

A veces hablando con nuestra pareja utilizamos frases que, a primera vista, no tienen nada de ofensivo o molesto. Mientras tanto, los terapeutas familiares afirman que son las palabras más terribles que los hombres pueden escuchar.
Un consejo profesional: si le pediste a tu hombre que repare el grifo o que llame a quien sepa hacerlo, dale la oportunidad de hacerlo por su cuenta. “Incluso si tu pareja ha olvidado hacerlo en varias ocasiones, existe la probabilidad de que quiera ayudarte sinceramente -dice Anne Crowley, psicóloga familiar de Austin-.
Deja que lo haga, no digas: “Olvídalo, mejor lo haré yo”. Es una frase terrible.
Para un hombre signfica que tú no crees que sea capaz de hacer algo o que no lo necesitas".
Estas palabras no lo estimularán a actuar porque exiges casi lo imposible.
"Las mujeres se ahorrarían mucho tiempo y nervios si simplemente aceptaran que los hombres son malos para entender las indirectas y no hacen suposiciones -dice Ryan Howes, psicólogo clínico de Pasadena-.
No están hechos para esto, y no podrás enseñarles que lo hagan. Simplemente diles directamente qué es lo que quieres".
Ninguna otra frase es capaz de sembrar tanto terror en el corazón del hombre como esa tan sencilla. Esta frase es un augurio de una conversación seria, quejas y crítica.
¿Sabes que hará? "Pensará que es un fracasado e intentará huir -dice Marcia Berger, terapeuta familiar-. Y esto es todo lo contrario a lo que querías: hablar tranquilamente".
No utilices estas palabras bajo ninguna circunstancia. Es un ataque fuerte a su identidad, una duda de su virilidad y su rol como protector.
Sé más creativa y encuentra una manera más sutil de motivarlo a poner las cosas en su lugar o en la canasta.
Diciéndole que aún necesita a su mamá, sin darte cuenta le puedes atinar y recordarle qué bien vivía a su lado.
"No lo veas como una amenaza a tu matrimonio -dice Howes-. Claro, a veces ir a ver futból con sus amigos solo es un pretexto para embriagarse pero para la mayoría de los hombres, encontrarse con amigos es indispensable para intercambiar opiniones, pedir consejos y sentir apoyo".
Las reuniones de hombres tienen ventajas para ti también. A veces, al escuchar las conversaciones de sus amigos, tu pareja llega a la conclusión de que es un buen marido. Y la compañía de amigos hace que te extrañe aún más.
Lo pones en una situación donde no puede darte la respuesta correcta. La naturaleza masculina es así: siempre notan a la chica más atractiva. Tal vez en este caso ya se le ha ocurrido que es bella.
Y ahora tendrá que decidir cómo combinar dos afirmaciones correctas: la chica es simpática y te quiere a ti, no a ella.
Hay que resaltar con cuidado los cambios en su apariencia, no todo se tiene que decir en voz alta, a veces es más fácil pasar de palabras a acciones. Y este es precisamente el caso.
Habrá muchas más ventajas si uno de estos días salen a pasear y el fin de semana sacan sus bicicletas y van a rodar un rato.
Reprocharle a tu esposo que nunca lava los platos (no saca la basura, no lleva a los niños a la escuela) es una mala idea si de verdad quieres que esto cambie.
Decirle que nunca hace algo no le da la oportunidad de cambiar para bien.
Para inspirar al hombre a cambiar hay que decir: "Te agradecería si descargas el lavaplatos hoy". Cuando lo haga, agradécelo y podrás contar con su apoyo en el futuro.