Historias que surgen a partir de casos de fe que sorprenden. Adolescentes que rezan antes de salir a bailar
Una vez al mes, la coordinadora general, los líderes de turno, los capitanes de hora y algunos adoradores (quienes conforman la estructura de la organización de la adoración perpetua) se reúnen para renovar el compromiso de fe e intercambiar experiencias. “En esos encuentros se escuchan historias que conmueven o sorprenden por lo extraordinario”, comenta Siomara Garro. La superiora general de las Hermanas Terceras Mercedarias del Niño Jesús dice que “varios adoradores han relatado que más de una vez se vieron sorprendidos por personas que entraron a la capilla, se arrodillaron y empezaron a suplicar a los gritos, algunos llorando de manera desgarradora. Probablemente se haya tratado de gente que atravesaba alguna situación límite y por eso se manifestaba con desesperación”, especula la religiosa.
Recuerda que la adoración debe ser en silencio profundo. También rescató el caso de un grupo “de chicos y chicas que suelen venir a orar a la capilla. Lo hacen de noche, aparentemente antes de salir a bailar o a festejar algo”, destaca.

Una vez al mes, la coordinadora general, los líderes de turno, los capitanes de hora y algunos adoradores (quienes conforman la estructura de la organización de la adoración perpetua) se reúnen para renovar el compromiso de fe e intercambiar experiencias. “En esos encuentros se escuchan historias que conmueven o sorprenden por lo extraordinario”, comenta Siomara Garro. La superiora general de las Hermanas Terceras Mercedarias del Niño Jesús dice que “varios adoradores han relatado que más de una vez se vieron sorprendidos por personas que entraron a la capilla, se arrodillaron y empezaron a suplicar a los gritos, algunos llorando de manera desgarradora. Probablemente se haya tratado de gente que atravesaba alguna situación límite y por eso se manifestaba con desesperación”, especula la religiosa.
Recuerda que la adoración debe ser en silencio profundo. También rescató el caso de un grupo “de chicos y chicas que suelen venir a orar a la capilla. Lo hacen de noche, aparentemente antes de salir a bailar o a festejar algo”, destaca.
