Según la Real Academia Española (RAE), el estereotipo define a una imagen o idea aceptada, por lo general, por un grupo o sociedad con carácter inmutable.En cuanto a los estereotipos de belleza, nos marcan un modelo estético a seguir.
Evolución del estereotipo de belleza a lo largo de los tiempos.
Prehistoria.
Ya desde la prehistoria, los hombres preferían a las mujeres de grandes senos y caderas anchas, puesto que se asociaban a la fertilidad, la abundancia y la capacidad de parir y criar hijos sanos y fuertes.
El nacimiento de Venus. Sandro Bottcelli.
Renacimiento (siglos XV – XVI)
No hay más que fijarse en las pinturas de los artistas de la época: cuerpos redondeados, manos y pies finos, pechos pequeños y firmes, tez banca y mejillas sonrosadas, labios rojos, cabello rubio y largo, frente despejada y ojos grandes y claros.
Modelo de mujer ideal:La Venus o la Primavera de Boticcelli, la Monalisa de Leonardo DaVinci.
Barroco (siglos XVII – XVIII)
Se empiezan a estilar cuerpos más rellenitos: caderas más anchas y cintura estrecha, brazos redondeados y carnosos, piel blanca y pechos más llamativos que son resaltados por los corsés. Además, la figura femenina se embellece con las populares pelucas, los perfumes, los lunares postizos o pintados, los corsés de infarto, los encajes…
Modelo de mujer ideal:Las tres Gracias, de Rubens.
Época Victoriana (XIX)
Qué se lleva: Lo que verdaderamente llama la atención de ésta época es el uso de los corsés para estrechar al máximo la cintura y realzar el busto y las caderas. Estos apretados elementos dejaban sin aliento a muchas mujeres, provocando desmayos o incluso la muerte por la deformación del tórax, que acaba estrujando los órganos vitales.
Principios del siglo XX.
El canon de belleza femenina lo marcan las caricaturas del dibujante Charles Gibson. La Gibson Girl es el ejemplo a seguir por las jovencitas de la época: sumisión y obediencia complementado con pechos altos, caderas anchas y nalgas prominentes.
Años 1930-40
Es la década de la lencería, la mujer va cobrando protagonismo y la belleza de la mujer, vestida como desnuda, se vuelve importante. Estas se preocupan por su físico para resultar impactantes.
Modelo de mujer ideal: Elizabeth Taylor, Greta Garbo, Marlene Dietrich.
Años 1950-60
La exuberancia femenina se apodera de las pantallas. Curvas marcadas, voluptuosidad, piernas infinitas, huesos bien forrados, cabellos rubios… Pero a su vez, los cuerpos pequeños y delgados –niñas con cuerpo de mujer- tipo Lolita, también causaban furor, aunque era menos público debido a sus connotaciones pedofílicas.
Modelo de mujer a seguir: Marilyn Monroe, Sara Montiel… y en el lado opuesto, Hayley Mills, Audrey Hepburn o Sue Lyon en Lolita.
Años 1970-1980
Los cuerpos femeninos se van adelgazando y estilizando, y los pechos cada vez van cobrando más protagonismo y espacio en el cuerpo de las mujeres. Las redondeces empiezan a ser despreciadas y las mujeres ansían lucir bellas en sus bikinis.
Modelo de mujer ideal: Ursula Anderss, Bo Derek, Farrah Fawcett, Kim Basinger.
Años 1990
Las mujeres siguen evolucionando en delgadez y pechos grandes y la cirugía estética ayuda a moldear los cuerpos de las que se quedaron en el camino. Destacan los cabellos oxigenados, las pieles morenas y las prendas que dejan bien poco para la imaginación.
Modelo de mujer ideal: Pamela Anderson, Claudia Shiffer.
Nuevo milenio.
Si creíamos que las mujeres ya no podían estar más delgadas y operadas, estábamos equivocados. Una nueva generación de modelos esqueléticas (empujadas por las grandes firmas y diseñadores de moda) ha plantado un canon de belleza femenina demencial e insano.Vemos desfilar en pasarelas y posar para revistas a auténticos esqueletos con pulso bajo el pellejo.
