Pero hay algunos que son más inolvidables que otros... Ahí van unos cuantos que han pasado millones de veces a chicos y chicas de todo el mundo
Este es uno de los momentos glups más comunes. Os mola un chico de clase y os lo quedáis mirando fijamente, pero él de repente se gira y os pilla de pleno ¡¡ouuchh!! ¿Qué hacer? Pues en vez de disimular y hacer como que estamos mirando al infinito hacemos lo contrario, lo peor de todo, ponernos nerviosas y mirar al suelo con la cara roja como un tomate…
Que nos pillen bailando en la habitación. Otro momentazo épico: estar bailando como locas en nuestra habitación y de repente encontrar que nuestra madre/padre/hermana o hermano entra sin llamar y nos pilla en pleno bailoteo.
Ponernos la ropa del revés. Esto que parece imposible le puede pasar a cualquiera, solo hace falta levantarse tarde, tener prisa e ir muy dormido. Entonces es cuando pillamos la ropa que más a mano y nos la ponemos. Luego puede pasar que cuando estemos ya en clase nos demos cuenta de que nos hemos puesto la camiseta del revés
Y en el primer puesto de los momentos glups, uno de esos que se recuerdan durante años ¡¡llamar a la profe o al profe mamá o papá!! Esto sí que da un corte impresionante, porque justo nos damos cuenta de la enorme metedura de pata cuando las palabras están saliendo de nuestra boca. ¿Qué hacer para aligerar el mal rato? Pues pensar que este lapsus le pasa a mogollón de gente.
¿Os ha pasado algo de esto? ¿Tenéis un momento glups de esos inolvidables?

