Durante las fiestas es habitual que nos saquemos muchas fotografías para inmortalizar los momentos más memorables. Y es que en muchos casos son instancias únicas en que toda la familia o todos los amigos están reunidos y resulta imprescindible capturarlas.
Sin embargo, aquellos que se autocatalogan como “poco fotogénicos” puede ser una verdadera tortura que los obliguen a tomarse fotos, generalmente son de esos que el solo hecho de tener la intención de tomar una foto les resulta algo incómodo.
1. El fotógrafo Mauricio Salazar enfatiza que en primer lugar es imprescindible eliminar el concepto de “No soy fotogénico”.
2. Asumir una actitud relajada frente a la cámara, levantar sutilmente el cuello, poner los hombros hacia atrás y relajar los labios, recomienda Salazar.
3. Busca tu mejor ángulo en el espejo. Una vez que lo encuentres, trata de sacarle provecho. Recuerden que el rostro humano posee una asimetría en mayor o menor grado, y un lado no es igual al otro, agregan los docentes de Talleres Lumen.
4. Sonreír suavemente. La seriedad requiere de mayor “trabajo dramático” para lucir bien, y reír exageradamente puede acentuar defectos físicos que no siempre son bien apreciados, como las arrugas o detalles en la dentadura, explican Ávila y Varela. En este punto, Salazar enfatiza que se debe “sonreír con la mirada”.
5. Ávila y Varela también recomiendan tratar de sacar levemente la barbilla y el cuello hacia adelante, muy sutilmente, despegando la cabeza de los hombros. Cabe destacar que retraer el mentón hacia atrás genera arrugas en el cuello y resta estilo al look.
6. Hacer “squinching” que es el acto de achicar un poco los ojos. No es conveniente abrir los ojos al máximo, ya que perjudica la expresión natural o exagera propiedades negativas de las personas. El “squinching” da mayor confianza y seguridad, sobretodo en un retrato, agregaron los profesionales.
Sin embargo, aquellos que se autocatalogan como “poco fotogénicos” puede ser una verdadera tortura que los obliguen a tomarse fotos, generalmente son de esos que el solo hecho de tener la intención de tomar una foto les resulta algo incómodo.
1. El fotógrafo Mauricio Salazar enfatiza que en primer lugar es imprescindible eliminar el concepto de “No soy fotogénico”.
2. Asumir una actitud relajada frente a la cámara, levantar sutilmente el cuello, poner los hombros hacia atrás y relajar los labios, recomienda Salazar.
3. Busca tu mejor ángulo en el espejo. Una vez que lo encuentres, trata de sacarle provecho. Recuerden que el rostro humano posee una asimetría en mayor o menor grado, y un lado no es igual al otro, agregan los docentes de Talleres Lumen.
4. Sonreír suavemente. La seriedad requiere de mayor “trabajo dramático” para lucir bien, y reír exageradamente puede acentuar defectos físicos que no siempre son bien apreciados, como las arrugas o detalles en la dentadura, explican Ávila y Varela. En este punto, Salazar enfatiza que se debe “sonreír con la mirada”.
5. Ávila y Varela también recomiendan tratar de sacar levemente la barbilla y el cuello hacia adelante, muy sutilmente, despegando la cabeza de los hombros. Cabe destacar que retraer el mentón hacia atrás genera arrugas en el cuello y resta estilo al look.
6. Hacer “squinching” que es el acto de achicar un poco los ojos. No es conveniente abrir los ojos al máximo, ya que perjudica la expresión natural o exagera propiedades negativas de las personas. El “squinching” da mayor confianza y seguridad, sobretodo en un retrato, agregaron los profesionales.