En la actualidad: Los medios de comunicación.
¿Hasta qué punto nos creemos todo lo que se reproduce en los anuncios y la publicidad? ¿La imagen que éstos nos presentan es la real, aunque nos quieran imponer esta imagen como normal?
Televisión
Cuando volvemos del colegio o del instituto por la tarde, y ponemos la televisión, el tipo de programas que podemos ver es el siguiente:
Telenovelas: en las que la belleza, poder, éxito, riqueza y bondad van en un solo pack. El atractivo físico de los personajes se ve como única salida para que la protagonista, normalmente de una clase social baja, pueda aspirar a conseguir al galán, de clase social alta, y poder ser feliz.
Series juveniles: en las que la mayoría de [email protected] modelos que aparecen cumplen el canon de belleza que se impone en la actualidad. [email protected] protagonistas, chicos y chicas jóvenes, se convierten en prototipos ideales para [email protected] menores.
Concursos: cuyos presentadores continúan marcando la tendencia dentro de la cultura de la delgadez y la estética en la que estamos inmersos.
Anuncios publicitarios: cuyo objetivo, por supuesto, es estimular el consumo en el espectador/a. En ellos se puede ver de forma clara cómo el canon de belleza actual (mujeres y hombres jóvenes, altos, delgados, con cuerpos atléticos en el caso de ellos y sensuales si hablamos de ellas), parece un requisito indispensable para alcanzar la aceptación social y el éxito. Se anuncie lo que se anuncie, los/as modelos que se utilizan para los spots publicitarios difunden, de forma encubierta en muchos casos, la importancia de la delgadez en esta sociedad actual.
Ejemplo:
Revistas
Las revistas juveniles se han convertido en lectura habitual de [email protected] más jóvenes, principalmente chicas, y muchos de los consejos y valores que fomentan son asumidos por este colectivo como algo inamovible.
Ídolos adolescentes: jóvenes muy [email protected] físicamente, que suelen pertenecer al mundo del espectáculo (televisión, música, cine…) [email protected] [email protected], como es de suponer, presentan esa imagen ideal que se vende en todos los medios de comunicación. ¿Es la fama realmente una fuente de felicidad inagotable, que hace desaparecer todos los problemas? Eso parece.
Artículos de belleza: secciones en las que se aconseja, principalmente a las chicas, sobre cómo estar linda para gustar. La mayoría de las veces, esa belleza se identifica plenamente con el atractivo físico y se basa en el uso de productos de belleza, cosmética y la compra de ropa para poder estar atractiva y ser querida.
Cifras y datos interesantes.
Los resultados provienen de un estudio realizado por la firma de belleza Dove en el marco de su investigación internacional sobre el desarrollo de la autoestima y el impacto de los ideales de belleza en la vida de las mujeres y adolescentes. El estudio fue realizado a 3.300 mujeres en once países, y se reafirmó que la satisfacción de una mujer con respecto a su apariencia está estrechamente relacionada con su autoestima.
90 % de las mujeres en todo el mundo desean cambiar al menos un aspecto de su apariencia física.
El 67 % evita ciertas actividades porque se siente mal con su cuerpo.
Más de la mitad de las mujeres de 15 a 64 años de todo el mundo desearían haber visto en las revistas, adolescentes y mujeres, que se parecieran más a ellas.
Una de cada 10 mujeres pone en riesgo su salud al evitar ir al médico por estar disconforme con su cuerpo.
El 14% de las mujeres y el 19% de las adolescentes asumen tener baja autoestima.
Las chicas empiezan a preocuparse por su aspecto físico a los 14 años. Seis de cada diez mujeres reconocen haber hecho dieta en distintos momentos. Y el 50% considera seriamente someterse a una cirugía estética.
