustar ese salmón, pero no faltará oportunidad de chequearlo y hacer un Philadephia Roll con esos pececitos.NINETEEN. La atención es mucho más personalizada. Te recibe directamente la dueña: la “Bebu”. Gran anfitriona que agasaja con champagne con speed al lado del jacuzzi. Entre brindis y brindis nos cuenta que siempre se pedía “una botellita”, “una bebe”, “una bebu”, y así se fue deformando hasta que ella pasó a ser La Bebu. Arengadora y verborrágica, se anima a todo. No solo es dueña y anfitriona, sino que si le caes bien pone a tu disposición su cuerpo de guerrera.Apenas llegamos nos dirigimos a unos vestuarios impecables. Para sorpresa de varios, el jacuzzi está al aire libre, lo cual le da un aire de “casa quinta” a la situación. Es más, hay un caño a escasos metros para realizar distintas posturas de “pole dance”. Algunas de las chicas hicieron demostraciones y después uno de nosotros se subió al caño provocando un espectáculo un tanto desagradable al ver sus dos huevos colgando del frío caño.ONDA: Las chicas esta vez sí aceptan la invitación al jacuzzi colectivo y se produce un concurso de durabilidad debajo del agua teniendo sexo oral. La afamada Ludmila (y dale con los nombres de temas de Spinetta!) se lleva el primer pete, digo el primer premio, al resistir un minuto y treinta y dos segundos bajo el agua con un miembro dentro de sus fauces.LUGAR: Hay una sala de relax con camastros y la frutilla del postre: una PlayStation 3 frente a un plasma de 42 pulgadas. En este “spa” las batas son de mejor calidad, las pantuflas son a estrenar y los lockers, privados. Hay un mejor manejo de la intimidad de los clientes, además de un sauna en el piso superior y otro jacuzzi cubierto para los días de frío. Los gabinetes son prolijos y con música independiente.CHICAS: Ludmila siguió con las proezas. Caro, con una cola ochentosa y abundante, brindó unos masajes para el 10. Ale, flaquita con lindas formas y una timidez encantadora, sacó los demonios más salvajes en un abrir y cerrar de ojos, digo de piernas.CONCLUSIÓN: Realmente Palermo logra superar a Villa Crespo y el recuerdo de La Bebu permanecerá intacto en nuestros corazones (y en nuestros pantalones).CROIX. Fuimos tras el dato de un famoso amigo futbolista (“son 120 pesitos; Lara, Abril, Lorena y Umma del primer al cuerto puesto”).LUGAR: Nos queda a sólo unas cuadras de la redacción de H (sobre Maipú, muy cerca de Diagonal Norte) y realmente tiene onda (recientemente remodelado, se parece a otro spa 5 estrellas que frecuentamos, pero con garching).CHICAS: La recepcionista recomienda a Cintia (bajita, rubia, con pecas en la cara, una nenita tímida que en privado aflojó su onda parca). Divertida, y en masajes 5 puntos pero muy sensual. Cuando llegó el DV (“date vuelta”) salió PT (¿hace falta que traduzcamos?), y nos tentamos con el Sixty-nine (un extra también en guita).ONDA: Grata sorpresa la deco, te sintoniza bien. Pero al toque, dos reveses: sale $185 y no estaban trabajando las fijas que teníamos.PRECIOS: Gustó mucho Cintia, pero a los $ 185 del masaje (realmente un exceso) hay que sumarle $250 de lo otro (se nos hizo salado). La gracia es usar las instalaciones (yacuzzi, sauna, etc.) antes del masaje y así relajás un poco más en la previa.CONCLUSIÓN: Si sos de los que busca buenos masajes este no es el lugar. Las nenas te acarician un ratito la espalda y después te apuran ellas para ir a los bifes (no es que nos quejemos, pero un poco de franela a veces viene bien... a “nosotras” también nos gusta que nos hagan la previa).PAMPITA. Un clásico del barrio que surge detrás de unos burdos arbustos.LUGAR: Al llegar se paga entrada. En realidad exigen que compres una consumición de $60. El trago viene con plus, ya que habilita a presenciar el show de strippers del antro. Pregunta: ¿por qué las strippers bailarinas siempre están mucho más buenas que las que laburan? Antiguamente había una mesa de pool que fue descartada. Resulta que los muchachos preferían ponerle tiza al taco que gel al pito, así que se generó un espacio mayor para que la banda se entretenga.ONDA: Hay un presentador con unos bigotes a lo Salvador Dalí que, con un tono cercano al de Osvaldo Príncipi, relata los pormenores de las chicas que bailan y arenga para alzar a la monada. Esto produce un clima casi futbolero, y ahí viene la parte más difícil de la noche.El lugar no cuenta con instalaciones propias para ponerla, así que hay que tomar coraje y enfrentar el frío para ir al telo de la vuelta. Ojo, es un lugar cómodo con habitaciones tipo loft lo cual te permite meterte de a siete y ocho.Además el trámite de ingreso es bastante rápido: como laburan mayormente sólo con las chicas de “Pampita” son conocidas de conserjes y empleados del hotel que hacen la segunda. Es una buena opción para hacer algo divertido sin tener los lujos ni los neones de los lindos lugares de Recoleta.PRECIOS: Las tarifas son razonables (entre $ 150 y $ 400 depende la cara tuya y las tetas de ella) y todavía no entraron en la variante de pedirte valores a precio dólar como sí suele suceder en Recoleta (una de las caras negativas del turismo, los gatos quieren cobrarte en verdes!).CHICAS: Recomendamos el material paraguayo. Hay dos o tres chicas de origen guaraní con unas colas duras como el acero y una piel que les da perfectamente para hacer una publicidad de Dove. No adjuntamos los nombres porque varias de ellas los cambian noche a noche.CONCLUSIÓN: Sugerimos pedir directamente por el combinado paragua y terminar la noche con un sapukay!ESMERALDA VIP. Santo Viernes Santo! En Hombre somos tan sacrificados que no nos escudamos en el feriado.LUGAR: Decidimos ir a un PV (Privado), y cortarla con los masajes (ya no teníamos ni un nudo). Caímos en el lugar a las 3 PM y estaba bastante tranqui. Nos lo habían ponderado mucho algunos gateros amigos, y realmente no falla (para los que la onda les da asquito, este realmente es VIP). Tienen unas 20 chicas todo el tiempo y más o menos la mitad van por el combo completo.CHICAS: Pedimos que nos presentaran sólo las que iban por colectora: diez chichis de las cuales 4 estaban más que bien. Natalia, una rubia con carne, pancita chata, buena cola y tits, “arrrmosa” de cara, le dio pelea en mi cabeza (la de arriba) a la finalmente elegida Osito (nada que ver con la gordita ex GH).ONDA: Primer actu: cariñoso, sentido (no bombeando como un desesperado, sino franeleando). Ella se mordía los labios, una genia. Charla en el intermezzo donde destaqué sus lolas naturales y el lomazo (va al gym a diario). Segundo actu: PT para reanimar y una vuelta por colectora. La aguja del tanque marcaba el fondo y prendió la luz roja. Siamo fuori. Pero contentos.PRECIOS: $300, incluye PT sin, y back.CONCLUSIÓN: Andá siempre entre las 15 y 17 y evitás las horas pico, en donde hay tanta clientela que te dejan lo más flojo.Fuentehttp://hombre.perfil.com/content/sexo/testeamos-mejores-puterios-oh