Seis de cada 10 mujeres de 15 a 64 años de todo el mundo creen que las madres han sido una influencia positiva sobre los sentimientos acerca de sí mismas y de su belleza.
Evolución del estereotipo de belleza a lo largo de los tiempos.
Prehistoria.
Ya desde la prehistoria, los hombres preferían a las mujeres de grandes senos y caderas anchas, puesto que se asociaban a la fertilidad, la abundancia y la capacidad de parir y criar hijos sanos y fuertes.
El nacimiento de Venus. Sandro Bottcelli.
Renacimiento (siglos XV – XVI)
No hay más que fijarse en las pinturas de los artistas de la época: cuerpos redondeados, manos y pies finos, pechos pequeños y firmes, tez banca y mejillas sonrosadas, labios rojos, cabello rubio y largo, frente despejada y ojos grandes y claros.
Modelo de mujer ideal:La Venus o la Primavera de Boticcelli, la Monalisa de Leonardo DaVinci.
Barroco (siglos XVII – XVIII)
Se empiezan a estilar cuerpos más rellenitos: caderas más anchas y cintura estrecha, brazos redondeados y carnosos, piel blanca y pechos más llamativos que son resaltados por los corsés. Además, la figura femenina se embellece con las populares pelucas, los perfumes, los lunares postizos o pintados, los corsés de infarto, los encajes…
Modelo de mujer ideal:Las tres Gracias, de Rubens.
Época Victoriana (XIX)
Qué se lleva: Lo que verdaderamente llama la atención de ésta época es el uso de los corsés para estrechar al máximo la cintura y realzar el busto y las caderas. Estos apretados elementos dejaban sin aliento a muchas mujeres, provocando desmayos o incluso la muerte por la deformación del tórax, que acaba estrujando los órganos vitales.
Principios del siglo XX.
El canon de belleza femenina lo marcan las caricaturas del dibujante Charles Gibson. La Gibson Girl es el ejemplo a seguir por las jovencitas de la época: sumisión y obediencia complementado con pechos altos, caderas anchas y nalgas prominentes.
Años 1930-40
Es la década de la lencería, la mujer va cobrando protagonismo y la belleza de la mujer, vestida como desnuda, se vuelve importante. Estas se preocupan por su físico para resultar impactantes.
Modelo de mujer ideal: Elizabeth Taylor, Greta Garbo, Marlene Dietrich.
Años 1950-60
La exuberancia femenina se apodera de las pantallas. Curvas marcadas, voluptuosidad, piernas infinitas, huesos bien forrados, cabellos rubios… Pero a su vez, los cuerpos pequeños y delgados –niñas con cuerpo de mujer- tipo Lolita, también causaban furor, aunque era menos público debido a sus connotaciones pedofílicas.
Modelo de mujer a seguir: Marilyn Monroe, Sara Montiel… y en el lado opuesto, Hayley Mills, Audrey Hepburn o Sue Lyon en Lolita.
Años 1970-1980
Los cuerpos femeninos se van adelgazando y estilizando, y los pechos cada vez van cobrando más protagonismo y espacio en el cuerpo de las mujeres. Las redondeces empiezan a ser despreciadas y las mujeres ansían lucir bellas en sus bikinis.
Modelo de mujer ideal: Ursula Anderss, Bo Derek, Farrah Fawcett, Kim Basinger.
Años 1990
Las mujeres siguen evolucionando en delgadez y pechos grandes y la cirugía estética ayuda a moldear los cuerpos de las que se quedaron en el camino. Destacan los cabellos oxigenados, las pieles morenas y las prendas que dejan bien poco para la imaginación.
Modelo de mujer ideal: Pamela Anderson, Claudia Shiffer.
Nuevo milenio.
Si creíamos que las mujeres ya no podían estar más delgadas y operadas, estábamos equivocados. Una nueva generación de modelos esqueléticas (empujadas por las grandes firmas y diseñadores de moda) ha plantado un canon de belleza femenina demencial e insano.Vemos desfilar en pasarelas y posar para revistas a auténticos esqueletos con pulso bajo el pellejo.
En la actualidad: Los medios de comunicación.
¿Hasta qué punto nos creemos todo lo que se reproduce en los anuncios y la publicidad? ¿La imagen que éstos nos presentan es la real, aunque nos quieran imponer esta imagen como normal?
Televisión
Cuando volvemos del colegio o del instituto por la tarde, y ponemos la televisión, el tipo de programas que podemos ver es el siguiente:
Telenovelas: en las que la belleza, poder, éxito, riqueza y bondad van en un solo pack. El atractivo físico de los personajes se ve como única salida para que la protagonista, normalmente de una clase social baja, pueda aspirar a conseguir al galán, de clase social alta, y poder ser feliz.
Series juveniles: en las que la mayoría de [email protected] modelos que aparecen cumplen el canon de belleza que se impone en la actualidad. [email protected] protagonistas, chicos y chicas jóvenes, se convierten en prototipos ideales para [email protected] menores.
Concursos: cuyos presentadores continúan marcando la tendencia dentro de la cultura de la delgadez y la estética en la que estamos inmersos.
Anuncios publicitarios: cuyo objetivo, por supuesto, es estimular el consumo en el espectador/a. En ellos se puede ver de forma clara cómo el canon de belleza actual (mujeres y hombres jóvenes, altos, delgados, con cuerpos atléticos en el caso de ellos y sensuales si hablamos de ellas), parece un requisito indispensable para alcanzar la aceptación social y el éxito. Se anuncie lo que se anuncie, los/as modelos que se utilizan para los spots publicitarios difunden, de forma encubierta en muchos casos, la importancia de la delgadez en esta sociedad actual.
Ejemplo:
Revistas
Las revistas juveniles se han convertido en lectura habitual de [email protected] más jóvenes, principalmente chicas, y muchos de los consejos y valores que fomentan son asumidos por este colectivo como algo inamovible.
Ídolos adolescentes: jóvenes muy [email protected] físicamente, que suelen pertenecer al mundo del espectáculo (televisión, música, cine…) [email protected] [email protected], como es de suponer, presentan esa imagen ideal que se vende en todos los medios de comunicación. ¿Es la fama realmente una fuente de felicidad inagotable, que hace desaparecer todos los problemas? Eso parece.
Artículos de belleza: secciones en las que se aconseja, principalmente a las chicas, sobre cómo estar linda para gustar. La mayoría de las veces, esa belleza se identifica plenamente con el atractivo físico y se basa en el uso de productos de belleza, cosmética y la compra de ropa para poder estar atractiva y ser querida.
Cifras y datos interesantes.
Los resultados provienen de un estudio realizado por la firma de belleza Dove en el marco de su investigación internacional sobre el desarrollo de la autoestima y el impacto de los ideales de belleza en la vida de las mujeres y adolescentes. El estudio fue realizado a 3.300 mujeres en once países, y se reafirmó que la satisfacción de una mujer con respecto a su apariencia está estrechamente relacionada con su autoestima.
90 % de las mujeres en todo el mundo desean cambiar al menos un aspecto de su apariencia física.
El 67 % evita ciertas actividades porque se siente mal con su cuerpo.
Más de la mitad de las mujeres de 15 a 64 años de todo el mundo desearían haber visto en las revistas, adolescentes y mujeres, que se parecieran más a ellas.
Una de cada 10 mujeres pone en riesgo su salud al evitar ir al médico por estar disconforme con su cuerpo.
El 14% de las mujeres y el 19% de las adolescentes asumen tener baja autoestima.
Las chicas empiezan a preocuparse por su aspecto físico a los 14 años. Seis de cada diez mujeres reconocen haber hecho dieta en distintos momentos. Y el 50% considera seriamente someterse a una cirugía estética.
Seis de cada 10 mujeres de 15 a 64 años de todo el mundo creen que las madres han sido una influencia positiva sobre los sentimientos acerca de sí mismas y de su belleza.